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Maresía sostiene que la obra del paseo de San Telmo redujo la playa

El colectivo vecinal insiste en que se redujo el espacio de la playa, pero el Ayuntamiento lo niega. / DA
El colectivo vecinal insiste en que se redujo el espacio de la playa, pero el Ayuntamiento lo niega. / DA
GABRIELA GULESSERIAN | Puerto de la Cruz

La plataforma ciudadana Maresía sostiene que las obras de mejora que se realizaron en el paseo de San Telmo han reducido entre el 10% y el 15% la superficie de playa. Una afirmación que niegan de manera rotunda desde el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz.

El concejal de Urbanismo, Sebastián Ledesma, precisa que el miércoles tuvo lugar una reunión entre el Consistorio, la empresa y la dirección de obra y desmintieron esta posibilidad. Por el contrario, “es mucho más amplia, con un solárium todavía más grande y eso se podrá comprobar la próxima semana cuando se terminen los trabajos”, manifiesta a este periódico.

En este sentido, precisa que la próxima semana culminan las actuaciones en la zona de playa De hecho, recientemente se demolió la rampa de obra para construir la nueva. Una vez acabada esta fase, se actuará en el tramo correspondiente desde Sargento Cáceres hasta la calle Aldea para terminar a mediados de mayo, la zona más cercana a Reyes Católicos.

Según Ledesma, los plazos se están cumpliendo y se están solventando algunos problemas que habían surgido con los comerciantes del paseo. En concreto, con el responsable de una joyería que presentó una queja porque su local se iba a “quedar totalmente oculto” como consecuencia de la rampa que se iba a construir para salvar las escaleras. El empresario solicitó que la rampa “se retire un poco de su negocio” y se mantengan las escaleras de acceso a sus escaparates y, según el edil de Urbanismo, “se ha quedado muy contento” con la solución adoptada.

Sin embargo, Maresía insiste en sus manifestaciones y afirma que “cualquier usuario de la playa de San Telmo puede comprobar fácilmente cómo se ha restado espacio”. Esta actuación, iniciada en marzo del pasado año, está llegando a la recta final aunque no exenta de polémica. Derribo del muro, retrasos, dudas con la construcción de la rampa, materiales utilizados y destrozos en la zona BIC son algunos de los aspectos que han sido denunciados en estos 11 meses. El último se refiere al pavimento del solárium, cuyo color ha cambiado, incluso se ha agrietado.