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Rajoy: “El PP es el partido que en dos ocasiones ha sacado a España del pozo”

Foto FRAN PALLERO
Foto FRAN PALLERO

Por CARMELO RIVERO

En la mañana de ayer en que se cayó un avión militar en Sevilla, obligando a suspender la campaña electoral que estrenaba su primer fin de semana, estaban casualmente en Canarias, y al mismo tiempo, Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero, uno en Tenerife y el otro en Lanzarote. Los presidentes que se pasaron el testigo del gobierno y la crisis viven en circunstancias y partidos distintos el momento más delicado de la historia política española. Mientras el exdirigente socialista bucea en su discreto retiro sin un papel definido, el líder del PP emprende estos días de mayo una carrera personal de obstáculos que recuerda a la de Cameron en el Reino Unido, con empate técnico con el PSOE en las encuestas, para optar a un segundo mandato.

Ambos cancelaron sus mítines como si estuvieran sincronizados, y el día quedó en blanco políticamente, como una jornada anómala de reflexión. 2015 es el año. En la entrevista concedida a DIARIO DE AVISOS, Mariano Rajoy, que en Guamasa dio “por terminado este mitin” abruptamente tras conocer la noticia del siniestro, pero sí pudo pasear antes por la Laguna con Javier Arenas, José Manuel Soria y los candidatos de su partido, regresa en el tiempo a la etapa de Zapatero, y se congratula del vuelco de los pronósticos.

Desde el pasado 30 abril, en que su gobierno envió a Bruselas el nuevo programa de estabilidad, maneja los datos más optimistas desde que pisó la Moncloa; los que anticipan para España un crecimiento del 3% hasta 2018 y la creación de medio millón de puestos de trabajo cada año. Tales números, que si no se tuercen permitirán hablar del “final de la crisis” y ya no solo de la recesión, según el ministro de Economía, Luis de Guindos, contrastan con el annus horribilis de la legislatura: 2012. Aquí Rajoy se refiere al mismo como “un año sencillamente pavoroso”.

-Usted se juega el 24M la reelección y ha pedido calma en sus filas, pero, díganos, ¿desconfía, en el fondo, del resultado?

“No, porque sé que la mayoría de los españoles deposita su confianza en el PP. Con eso cuento. No olvidemos que el PP es el principal partido de España, el más grande, el que está implantado en todo el territorio nacional, y el que, en dos ocasiones ha sacado a España del pozo. Estoy convencido de que también será el partido más votado y en el que, como digo, van a confiar más españoles”.

-¿Está decidido a ser el candidato de su partido?¿Cuándo prevé convocar las próximas elecciones generales?

“Quiero ser el candidato y gobernar otros cuatro años porque creo que tenemos la oportunidad de completar una labor, que ha sido muy difícil, pero que le puede garantizar a España muchos años de crecimiento y empleo. En cuanto a la fecha de las elecciones, aún no lo he pensado”.

-La receta de Rajoy contra la crisis, la de su Gobierno, no está exenta de grandes maltragos… ¿Eran evitables?

“Nos ha tocado hacer cosas muy impopulares, es cierto, y pedir esfuerzos a los españoles: subir los impuestos, reducir gastos, hacer reformas antipáticas…, pero los resultados están ahí. Nuestro primer éxito fue evitar el rescate de España. Eso nos permitió librarnos de medidas que impusieron a otros países como, por ejemplo, reducir el 20% las pensiones. Ese fue el primer éxito, evitar el rescate; ahora vemos otros resultados: el más importante volver a crear puestos de trabajo, 440.000 el año pasado y 600.000 que vamos a crear este. En dos años habremos creado más de un millón de nuevos puestos de trabajo. Arreglar las cosas cuesta tiempo, pero estamos en la senda correcta y, si no volvemos atrás, podemos estar ante un largo ciclo de crecimiento y empleo”.

