cd tenerife >

Agné: “Me gustaría vivir aquí lo que viví el día del Betis, pero aspirando a cotas mayores”

Foto SERGIO MÉNDEZ
Foto SERGIO MÉNDEZ

Óscar Herrera/Martín Travieso | Santa Cruz de Tenerife

Raúl Agné (45 años), mira a los ojos cuando habla. Con un discurso pausado pero directo, el entrenador del Club Deportivo Tenerife aborda en una entrevista para Teide Radio las claves de los casi cinco meses que lleva al frente del equipo blanquiazul, y desvela las inquietudes del vestuario en este período de preocupación deportiva y alerta por la amenaza del descenso que siempre confío en esquivar. “Aposté mucha pasta con la plantilla a que no bajábamos; estaba convencido porque además yo nunca he bajado”, confesó el míster aragonés, que ve con buenos ojos continuar un año más en la Isla a la espera de sentarse a negociar con el club.

-Siempre se ha usado el término presión con mucha ligereza en el deporte, pero ustedes también llevan la suya…

“Sí, porque tienes una responsabilidad a tus espaldas cuando llevas detrás a un club, una afición y una ciudad o en este caso toda una Isla. Eso es lo que te mantiene tenso”.

-Varios días después de certificar la permanencia, ¿cómo se encuentra?

“Con la sensación del deber cumplido. Vinimos para, desde nuestra parcela, intentar ayudar a conseguir el objetivo, y por lo tanto muy satisfecho a nivel personal y profesional”.

-Cuando asumió el reto sabía que no había otra salida que la permanencia.

“Sí. Para eso vine y forma parte de esta profesión. Son circunstancias que para un entrenador no son fáciles cuando viene a un equipo a mitad de temporada, pero lo hemos conseguido
con mucho trabajo y serenidad”.

-Vamos, que mirando hacia atrás, volvería a dar el paso cuando se le ofreció venir.

“Claro, y más rápido todavía vendría. Aquel día, cuando me llama Alfonso Serrano, estaba pintando la habitación de mi casa y recibí la llamada. Me llaman a mediodía y por la noche ya estaba en Tenerife. No tuve dudas porque, el lugar, la ciudad, el club, creo que es una oportunidad muy buena e intenté aprovecharla”.

-¿Usted sabía que venía a un lugar convulso en lo futbolístico?

“Ya sabía que era una plaza difícil y que había una situación convulsa, pero me gustan los desafíos, porque como entrenador uno debe asumir retos importantes; y en clubes tan importantes como éste es donde uno crece como profesional”.

-Pero, convendrá conmigo que uno quiere también retos más ambiciosos…

“Pero eso primero te lo tienes que ganar consiguiendo esos otros retos a los que me refería antes, los más difíciles. Creo que un entrenador tiene que vivir las dos partes, la de estar arriba y la de estar abajo, al igual que la de empezar o estar desde media temporada; eso al final también te hace mejor entrenador”.

-¿Qué vestuario se encuentra Agné cuando llegó?

“Ellos estaban muy tocados, porque el ambiente también era muy malo alrededor del equipo. Personalmente creo mucho en la empatía, y sí necesitaba saber qué sensaciones tenían ellos. A partir de ahí, haces un análisis y ves cómo les puedes ayudar. Aquí el trabajo más importante, más allá del futbolístico, ha sido mental durante los dos o tres últimos meses”.

-Y con esa ayuda externa que usted proporcionó, el grupo supo reinventarse y reconstruirse…

“Sí, porque la calidad humana es fantástica y así siempre es más fácil. A partir de ahí, si ellos ven que su líder está con ellos, y cuando se caen les ayuda a levantarse, ellos salen más reforzados, y también más comprometidos”.

-¿Cuándo llegó la racha de ocho partidos sin ganar, hubo dudas internas?.

“No hubo dudas porque el equipo nunca perdió el fútbol. Las hubiera tenido si hubiera habido más partidos como el de Santander, pero futbolísticamente el equipo siempre me dio confianza en ese aspecto. Al mismo tiempo, cuando juegas bien y no ganas llega el desánimo, ahí llega el trabajo de hacerles creer que están en el buen camino, y al final, el que insiste y persiste, la consigue, y en eso hemos trabajado”.

-¿Castigó a Diego Ifrán el día del Alcorcón?

