PUERTO DE LA CRUZ >

Los vecinos del tramo afectado de la calle de Tegueste dejan sus casas

La vía quedó ayer totalmente cerrada al paso de peatones debido a la peligrosidad que conlleva. / DA
La vía quedó ayer totalmente cerrada al paso de peatones debido a la peligrosidad que conlleva. / DA

G. G. | Puerto de la Cruz

Las tres familias afectadas por el hundimiento de un tramo de la calle de Tegueste, en Punta Brava, fueron desalojadas ayer por la vía de emergencia y reubicadas en casas de familiares hasta que el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz les busque un alojamiento, tal y como se comprometió.

La medida, de carácter provisional, fue adoptada por el grupo de gobierno con el fin de garantizar la seguridad de las personas y evitar sustos innecesarios tras un informe urbanístico que advierte de la peligrosidad en la zona debido a que una de las grietas, la más cercana al mar, sigue creciendo “más de lo debido”, apunta a este periódico el concejal de Urbanismo, Sebastián Ledesma.

La vía quedó ayer totalmente cerrada al paso de peatones, con la colocación de nuevos instrumentos de cierre dada la peligrosidad, mientras que se esperan, el jueves, los resultados del informe que debe entregar la compañía especializada y contratada por emergencia, Interra, Ingeniería y Recursos S.L.U.

Según los datos previos sobre el origen del hundimiento de la calle, se debe a dos acciones naturales. Por un lado, el movimiento natural del propio acantilado, a lo que se une la creación de nuevas cavidades generadas por la acción del mar, que han terminado por ceder debido a la erosión. En el caso de las cavidades, deben detectarse con instrumentación especial, ya que la gran mayoría de las mismas no son visibles a simple vista o se encuentran bajo el nivel del mar.

En la zona de rotura de las olas también se puede apreciar material rocoso nuevo, fácilmente identificable debido a sus laterales no redondeados, puesto que no ha permanecido expuesto durante un tiempo a la acción del mar.

La alcaldesa, Sandra Rodríguez, mantuvo reuniones con los vecinos durante todo el fin de semana para informarles de la situación y darles tranquilidad dado que se trata de una medida preventiva, subraya. “El Consistorio será quien busque y alquile el alojamiento en el que permanecerán, con cargo a las partidas de imprevistos”, precisa.

La regidora reconoce que la solución adoptada va a ocasionar molestias a los habitantes de todo el barrio, pero es la única manera de evitar que se produzcan daños innecesarios. “Nuestro objetivo es garantizar la integridad de las personas y de los bienes”, recalca.

Ya en 2011, el concejal de IUC solicitó al Gobierno municipal que hiciera un estudio urgente sobre el estado de las rocas y piedras del Callado de la Vinagrera, en la calle de Tegueste, dado que presentaba numerosos agujeros y grietas en el firme, tras producirse días antes un desprendimiento que podía haber causado daños humanos de haber tenido lugar durante el día y no por la madrugada como ocurrió.