-La corrupción moviliza y la recuperación, por lo visto, no. ¿Espera que a la hora de votar sí lo haga?

“El 80% de los españoles dicen que lo que más les preocupa son los puestos de trabajo. Y en estos dos años habremos creado, como digo, un millón. Nosotros hemos hecho de esa preocupación nuestra prioridad y ya se ven los resultados. Sólo en Canarias se pueden crear este año 26.000 nuevos puestos de trabajo si mantenemos estas políticas, y le aseguro que pueden ser más si el PP consigue gobernar y aplicar en esta comunidad las políticas que están funcionando en el resto de España”.

-¿Qué caso le ha contrariado más, el de Bárcenas, el de Rato o el de Alfonso Rus contando el dinero?

“Todos me molestan, como me molestan los Eres de Andalucía, o los casos de Cataluña. Ningún partido está libre de que le puedan ocurrir casos similares. La corrupción es un problema que ha causado mucho daño a la política, a todos los políticos, pero ser honrado no es noticia. Hemos aprobado leyes para endurecer las sanciones y prevenir que no se repitan estos comportamientos; hemos expulsado a quienes no han tenido un comportamiento correcto y estamos dejando trabajar a las instituciones. Dicho lo cual, insisto en que la mayoría de los políticos somos honrados, pero eso, lógicamente, como señalé, no es noticia”.

-La nueva situación económica española ha animado a su Gobierno a bajar impuestos. ¿Tiene algún anuncio que hacer en este sentido?

“Esta, la de subir impuestos, fue una de esas medidas impopulares, pero necesarias, con que enfrentamos la crisis. Pues bien, ya hemos empezado a bajar
los impuestos: este año ya entró en vigor una rebaja del IRPF y del Impuesto de Sociedades, y e año que viene los volveremos a bajar. Si seguimos por esta senda, si mejoramos las cifras de crecimiento económico y si mejoran los ingresos fiscales, seguiremos bajando los impuestos”.

-España es ahora el motor económico de Europa, como reconoció el martes la Comisión Europea. ¿Si echa la mirada atrás, cuál fue el momento más crítico?

“El año 2012. Aquel fue un año sencillamente pavoroso. Acuérdese usted de la prima de riesgo, del rescate, de que tendríamos que salir del euro, de los titulares apocalípticos, las empresas no se financiaban, las administraciones tampoco… Aquello fue muy duro. ¿Quién nos iba a decir entonces, cuando nos llamaban el enfermo de Europa, que ahora mismo seríamos el modelo para Europa? Bueno, pues esa es la diferencia entre buenas y malas políticas. Esa es la historia de la recuperación que ha protagonizado España, es una historia de éxito”.

-Pasará a la historia como el presidente que evitó el rescate. ¿Ese cliché le gusta?

“Ahora me importa más crear empleo que pasar a la historia por haber evitado el rescate. Evitar el rescate fue importante, ahí empezamos a ganar la partida, pero la lucha contra la crisis no ha terminado. Ahora es mucho más importante crear empleo, crear mucho empleo. A los españoles de hoy les digo que si no retrocedemos, podemos llegar a los 20 millones de personas trabajando en este país”.

-Su Gobierno logró bajar el martes la cifra de paro que recibió de Zapatero. ¿Cuánto empleo puede crear esta economía en las nuevas condiciones?

“Este año, como cité, 600.000; y en los próximos, iremos creando medio millón año a año, hasta llegar a esos 20 millones de personas ocupadas. Esto se puede hacer, porque en 2014, creciendo el 1,4%, ya pudimos crear 440.000 empleos. Las buenas perspectivas van en consonancia con previsiones de crecimiento cada vez más optimistas. Este año tenemos previsto crecer un 2,9%. Pero también le digo una cosa, en esta legislatura hemos ido, año a año, mejorando las previsiones, y yo espero hacerlo también este año”.

