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“El árbitro está ahí siempre para que lo engañen”

Juan Tomás Rodríguez. | F. P.
Juan Tomás Rodríguez. | F. P.

JUAN S. SÁNCHEZ | Santa Cruz de Tenerife
Fotos: FRAN PALLERO

Juan Tomás Rodríguez sigue cumpliendo objetivos individuales y colectivos. Mientras recorre medio mundo arbitrando las novedosas World Series de la AIBA, rige los destinos del boxeo canario en su mejor momento de las últimas décadas.

-¿Qué balance puede hacer de estos primeros meses al cargo de la Federación Canaria de Boxeo?
“No ha costado mucho hacer la transición porque el peso lo ha llevado la mayoría la Federación Tinerfeña, que es la que tiene mayor actividad, mucho más que la de Gran Canaria. Se han hecho ya unas cuantas veladas más los campeonatos y sigue la actividad en Tenerife. Por ahora las responsabilidades están más en las federaciones provinciales que en la Canaria, pero considero que las cosas se están haciendo bien y que todo sigue el camino que hemos emprendido hacia mejorar el boxeo en las Islas”.

-¿Qué proyectos tiene a corto y a largo plazo?
“Principalmente estamos centrados ahora en los Campeonatos de España y luego acometeremos esa idea de crear el cinturón profesional, el Campeonato de Canarias, por pesos. Con su cinturón, que se ponga en juego un cinturón, algo que está aprobado por la asamblea federativa y la idea es poder sacarlo adelante antes del final de año. Después tenemos dos visitas, a ida y vuelta. Una será a La Coruña y la otra al País Vasco. Y ellos nos devolverán la visita recibiendo a unos en Gran Canaria y a los otros en Tenerife. Estamos intentando cerrar enfrentamientos de ese tipo con más comunidades, pero el problema es la Federación Española, que ahora mismo tiene que aclarar el dilema que tiene con el boxeo profesional. Las autonómicas no tienen problema porque contemplan que en una misma velada se puede hacer profesional y amateur, la Española es la que tiene que tomar la decisión”.

-Se viene un problema con esa nueva normativa…
“Hay que separarlos, seguro, pero hacerlo bien. La Española tendrá que convocar una asamblea donde estén representados los deportistas y técnicos profesionales, los presidentes de las comunidades y crear una asamblea profesional, por estamentos. Ahora mismo la asamblea de la española, para mí, no es válida para manejar el boxeo profesional. No se puede nombrar a nadie a dedo para que dirija el boxeo profesional, lo tendrán que elegir los profesionales”.

-Ahora mismo, en un momento en el que el boxeo canario atraviesa por su mejor estado en décadas, ¿ve viable esa separación de bienes tal y como está la cosa y los apoyos que hay para este deporte? ¿Cree que se podrían hacer veladas íntegramente profesionales?
“No. Está claro que no. El problema es que la AIBA le dice a la Federación Española que tiene que separarlo sí o sí, si no te dejo fuera del boxeo AIBA, lo que significaría estar fuera de los Juegos Olímpicos y de sus campeonatos internacionales. El Consejo Superior de Deportes seguro que va a seguir estando con la AIBA, entonces las federaciones autónomas seremos las que tengan la potestad de hacer boxeo profesional, casi seguro. Habrá que seguir haciéndolo de esta forma porque si no es imposible. ¿Quién hace una velada íntegramente con boxeo profesional, con cinco o seis combates o con seis combates amatéur solos? Es imposible y más con el público que hay. Boxeo hay y afición hay, pero el boxeo se ha convertido en un deporte de ricos”.

-¿Se durmió la afición del boxeo que había en Canarias?
“Hay demasiadas actividades y la gente tiene muchos gastos. Estamos en un momento de crisis y la gente prefiere quedarse en casa viendo la tele que salir a ver el boxeo. En la tele se le ofrecen muchas alternativas y nosotros igual tendríamos que plantear esto como un espectáculo. El problema es que, por ejemplo, yo he ido hace poco a Inglaterra, en las World Series en un enfrentamiento entre Inglaterra y México y no había más de 100 personas. En Venezuela la entrada es gratuita, en Cuba es gratuita… El boxeo, a no ser los grandes del Pay Per View, Pacquiao, Mayweather, y toda esta gente… Hasta en Alemania ha aflojado mucho la actividad. A nivel local es caro, aunque luego resulta que los chicos no ganan dinero porque lo que ganan son cifras que no son dinero, pero para organizar un evento normalito hace falta mucho dinero y ese es el problema del boxeo profesional, es complicado hacerlo y los promotores están perdiendo dinero o cubriendo gastos. Ver una velada de boxeo por 10 euros es baratísimo, es un regalo”.

