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Recargo a la Administración Pública por morosa

fuente: seres españa	da
fuente: seres españa da

MARÍA FRESNO | Santa Cruz de Tenerife

Los autónomos han dicho basta ya. Que la media del pago a proveedores por parte de la Administración Pública esté en 85 días, muy por encima de lo que dice la Ley de Morosidad que lo fija en 30, no es de recibo. Por este motivo, el presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Canarias (ATA), Juan Carlos Arricivita, en línea con la asociación a nivel nacional, ha exigido al nuevo Gobierno que salga de las elecciones del próximo domingo un “compromiso” para que se cumpla la ley de morosidad y la Administración Pública pague a 30 días. “En el caso de que no lo hagan”, que es lo que establece la normativa, pide que se le imponga un recargo del 20%, “tal y como ocurre con cualquier ciudadano que incumpla en los pagos”, aseguró.

Arricivita afirmó que el retraso de la Administración Pública a la hora de pagar las facturas de los autónomos ha provocado el cierre de muchas empresas. Según datos de la propia administración, cerca de 200.000 autónomos han desaparecido a lo largo de esta crisis. “No es de recibo”, explicó, “que la media del pago a proveedores de la Administración Pública esté en 85 días”. “Si el ciudadano tiene que pagar el 20% de recargo cuando se pasa un día en el plazo, el Gobierno también. La carga tiene que ser igual para todos”, reclamó.
“Ahora que todos los partidos están en campaña electoral y se acuerdan de nosotros, exigimos un compromiso firme sobre este asunto”. Arricivita también solicitó al Ejecutivo que salga de estas elecciones que acabe con el silencio administrativo. “La administración tendrá que responder de una u otra forma en 90 días. Ya no vale el silencio administrativo. Si los partidos políticos quieren que la gente emprenda”, indicó, “tendrán que contestar y no paralizar cualquier inversión. Tienen las herramientas suficientes para hacerlo, y si no contesta, el 20% de recargo”.

Arrivicita explicó que no se trata de compromisos difíciles de cumplir porque “son lógicos y todos somos iguales”. Una de las medidas puestas en marcha por el Gobierno, precisamente con la intención de reducir el pago a proveedores, fue la factura electrónica. Aunque esta no afecta demasiado a los autónomos, puesto que es obligatoria solo para los pagos a partir de 5.000 euros, Arricivita destacó que toda aquella herramienta que suponga que el pago se haga a tiempo será “bienvenida”.

Desde el pasado 15 de enero, todas las empresas que proveen productos o servicios a cualquier administración pública están obligadas a emitir su facturas vía electrónica, siempre que los bienes y servicios suministrados superen los 5.000 euros. Y si no se emiten en formato electrónico no se contabilizan para su pago.
Este sistema se supone que debe servir para reducir el retraso de los pagos de la Administración y por consiguiente la deuda del sector público, además de suponer un ahorro importante de papel.

Sin embargo, según el Estudio de Implantación de la Factura Electrónica en España realizado por SERES, si bien ha habido un salto cuantitativo en la utilización de la factura electrónica, que se duplica en el período 2013–2014 respecto a 2012–2013, pasando del 5,2% al 13,6%, esta cifra sigue siendo aún muy pequeña, teniendo en cuenta que desde principios de año ya es obligatoria. La utilización del formato electrónico, según este estudio, permitió a estas empresas un ahorro de casi 332 millones de euros en recepción de facturas y 188 millones en su emisión. Además, las empresas dedicaron 250.000 horas menos de trabajo en la recepción de facturas y 40.000 menos en la emisión.

En Canarias, este servicio funciona y su utilización se ha incrementado en el 1,6% en el último año. Según el estudio, el uso de la factura electrónica está cada vez más extendida y se contempla como una tecnología imprescindible en las políticas de mejora continua de las empresas y en los departamentos de finanzas y administración. De nuevo, las grandes compañías son las impulsoras, tanto en la gestión de facturas recibidas, que mejora la optimización de procesos, como en el envío masivo.