-Canarias es una de las dos autonomías con más paro del país, el 31%. ¿Cuánto empleo confía en que se creará en las islas en 2015 dentro del objetivo nacional?

“Hemos conocido, en efecto, el martes pasado las cifras del paro del mes de abril, y con ellas constatamos la tendencia a la baja. El paro registrado baja en España 118.923 personas en abril, el mayor descenso de toda la serie histórica y sitúa el número de desempleados en 4.333.016. Ya estamos en cifras inferiores a las de diciembre de 2011, cuando llegamos a la Moncloa .Los datos muestran en Canarias la misma tendencia: 2.835 parados menos este mes, y 22.770 parados menos que hace un año. Eso supone un descenso del paro del 8% en las islas. Nosotros trabajamos para que esa senda de recuperación vaya a más. Nuestra previsión es que este año se pueden crear en Canarias 26.000 nuevos empleos. Sólo este año. Y esa cifra cabría aumentarla con un gobierno del PP en la comunidad, donde las políticas que estamos haciendo desde el gobierno central se vieran reforzadas y complementadas desde las islas. Insisto, este es el gran objetivo nacional, crear empleo, llegar a los 20 millones de personas trabajando en los próximos años, aumentar cada año medio millón de empleos. Se puede hacer, como, de hecho, prueba que en los dos últimos años de esta legislatura se habrán creado ya un millón de puestos de trabajo”.

-¿Tras su visita esta semana a Malí y Senegal, contra el yihadismo y la inmigración clandestina, qué propone hacer en África?

“Para nosotros es una prioridad que Europa preste atención a lo que está pasando en el norte de África. Allí hay una gran labor que hacer en materia de cooperación, de refuerzo de instituciones, de ayudar a crear ejércitos y fuerzas de seguridad que luchen eficazmente contra el terrorismo y las mafias. El reto es elevar el nivel de vida de las personas en esos países y devolver la estabilidad a aquellos que la han perdido. Esa debe ser una tarea colectiva de los europeos. En esa estrategia España tiene experiencia y crédito internacional.

-Usted fue uno de los redactores del Pacto de Aznar con Coalición Canaria en el 96, del que derivan los famosos convenios de carreteras, aguas, costas… para las Islas. ¿Con la recuperación, piensa reeditar esa política?

“Los convenios de carreteras y aguas siguen en vigor y cumpliéndose. El convenio de carreteras es de unos 2.400 millones de euros, de los que ya se han abonado más de 1.300 millones. El convenio de aguas ha contado con un presupuesto en transferencias de capital de alrededor de 84 millones de euros. Por lo tanto, lo que puedo decir es que la política de convenios en estas materias con Canarias es firme”.

-El nuevo Régimen Económico y Fiscal (REF) ha sido una de las pocas coincidencias entre los Gobiernos central y autonómico en una agria legislatura, a falta de la vertiente económica. ¿Por qué no ha sido posible un acuerdo semejante en otras materias?

“Este es el mejor REF de la historia que ha tenido Canarias, sin duda, y es, además, una clara señal de buena disposición por parte de mi Gobierno a la hora de establecer negociaciones con la comunidad autónoma. Son muchas y de gran calado las modificaciones que se han introducido para mejorarlo en su actual versión. Se ha establecido una nueva forma de materializar uno de los principales mecanismos del REF, la Reserva para Inversiones en Canarias (RIC), vinculándola a la creación de nuevos puestos de trabajo. También se ha impulsado la Zona Especial Canaria (ZEC). Con el objetivo de contribuir a consolidar la economía canaria, su ámbito geográfico, en el nuevo REF, se extiende a toda Canarias y se amplía sustancialmente la lista de actividades admitidas. En este nuevo REF se ha creado una nueva medida, que es la deducción por inversiones en territorios de África Occidental, el continente del que antes hablábamos, con el objetivo de promover la utilización del Archipiélago como plataforma para la realización de inversiones en países de esa región. Estas deducciones se aplicarán a la creación de filiales o establecimientos permanentes en Marruecos, Mauritania, Senegal, Gambia, Guinea Bissau y Cabo Verde. Para la llamada diversificación económica, que me consta que preocupa en las islas, se ha incrementado el porcentaje de la deducción por actividades de innovación tecnológica que se realicen en las Islas, pasándose del 32% actual al 45%. Y destaco algo más, la condición de plató cinematográfico que adquiere el archipiélago con esta ley, dentro de esta apuesta por la diversificación de la economía canaria, pues el nuevo REF incentiva con importantes ventajas fiscales la utilización de Canarias como lugar de rodajes, al considerarse el sector audiovisual como nuevo generador de riqueza y puestos de trabajo”.

