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Una escuela para políticos profesionales

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SARAY ENCINOSO | La Laguna

Políticos con vocación, pero sobre todo con formación. Gestionar una concejalía, una dirección general o una consejería es una tarea compleja. La sociedad civil, cansada de soportar gobiernos ineficaces, ha comenzado a exigir grandes dosis de transparencia y rendición de cuentas a sus dirigentes. A veces no es una cuestión de voluntad, sino de aptitud. Muchos responsables de administrar el bienestar colectivo no están capacitados para ello. Afecta a políticos y también a funcionarios. Pero, ¿hay mecanismos para mejorar la calidad de la Administración?

La certeza de que Canarias necesita líderes formados para mejorar su desarrollo ha llevado a la Universidad de La Laguna a promover la primera Escuela de Gobierno y Políticas Públicas. Si la iniciativa impulsada por la profesora de Filosofía Ángela Sierra prospera, mejorará la capacidad de los protagonistas de los procesos de gobernabilidad, transparencia y equidad democrática, pero también de la ciudadanía, que tendrá elementos a su alcance para saber hasta dónde puede y debe exigir a quienes deciden que un pueblo progrese o no. “Necesitamos un espacio de reflexión donde se analicen las políticas públicas como instrumentos de acción y se den las herramientas conceptuales para ello”.
Sierra, que lleva varios años trabajando en este propósito, ha conseguido ya que el Cabildo de Tenerife apoye económicamente dos cursos de expertos, uno en Partidos Políticos y Democracia y otro en Gobernabilidad y Políticas Públicas; este último está a punto de comenzar. La profesora tiene diseñados dos más, Liderazgo Político y Gobernabilidad, Desarrollo Local y Equidad. Estos cursos pretenden ser la antesala de la futura escuela. La docente, que a lo largo de su vida ha mostrado su compromiso social como decana de su facultad y eurodiputada con Izquierda Unida, ya ha comprobado los primeros efectos de su proyecto. El primer curso sobre Partidos Políticos y Democracia atrajo a algunos funcionarios que defienden distintas siglas y ha habido solicitudes para que se reedite. “Me pareció positivo. Vi que luego quienes participaron reorientaban sus planteamientos en los debates públicos e, incluso, en sus posicionamientos internos”, cuenta.

La formación de líderes es uno de los objetivos que se recogen en el proyecto de escuela, pero no solo políticos. Aunque está encaminada al afianzamiento de una nueva cultura administrativa en alcaldes, concejales, funcionarios, profesionales y técnicos de municipios, también tendría como público objetivo a los responsables de las organizaciones no gubernamentales y de todas las instituciones que participan en la gestión e implementación de políticas públicas. “Todos los estudiantes aprenderán qué nivel de exigencia deben tener hacia sus gobernantes”, sintetiza Ángela Sierra. La propuesta viene respaldada por el Centro de Estudios Interdisciplinares Latinoamericanos (Ceilam), una institución que surge para apoyar las relaciones de la Universidad de La Laguna con universidades latinoamericanas y con sus élites políticas. El objetivo es proyectar la acción académica e investigadora de la ULL con el fin de aumentar su influencia a través de una mejora sustancial de su capacidad de penetración en cuestiones como políticas públicas, cooperación iberoamericana, interculturalidad, construcción del discurso pedagógico y prácticas de transparencia y cumplimiento de Derechos Humanos en la gestión. La existencia del Ceilam, según la propia Ángela Sierra, es el resultado de una exigencia creciente de incrementar los intercambios entre el estamento universitario de la ULL y el latinoamericano, y especialmente entre las administraciones canarias y aquellos países históricamente vinculados al Archipiélago por la emigración.

Pocos ejemplos

Existen muy pocas escuelas de gobierno en el mundo, pero sí de administración. Estas últimas ofrecen formación, pero no con la misma profundidad ni con la misma validez. Los conocimientos que se imparten en las escuelas que dependen de universidades, como ocurrirá si el centro que propone Sierra sale adelante, otorgan titulaciones universitarias. El “mercado” al que se dirige la formación está en las Islas, pero también al otro lado del charco. Cuando se impartió el primer curso de experto, el Ayuntamiento de Medellín, Colombia, se mostró muy interesado en que un grupo de funcionarios de su administración estuviera entre los matriculados. La duración del curso de experto impidió al final que estos técnicos viajaran a la Isla. Los cursos, que se imparten en horario de tarde de lunes a viernes, están programados para ser impartidos en 75 horas (15 a distancia). La presencialidad ha hecho que algunos alumnos desistan y no se matriculen, lo que ha llevado a Sierra y a su equipo a plantearse en el futuro implantar la modalidad semipresencial o a distancia. De esta forma llegarían mejor a América Latina, pero también a trabajadores tinerfeños que no pueden permitirse una dedicación tan amplia.

El curso que está a punto de comenzar analizará las políticas públicas como instrumentos de acción de las instituciones dirigidas a dar forma a la sociedad y a introducir cambios estructurales, así como cambios en el sistema de valores democráticos. En concreto, esta formación está diseñada para docentes e investigadores, asesores, funcionariado y gestores públicos que requieran contar con elementos de juicio sobre la racionalidad técnica y ética de las Políticas Públicas.

Sierra sostiene que prácticamente no existen ejemplos en el territorio español de centros similares, que las Islas necesitan contar con espacio de reflexión para mejorar el desarrollo local y que, además, la posición geoestratégica del Archipiélago permite mirar a Latinoamérica pero también a África. En ambos continentes hay países que necesitan con urgencia reforzar sus instituciones públicas y luchar contra la corrupción. La Escuela Nacional de Administración Pública (ENAP) de Brasil es la referencia que cita Sierra. Se trata de una fundación vinculada al Ministerio de Planificación, Presupuesto y Gestión. Se fundó en 1986 y tiene como misión principal desarrollar las competencias de funcionarios públicos con el propósito de mejorar la capacidad gubernamental. Ofrece un amplio programa de enseñanza y educación continua a los gestores de políticas públicas, además de cursos online y cursos personalizados para determinados colectivos. La formación es planificada de acuerdo con las demandas estratégicas gubernamentales de inclusión social, reducción de la pobreza y desarrollo económico para fortalecer el liderazgo de la democracia sudamericana.

La profesora, consciente de las dificultades económicas por las que atraviesa la universidad, ha buscado apoyos financieros fuera, una tendencia cada vez más frecuente entre los docentes que quieren poner en marcha formaciones inexistentes. El benefactor, en este caso, es el Cabildo de Tenerife, pero que los políticos estén bien formados es algo que interesa a ayuntamientos y hasta a empresarios, que mantienen una relación constante con la administración. Sería, además, “una forma más de que la Universidad lagunera se anclara en la sociedad” y, en definitiva, una herramienta para intentar que todo el mundo viva mejor.