“Lo castigué un poco (Risas). No nos fue mal, eh… No se trata de castigar o no castigar, se trata de que aquí somos adultos, nos vestimos por los pies, y hay veces que hay que entender que lo primero es lo primero. Diego es un ser humano como usted o yo, tenemos altos y bajos, pero yo a Ifrán solo le puedo estar agradecido por su comportamiento profesional, porque ha sido un chico que se ha dudado de él y al final ha marcado 11 goles y ha sido una pieza muy importante”.

-Si hablamos de piezas básicas, Vitolo lo ha sido. Usted públicamente así se lo ha reconocido…

“A mí no me importa reconocer que Vitolo es el jugador bandera de este equipo. De hecho ante el Betis era centrocampista y delantero. Es un jugador que abarca y tiene un compromiso con la Isla y con el club muy grande, y lo demuestra en el campo. Además nos da un alma y un coraje enorme. Sin estos dos centrocampistas, Vitolo y Aitor, y sin olvidarme de Ricardo, han sido el alma y el motor de este equipo, y piezas fundamentales para conseguir el objetivo”.

– Llegados a este punto, ¿seguirá la próxima temporada en el banquillo del CD Tenerife?

“No lo sé…Si el club está contento y yo estoy contento, pues seguro que iremos cogidos de la mano. Si no es así, pues eternamente agradecido a la oportunidad que me ha dado este club”.

-Pero todo apunta a que puede haber Agné para rato en este equipo…

“Por encima de todo uno tiene que ser agradecido. Lo que es evidente es que al primer club que voy a escuchar es al Tete. Porque yo también lo he sufrido, y si llegamos a un acuerdo me gustaría vivir lo que viví el otro día en el estadio pero aspirando a cotas mayores y poder empezar desde un principio”

-O sea, que le gustaría quedarse…

“Repito que, aunque esté a tomar por saco de mi casa, el primero al que escucharé es al Tenerife. Cuando estaba parado este club se acordó de mí, y eso se tiene en cuenta”.

-Usted tiene claro que debe haber una mejor planificación para evitar cometer los errores de este año en el Tenerife.

“No nos lo podemos permitir. Ni el club, ni nadie aquí”.

-Sabiendo que es el último año de Miguel Concepción como presidente de esta entidad, ¿supone eso algún problema para llegar a un acuerdo?

“Soy de firmar por solo un año. No creo en proyectos ni milongas de esas. Creo que un entrenador debe firmar un año; eso te hace además estar más prieto todavía, no acomodarte, y al mismo tiempo libera al club y te libera a ti. No creo en proyectos largos”.

Poniendo el acento

– La afición. “La gente me para por la calle y me felicita; el que te dice una burrada lo hace desde un coche. Me ha sorprendido gratamente la gente de la Isla”, afirma Agné.

– Alfonso Serrano. “Alfonso lleva muchos años en el mundo del fútbol y su trayectoria lo avala”, comenta el míster blanquiazul sobre el dirigente deportivo vallisoletano, refiriéndose al secretario técnico del club como “un excelente profesional”.

– Carácter como técnico. “Se confunde mi imagen”, explica Agné. “Soy un tipo que cree mucho en el ser humano y en la empatía”.

– La prensa. Raúl Agné confiesa que no lee ni escucha nada de lo que dice la prensa deportiva de la Isla, pero sí revela que le suele preguntar a los profesionales del club en materia de comunicación del club, “que se cuenta” para “ir manejando un poco la situación”.

– Celebrar permanencia. “Cuando uno consigue algo lo tiene que celebrar, porque además para el club hubiera sido un drama el descenso”.

“Concepción es el mejor presidente con el que he trabajado”

Raúl Agné no esconde la gran relación que mantiene con Miguel Concepción. “Es el mejor presidente que he tenido en cuanto a la serenidad que transmite”, indica el técnico blanquiazul, quien admite que, desde su posición como entrenador, “jamás” ha trabajado “con tanta tranquilidad” como en el CD Tenerife. “En un club donde el primer señalado es él, y no todo el mundo sabe estar en un cargo con esa serenidad y esa tranquilidad”, señala un Agné que dice “no entender” lo gritos del último partido que pedían desde la grada la dimisión del presidente. “La gente es soberana, pero no me hubiera que hubiera salido y menos el otro día”, esgrimió Raúl Agné.