-A propósito, el REF postula que los Presupuestos Generales destinen a Canarias como mínimo la media del Estado, lo cual cobra mayor significado ante el desigual sistema de financiación que penaliza al Archipiélago. ¿Es partidario de que ello tenga cobertura constitucional?

“El régimen económico y fiscal de Canarias ya está constitucionalmente reconocido (en la Disposición Adicional tercera) y además se recoge en el Estatuto de Autonomía de Canarias. Está, por tanto, a mi juicio, suficientemente sustentado normativamente. La inversión per cápita en Canarias por parte de los Presupuestos Generales del Estado es este año de 126,68 euros por habitante (un 4,53% más que el año anterior). Desde hace tres años, el Estado acerca a las Islas a la media nacional de inversión, como pide el REF. Estos son los hechos. Han sido años, indudablemente, de ajustes presupuestarios para todos, pero en este último ejercicio, como digo, ya hemos podido aprobar un incremento presupuestario de casi un 5% con respecto al 2014”.

-¿Qué opinión le merece, entonces, la acusación que hace el Ejecutivo canario a su Gobierno de “maltrato” presupuestario hacia las islas?

“Me parece una acusación injusta decir que mi Gobierno “maltrata” a las islas. El compromiso del Estado con Canarias ha sido total. En los Presupuestos Generales del Estado para el 2015, como acabo de decir, se establece un incremento de la inversión estatal en Canarias de un 4,5%. Además, en los ejercicios presupuestarios anteriores, Canarias siempre estuvo por debajo de la media nacional en las disminuciones presupuestarias en inversiones. Para ser precisos cuando se habla de esto, sépase que en 2015 el total de inversiones y transferencias corrientes y de capital han supuesto un incremento de 74 millones de euros, es decir, un 12,46% más que en el 2014. Y a propósito de esto mismo, me gustaría destacar el esfuerzo que el Gobierno que presido ha hecho con todas las comunidades autónomas incluida Canarias. Me estoy refiriendo ahora, fundamentalmente, a dos instrumentos: el Plan de Pago a Proveedores, que en Canarias ha cubierto en 2012 y 2013 a más de 156.000 facturas pendientes de cobro (casi 817 millones de euros), y al Fondo de Liquidez Autonómica, del que se ha podido beneficiar Canarias en una cantidad superior a los 3.500 millones de euros.

-El clamoroso desencuentro entre su Gobierno y el de Paulino Rivero sobre las prospecciones petrolíferas acarreó un desgaste político mutuo que acabó en un fiasco. ¿A posteriori, qué lectura hace?

“La más importante es que el Gobierno es sumamente respetuoso con todo tipo de opiniones o manifestaciones que se realicen por parte de cualquier comunidad autónoma. Pero, como país, no podíamos permitirnos renunciar a saber si disponíamos o no de recursos naturales, teniendo en cuenta la extraordinaria dependencia energética de España, donde importamos el 99% de los hidrocarburos que consumimos, lo que supone una factura de unos 100 millones de euros cada día. Es por ello que se autorizaron los permisos de investigación, eso sí, siempre desde la máxima exigencia medioambiental”.

