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Nuestra radio – Por Juan Carlos Mateu

El próximo 30 de mayo cumplirá siete años la Radio Pública de Canarias. El destino puso en mis manos el honor de fundarla y dirigirla a lo largo de este tiempo y eso lo agradeceré siempre durante toda mi vida. La ilusión, en 2008, por sacar adelante el proyecto pudo con todos los obstáculos e impedimentos que salieron a nuestro encuentro, sobre todo la tempestad económica de una crisis galopante y una ciclogénesis política (y mediática) que sacudía el Archipiélago de arriba a abajo. Pese a todo, sobrevivimos a aquella tormenta perfecta.

Hoy, siete años después, la Radio Pública afronta un relevo en su cuadro directivo. A dos profesionales de trayectoria intachable, Miguel Moreno Guedes y Leticia Martín Llarena, les corresponde ahora llevar el timón de la nave, afortunadamente por aguas bastante más plácidas, pero en un momento crucial para el futuro de esta empresa pública.

Todo apunta a que las restricciones presupuestarias que hemos sufrido en los últimos años –y que incluyó un Plan de Viabilidad y un ERE que afectó a una docena de compañeros- darán paso a un próximo escenario económico más favorable, circunstancia indispensable que espero sirva para acometer la nueva fase de expansión de la emisora: el refuerzo de la plantilla, la apertura de delegaciones insulares y la puesta en marcha de los informativos territoriales. Estas tres medidas son, a mi juicio, imprescindibles para que la Radio Autonómica acabe por dar el salto de calidad definitivo y funcione como una verdadera cadena radiofónica con siete puntos de conexión en simultáneo.

La piel de la emisora y de sus excelentes profesionales (un equipo joven de primerísimo nivel) es una piel curtida en mil batallas. Batallas forjadas practicando el mejor periodismo, el de servicio público en mayúsculas, estando cerca de los ciudadanos de todas las islas cuando más nos necesitaban.

En el ADN de los periodistas de Canarias Radio está levantar la programación, activar despliegues y echar las horas que hagan falta para informar sobre unas lluvias torrenciales, un incendio forestal, un terremoto, una erupción volcánica, un cero energético o cualquier contratiempo que pueda generar alarma en la población. Llegar a donde los demás no pueden coloca a esta radio en una posición de altísima responsabilidad social. Entiendo que esa es su principal razón de ser: no fallarle a nuestra gente. Con esa misma vocación e idéntica pasión abrimos las ventanas de par en par de las islas para vivir nuestras fiestas, compartir y disfrutar nuestras costumbres y emocionarnos con el deporte.

Canarias Radio se ha posicionado en el mercado radiofónico insular; un mercado competitivo como en ningún otro territorio del Estado. Sin ser la audiencia nuestro principal objetivo, creo que hemos demostrado que se pueden sumar nuevos oyentes cada día mimando nuestra cultura, nuestra historia, nuestra identidad y practicando un periodismo limpio, alejado de cualquier intoxicación externa y abriendo los micrófonos a todas las sensibilidades políticas y sociales. Alcanzamos los 42.000 seguidores diarios (EGM 2014), una marca nada despreciable por cuanto se trata de una sola programación para todo el Archipiélago -sin una cadena detrás- a diferencia de las grandes empresas estatales que emiten en las Islas varias programaciones a la vez, multiplicando así sus índices de audiencia.

Confío en que el futuro pase por una mayor solvencia económica (es la radio pública más barata del país: 0´73 céntimos habitante/año), pero tan importante como eso es mantener la ilusión y el convencimiento del primer día. Ese es el combustible imprescindible para que esta Radio, nuestra Radio, la que siempre está, llegue lejos. Y para alcanzar ese objetivo, todos -profesionales, gestores, oyentes y políticos- tenemos que verla y sobre todo sentirla como algo nuestro. Esa es la clave. Su labor en la defensa de esta tierra, el compromiso de sus trabajadores y la respuesta de los oyentes es el mejor aval.

*Fundador y exdirector de la
Radio Pública de Canarias