-Le tienen considerado como el mejor árbitro español y uno de los mejores de Europa. ¿Cómo está viviendo la experiencia en las World Series?
“Bueno, estamos ahí en un grupito de árbitros que estamos arbitrando por todo el mundo, pero es muy complicado. Se pega uno muchos días fuera de casa, casi como si fuera uno un profesional de esto, pero es muy complicado. Las World Series son muy bonitas, un espectáculo tremendo, pero no sé hasta qué momento se podrá mantener porque hay muy poco público”.

-Es curioso que la AIBA, que quiere separar el boxeo profesional, vista estas World Series de profesionalidad…
“Es que ha creado la APB (Asociación Profesional de Boxeo), que empieza ahora y son combates a ocho asaltos y con títulos de confederaciones a diez asaltos y es boxeo profesional, pero sólo pueden boxear dentro de esa asociación. Es un poco contradictorio”.

-En la Federación Española se ha llegado a plantear la posibilidad de que el boxeo pase a ser una especie de asociaciones feudales, al estilo del kickboxing…
“A nivel mundial ya está así. El Consejo, la Organización… eso lo que hace es quitarle prestigio al boxeo y ya hubo una época en España en la que se manejaban cosas así. Eso le quita prestigio a los títulos y en el fondo creo que no hay dinero para crear asociaciones en España que sean importantes. Se podrá crear alguna, pero no lo tengo muy claro. El boxeo tiene que unificarse más para poder tener mayor prestigio. El problema está en que ahora, si se quiere crear una asociación, el Consejo Superior de Deportes si ampara a una tiene que ampararlas a todas. Entonces, ¿cuál sería la válida? Y una asociación no tiene potestad para hacer títulos de España, son potestad de la española. Hay un vacío legal ahí que el CSD tiene que poner al día, reunir al boxeo español y ni siquiera someterlo a votación sino plantear unas opciones y ofrecerlas. Y luego la AIBA tiene unos estatutos que para seguir participando allí tienen que firmarlos, si no te quedas fuera y ya hay federaciones que se han quedado fuera. Es un momento complicado para el boxeo español y también a nivel mundial, porque si nos ponemos a mirar qué boxeadores hay a nivel mundial que sean importantes y sólidos y nos llamen la atención. Llevan 10 años dándonos la paliza con Mayweather y Pacquiao y es que no hay mucho más. Han cambiado mucho los baremos de medir y valorar el boxeo. Antes nos gustaba el boxeo que hace Rigondeaux, ahora no gusta, se lleva más el estilo de Cotto, gente que vayan a matarse, a cambiar golpes. Antes nos encantaba Whitaker o Ray Sugar, pero ahora ese estilo ya no vende ni en Estados Unidos. Ahora gusta el que se para ahí y lo veo como la destrucción del boxeo”.

-Gustan más púgiles del estilo Golovkin...
“Sí, y puede ser la perdición del boxeo porque ya no gustan los artistas. La gente dejó de lado el boxeo por esa violencia que siempre se asociaba a los mexicanos, los asiáticos, y ahora resulta que llevamos ese camino en el que el más fuerte es el que gana, desgraciadamente”.

-¿Tiene algún temor porque se le pueda echar en cara la compatibilidad de sus funciones como presidente de la Federación Canaria y árbitro AIBA y que le puedan acusar de dejadez de funciones a nivel regional?
“Llevo como árbitro internacional desde el 2001. Ya creo que tengo clara mi valía como presidente. Buena o mala he sido presidente de la Tinerfeña seis años y ahora estamos en esta andadura de la Federación Canaria y como árbitro internacional los estatutos me prohíben que sea árbitro en España y yo no arbitro en España porque no me lo permite mi condición de presidente, pero el arbitraje internacional sí lo puedo ejercer y ya lo hacía mucho antes de ser presidente. Ahora mismo las World Series, que es lo que yo arbitro, no existe en España. Yo soy instructor de árbitros internacional, soy árbitro tres estrellas AIBA, fui el primero que hubo en España… de ahí para arriba queda la APB, que también hice el curso y soy árbitro APB y luego queda el árbitro cinco estrellas, que sería un empleado de la AIBA”.