-El Estatuto de Autonomía de Canarias, cuya reforma vuelve al Congreso ocho años después de su retirada, nunca fue votado en referéndum. ¿Cree que un nuevo estatuto canario merece el máximo rango y ser sometido a consulta popular?

“La campaña electoral se acaba de iniciar, por lo que, sin perjuicio de los que desde las Cortes se determine, me parece sensato esperar también a ver qué dicen los electores canarios el próximo 24 de mayo”.

-¿Con qué alianzas confía su partido regresar al Gobierno canario?

“Antes de hablar de alianzas hay que escuchar que es lo que dicen los votantes. Nosotros vamos a pedir su confianza con un aval: somos el partido con el que se sale de la crisis y se crea empleo”.

-¿Qué valoración hace de la gestión del ministro canario José Manuel Soria en las áreas que le ha encomendado en su Gabinete?

“La labor desempeñada por José Manuel Soria al frente de un ministerio muy difícil ha sido extraordinaria, un trabajo de éxito ante problemas delicados como la amenaza de quiebra del sistema eléctrico. El turismo en esta etapa ha alcanzado resultados históricos y es un sector que el ministro ha mimado. Le reconozco independencia y liderazgo y le estoy muy agradecido.

-¿Las aguas entre las islas pueden, a su juicio, ser consideradas parte del territorio de esta Comunidad?

Es evidente que la competencia sobre las aguas entre las islas depende de la distribución material de competencias establecidas en la Constitución y en el Estatuto de Autonomía de Canarias”.

-¿Qué cabe hacer respecto a los parques eólicos para superar otro de los clásicos en materia de conflictos entre su Gobierno y el autonómico: las energías renovables?

“De todos es conocido que Canarias, con seis sistemas aislados, experimentan un sobrecoste en producción de electricidad, y ello aconseja, por tanto,implantar las renovables, porque resulta más barato, en particular la eólica. Esa ha sido nuestra apuesta en Canarias. Todos los pasos dados por el Gobierno de España en estos últimos tres años han estado dirigidos a ese objetivo. Hemos destinado más de 800 millones a infraestructuras para tal fin, ampliado los plazos de instalación de los parques eólicos y aprobado una retribución singular y mejor para potenciar la implantación de las energías renovables en el Archipiélago. Modestamente, he de decirle que el Gobierno de España es el principal impulsor de las energías renovables en Canarias. Si no se ha logrado una mayor penetración no es precisamente por nuestra culpa”.

-Por último, usted es consciente de que la privatización parcial de AENA suscita desconfianza en las autoridades canarias. ¿Cree que puede provocar el cierre de los aeropuertos menos rentables?

“De ninguna manera. La entrada de capital privado en AENA ha sido para propiciar un cambio de gestión que aumente la eficiencia de los aeropuertos españoles. No se contempla el cierre de ningún aeropuerto, incluidos por supuesto los ocho canarios. El Estado configura a la red de aeropuertos de interés general de AENA como servicios de interés económico general, precisamente con el objeto de garantizar la movilidad de los ciudadanos y la cohesión económica, social y territorial”.

