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El Estado tragaperras – Por María Fresno

Hace un par de semanas empresarios y sindicatos firmaron el III acuerdo de empleo, donde se fijan las bases para las próximas negociaciones de los convenios colectivos. Con gran esfuerzo por las dos partes, al final se acordó un incremento salarial de hasta el 1% en 2015 y el 1,5% en 2016, dependiendo de la situación económica de la empresa. No es mucho. Ni siquiera es una pequeña parte del poder adquisitivo perdido por los canarios durante esta crisis. Pero, si la empresa opta por aplicar este acuerdo a rajatabla, el trabajador recuperará el 2,5% de su salario en dos años. Seguramente, el éxito de este convenio sería mucho mayor si el incremento salarial hubiera superado el 2% o 3%, dado que, como apuntan todos los indicadores económicos, la situación ha mejorado. Tenemos más razón que un santo al quejarnos de los salarios. Ahora ser un mileurista es ser afortunado. Canarias tenía, antes de la crisis, los sueldos más bajos de España. Ahora, esta brecha es mucho mayor. Sin embargo, a la hora de analizar los salarios hay que tener en cuenta lo que cuesta el trabajador al empresario y el dinero que se lleva de nuestro sueldo el propio Estado vía impuestos. El otro día me pasaron un vídeo de esos que navegan por la red en el que se explicaba esto de manera clara. Presenta a un trabajador de un taller mecánico. Este empleado le cuesta al dueño del taller 2.000 euros, de los cuales el Estado se lleva 511,35 euros en cotizaciones a la seguridad social y contingencias comunes. Por lo que el salario bruto de este empleado ascendería a 1.488,65 euros al mes, al que hay que restarle la retención sobre la renta (166,28 euros), las cotizaciones de la seguridad social (69,97 euros en contingencias comunes y 24,26 euros en formación y desempleo). Restado esto, al empleado le quedan 1.227,84 euros que es su salario neto, es decir, lo que le van a ingresar en su cuenta del banco. Hasta ahora el Estado ha ingresado a cuenta del empresario y del trabajador 772,16 euros. Pero ahí no acaba la cosa. El vídeo hace un pormenorizado resumen del resto de impuestos que gravan al consumo y los bienes que posee el empleado, que ascienden a 254 euros que, sumados a la anterior cifra, vemos que el Estado se lleva 1.026,16 euros. Así que, al final de mes, más de la mitad del sueldo va a parar a las arcas del Estado. Esto es lo que nos tiene que cabrear, porque al final un mileurista es un dosmileurista atracado por el Estado.

@MariaFresno72