-A nivel local se quejan mucho los entrenadores y los boxeadores de las decisiones tomadas por los jueces y los árbitros, sobre todo los grancanarios cuando vienen a Tenerife y los tinerfeños cuando van a Gran Canaria. ¿Cómo ve el nivel del arbitraje que tenemos ahora mismo en Canarias?
“Eso es una batalla que como árbitros la tenemos perdida siempre. Es un mito, y no digo que no se hayan dado resultados controvertidos a veces tanto en Tenerife como en Gran Canaria, pero no se puede generalizar. Al final es como el fútbol o como en otros deportes. En todos se quejan de que no hay quien gane aquí o allí. En Canarias, por ejemplo, tenemos a las dos primeras mujeres que son árbitros internacionales de toda España. Imagínense si es importante el arbitraje a nivel canario que tenemos a Raquel Torres y a Vanessa Bolaños, las dos únicas mujeres internacionales españolas. Luego en Gran Canaria tenemos muy buenos árbitros profesionales. De todas formas, habrá que seguir sacando árbitros nuevos, formarlos y también reciclar a los que ya hay porque el problema es que el reglamento cambia constantemente. El público a veces y hasta los mismos entrenadores, se confunden porque los reglamentos varían mucho y se regulan año tras años. Por ejemplo, ahora está la figura del supervisor, ya el árbitro no puede mandar a callar a los preparadores, tiene que ser el supervisor el que se levante a mandar a callar al preparador. Antes el reglamento decía que no se podía hablar con el boxeador ni tocarlo, ahora dice que se está más cerca del boxeo profesional y que sí se permite. Antes no se puntuaba sino el golpe claro, ahora hay que puntuar la iniciativa, quién lleva el centro del ring, quién hace más daño… son cambios constantes. Antes a un boxeador con un corte se le paraba el combate y ahora se le mira, se le evalúa el daño y se decide si se sigue o no. Antes no se podía nunca. Considero que en Canarias tenemos un muy buen grupo de árbitros, pero yo llevo desde el año 93 como árbitro y han sido muchas las veces en que me han venido a decir que les he quitado el combate. Tengo ganas de que un día me digan ¡oye, me regalaste el combate! Eso no me lo ha dicho nadie nunca y se lo quité a uno se lo tuve que regalar al otro. El boxeador no es muy crítico consigo mismo, todos los resultados son protestados, los árbitros son muy malos y no aciertan nunca. Creo que el arbitraje en Canarias está bien, que es mejorable, pero que está a buen nivel. El árbitro está ahí siempre para que lo engañen, todo el mundo lo quiere engañar para sacar su beneficio”.

-¿Se busca con eso un acercamiento hacia el boxeo profesional para que los púgiles no noten tanto el salto al profesionalismo?
“Sí, el reglamento está basado más en acercarse cada vez más al profesional. Ahora se puntúa de forma diferente, con un papel en el que pones 10-8 o 10-9 y hay cinco jueces, todos los resultados se meten en un ordenador y éste hace un sorteo a través de un programa informático que saca las puntuaciones de tres de los jueces y de ahí sale el resultado. Puede crear controversia y yo soy partidario de que el árbitro dé un ganador cada vez que termine un asalto”.

“Somos referencia a nivel nacional”
El presidente de la Federación Canaria saca pecho cuando se le plantea la importancia del boxeo local a nivel español. “Somos referencia ahora mismo a nivel nacional”, y apuntala su teoría con un dato que es incontestable y es que “Canarias es una una de las comunidades que en relación entre licencias y boxeadores tenemos mayor número de profesionales con menos número de licencias”, algo que entiende que es poco valorado por las autoridades locales y hasta por los medios de comunicación, que siguen viviendo de espaldas a una práctica deportiva que da tantas alegrías al año. “Para una comunidad como la nuestra, con todos los problemas que hay para hacer boxeo, es un éxito enorme tener cerca de 30 boxeadores profesionales”, reflexiona Juan Tomás Rodríguez, orgulloso de que ese nivel en los boxeadores se haya trasladado también al de los árbitros. Juan Tomás quiere seguir captando nuevos talentos, aunque es consciente de la dificultad que eso entraña porque “no todo el mundo vale para ser árbitro”. Y es que en su opinión “hay que tener un carácter especial para que no te molesten las críticas, saberlas llevar y los halagos también y no creerte que eres un crack”. Ese camino de la humildad, el trabajo y la honestidad lo emprendió en 1993 y lo selló el 6 de abril de 2001 cuando dirigió su primer combate internacional.