El ‘sentidiño’ debajo de la barba

Los lazos canarios -en particular, grancanarios- de Mariano Rajoy se deben a los frecuentes períodos de descanso de su padre, un exjuez nonagenario, que superó un ictus hace tres años. Pero el presidente ha recorrido las islas en coche privado y afirma que esta es “mi segunda tierra” después de Galicia. En una ocasión, en Arguineguín, cenaba en un restaurante del muelle y vio llegar una patera. Cuando se acercó, descubrió a bordo dos cadáveres. El hombre previsible dejó de fumar puros por culpa de la muerte, la de su hermano menor Luis, de cáncer de pulmón, el año pasado. Estos días de fuel por las fugas en aguas canarias del pesquero ruso hundido Oleg Najdenov le han traído al recuerdo su espinosa gestión, como ministro portavoz, de la crisis del Prestige, hace más de doce años: los “hilitos de plastilina” esta vez están bajo control de los expertos, y el Gobierno -ha tratado de garantizar- hace un seguimiento exhaustivo. Rajoy vive ahora las campañas electorales con nostalgia: las dos que dirigió para Aznar crearon escuela en Génova; la primera derrotó a un dinosaurio de la política como Felipe González, y la segunda fulminó a un transitorio Almunia con los míticos diez millones de votos que el PP convirtió en su silo legendario. Aquellos dos éxitos lo consagraron, pero la carrera de este político gallego introvertido admirador de Fraga -espejo de paciencia- no ha sido fácilmente meteórica, sino ha estado plagada de altibajos y zigzags, como cuando limpiaba las escaleras de la Capitanía General de Valencia durante la mili. La escalera es buen símil para entender su trayectoria. Ahora que las encuestas le puntúan bajo en popularidad con un ligero ascenso y le conceden una mayoría alicorta, sigue rigiendo con la misma lógica de siempre, queriendo subir la escalera, aunque le empujen hacia abajo. Todos recuerdan entonces que en 2008 le presionaban desde dentro de su partido para que cejara en el liderazgo después de dos derrotas consecutivas frente a Zapatero, y la inercia del ciclista que saca fuerzas de flaqueza le procuró en el Congreso de Valencia una tercera oportunidad in extremis, que le otorgaría finalmente una mayoría absoluta más holgada que la del propio Aznar. Los escalones de la fachada de la Moncloa se suben en un pispás, requieren un mínimo esfuerzo, pero la escalera real no se ve. En 2012, cuando la ínclita prima de riesgo superaba los 600 puntos básicos y en todas las instancias le pedían que firmara la pena de rescate, se negó con la misma inverecundia. Y, fiel al fútbol, durmió la pelota, como hacía Butragueño en el área. A menudo, este hombre de 60 años y casi metro noventa sobrevuela los problemas, y las soluciones cristalizan con el tiempo. Puede ser que la flema que adorna su carácter, y que algunos la llaman cachaza, esté en el secreto de lo que podríamos denominar el ‘sentidiño’ de Rajoy. El sentido común, el de “los seres humanos normales”, en sus propias palabras.

Este año -el 33 en la vida pública- es, sin duda, el de la prueba de fuego de una carrera de fondo del político que trota -como esta misma semana lo vimos en su cuenta de Twitter por la costa de Dákar- a su ritmo, “impasible”, como es definido en la biografía de Graciano Palomo. “En España, Alteza, el que resiste, gana”, dijo Cela aquella vez en que recibía el Príncipe de Asturias. Otros han tenido ese lema o lo ilustran sin querer; sea cual fuere el caso, Rajoy lo clava. En 2004, los atentados de Atocha parecían haberlo descabalgado políticamente, y, sin embargo, ocho años más tarde tomó las riendas de este país. Las tres cuartas partes de su gobierno las ha pasado bajo una recesión intratable. Quizá en política el secreto sea saber esperar. El último dato del martes, que le otorga un número de parados inferior al que se encontró en diciembre de 2011, es como una recompensa a ese rasgo. Otros desesperan viéndole practicar un senderismo imperturbable, que no altera sus biorritmos ni ante el desafío soberanista catalán. Pero si el tiempo quita y da la razón, Rajoy es innegable que maneja sus tiempos. Otra cosa es que en un exceso de confianza lo coja el toro, como le pasó a los 24 años al registrador de la propiedad más joven del país, que sufrió un grave accidente de tráfico que lo obligó a hacer autostop en mitad de la noche con la cara ensangrentada y a llevar barba el resto de su vida para disimular las cicatrices. El 24 M es un morlaco para salir de dudas. Ya conoce la sensación. La caída. Precisamente en una Plaza de Toros, la de Móstoles. Pero salió del helicóptero siniestrado con una fractura en un dedo y una luxación en otro. El CIS le sigue dando primero.