TRIBUNA

Casas inseguras

Los robos en los domicilios son unos de los principales delitos que hacen que las estadísticas se disparen y traigan a más de uno de cabeza. Es lógico, porque si el ciudadano no pone de su parte es complicado evitar que se produzcan intromisiones ilegitimas en las casas, y es que muchas veces ni siquiera toman aunque sea unas mínimas medidas de seguridad e incluso de manera indirecta los facilitan: esto donde más se ve es en los hurtos que arrojan cifras preocupantes en las zonas turísticas.

Con la llegada del verano estos delitos aumentan, y es razonable, ya que abandonamos nuestras casas o el calor hace que las abramos de par en par en busca de un hilo de aire fresco y termine entrando otra “cosa”…

Como consejos puedo dar los habituales, los que ya todos conocemos y que hemos oído hasta la saciedad, sin embargo, pocos los aplicamos; la rutina marca nuestras vidas y con ella sucumbimos, hagamos que lo rutinario sea tomar esas medidas de seguridad.

Dar muestras de que nuestra vivienda está vacía es una señal que invita a entrar en ella y despacharnos a nuestro gusto, algo que evitaríamos con un simple reloj programador.

Los nuevos contadores de consumo eléctrico cuentan con una luz verde que aumenta su frecuencia de parpadeo; si este aumenta y si disminuye podría ser un indicio de una vivienda vacía, aunque esto también ocurre con el del agua y en el antiguo contador de electricidad; la rueda no se aprecia tanto desde la distancia, la luz verde sí, incluso desde el hueco de la cerradura. El reloj temporizador sigue siendo una buena idea.

La tecnología ha propiciado que podamos contar con grandes beneficios que nos proporcionarán seguridad, las empresas de seguridad ofertan distintas opciones. Las alarmas hoy en día proporcionan múltiples servicios y antes distintos tipos de emergencias se convierten, no cabe duda, en una opción a estudiar.

Contratar un seguro nos dará tranquilidad tanto en nuestro hogar como en el exterior, evitando, incluso, enfrentamientos contra los atracadores, lo que no solo nos podría hacer perder la cartera, sino algo más preciado: nuestra vida.

Aunque pueda parecer una simpleza, es importante que los miembros de la familia se reúnan y acuerden una frase o palabra que sea usada en casos de emergencia. Pronunciarla indicaría que se deben ser avisados urgentemente los servicios de emergencias; algo no va bien.

La seguridad total no la vamos a lograr, sin embargo, podemos conseguir que esta sea lo suficientemente aceptable para que un ladrón, ante la incertidumbre de que lo que va a encontrar, no supere el riesgo que debe soportar y opte por probar en otro lugar en el que esta balanza se decante a su favor.

Manténgase siempre expectante, haga uso de ese sexto sentido que todos tenemos y que a veces nos enciende una lucecita interior que indica que algo no va bien. Muchos robos se producen en pleno día; los ladrones realizan una investigación previa, existen zonas que se vacían por las mañanas; sus moradores salen a trabajar y los niños al colegio, todo queda vacío, lo demás es cuestión de ingenio; un mono de trabajo, un furgón de una supuesta empresa de reparaciones y unas cerraduras (las actuales) fáciles de abrir, harían el resto.