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Los padres del CEIP Mencey Bencomo, en pie de guerra

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GABRIELA GULESSERIAN | Santa Úrsula

Cansados de protestar y que las diferentes administraciones “se pasen la pelota unas a otras”, sin darles soluciones para las graves deficiencias que tiene el centro educativo al que acuden sus hijos, los padres y madres se manifestarán hoy frente a las puertas del CEIP Mencey Bencomo de 13.00 a 14.30 horas para denunciar el deterioro de sus instalaciones.

Ubicado en la carretera antigua de La Corujera, en Santa Úrsula, las vallas y rampas de acceso presentan un estado “lamentable”, pese a que el centro, con 367 alumnos, es el único en el Norte catalogado como Preferente de Motóricos y por ello vienen estudiantes de toda la comarca. Sin embargo, apuntan los familiares, las rampas “tienen un desnivel mayor que no se corresponde con el exigido en la normativa actual”, y eso supone graves inconvenientes para moverse en silla de ruedas.

El centro tiene problemas “muy graves” que ponen en riesgo la seguridad de los menores. Una de sus principales preocupaciones es el mal estado de las canchas deportivas, ya que el vallado de ambas está cediendo, “y aunque el Ayuntamiento ha acordonado una parte, se siguen utilizando y podría ocurrir una desgracia si se caen”. Como ejemplo de la “desidia” a la que está sometida el colegio, ponen el techado de una de ellas, que fue aprobado en 2008, mientras que en 2009 se le dio el visto bueno a la obra, al año siguiente se adjudicó el presupuesto y en 2011 comenzaron a hacerse los cimientos, pero tras las elecciones, “allí quedó todo”.

Salón de actos

También reclaman que se construya un salón de actos, ya que actualmente deben utilizar el comedor, que es un espacio “muy reducido y no adecuado” para celebrar las reuniones con los padres o actos festivos como el Día de Canarias. Otra situación grave a juicio de los progenitores es que actualmente el centro no tiene conserje ni personal de mantenimiento. “Es una madre la que abre las puertas todos los días”, apuntan.

Los familiares insisten en que han llevado sus reivindicaciones a la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias y al Ayuntamiento, pero la primera administración les contestó que las carencias “eran culpa del Consistorio” y éste lamentó “que Educación desatendiera al centro”.

Debido a la falta de respuesta de ambos y como responsables de los alumnos, padres y madres quieren que Tenerife conozca sus preocupaciones y “quien tenga competencia en estas materias actúe, y no se quede solo en que no hay dinero, dado que los verdaderos y últimos perjudicados de esta situación son los niños”.