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La solución se llama… – Por Rafael Muñoz Abad

Por mucho que el nacionalismo bale, Canarias es y será parte del Estado español, pues no es una nación archipielágica, ergo no puede tener Zona Marítima Económica Exclusiva (ZMEE) propia ¿Puede España exigir una ZMEE al oeste de Canarias? No. Sí. Todo va en función de a quién se lo preguntemos y de la interpretación más o menos marrullera del derecho marítimo internacional que escojamos. España no puede reclamar al oeste de Canarias superficie oceánica porque lesionaría las 200 millas que a Marruecos, como estado ribereño, le otorga la ley del mar.

De manera irregular, hay soluciones no ortodoxas. La geografía es caprichosa y situó a las Islas cerca de Marruecos y el contencioso del Sahara; si estuviéramos en medio del Atlántico, España -no Canarias- ejecutaría el radio de su ZMEE sin lesionar intereses vecinos. Algo similar a lo que sucede con el Reino Unido y Bermudas respecto a Canadá.

España forma parte -temporal- del Consejo de Seguridad de la ONU y quizás quiera aprovechar el cierto protagonismo que ahora tenga para dar forma a esa reclamación marítima que, con la ley por delante, estaría perdida en una corte internacional.

El otro arreglo es más cruel. Nuestro peso en la mar, herencia escuálida de haber sido los vigías del Atlántico, se ha visto reducido a mínimos penosos. Francia y el RU ejecutan ZMEEs donde discutiblemente tienen tal potestad. El “derecho” se lo confiere su proyección geoestratégica; haciendo que nadie ose toser su soberanía en aguas de la Reunión o las Falklands respectivamente. Marruecos no permitirá que nos “apoderemos” de un área del océano que en teoría le “pertenece”, pero que la geografía no le permite ejecutar pues a la vez se solapan los derechos españoles. Si Canarias fuera un estado archipielágico, como lo es Cabo Verde, tendría su ZMEE propia y, aún así, debería sentarse a negociarla con Rabat; que Dios nos asistiera.

La solución se llama mediana y eso pasa por tener políticos con sentido de estado que se decidan a solventar el contencioso del Sahara y la delimitación de sus aguas colindantes. Así que, por nuestra tradición de afrontar los problemas a la española… dejándolos languidecer, tenemos lo que nos merecemos.

CENTRO DE ESTUDIOS AFRICANOS DE LA universidad de la laguna
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