El almendrero de nicolás>

Cascadas y barranqueras – Por Paco Déniz

Más que una cascada pareja y monótona, previsible, el escenario de los pactos se me antoja como una barranquera en pleno aguacero de medianías. No son pactos, son amaños a trompicones que salpican la extrañeza de la gente. ¿Quién se inventó lo de pactos en cascada? Eso no existe. Aquí, cada uno procura mantener el negocio, no hay programa, no hay valores, sólo mantener la cuota alícuota de poder como sea. El único criterio claro es “todos contra podemos y Sí se puede”. Los partidos del régimen se han confabulado para negarle el pan y la sal a esta opción de cambio que irrumpió en tantísimas instituciones. Y no les importa el descrédito. La Laguna es el ejemplo más claro, allí la gente ha hablado alto y claro, la izquierda le arrebató seis concejales a Coalición Canaria, y el PSOE no se da por aludido. Bueno, el PSOE es mucho decir, en Aguere manda Abreu con puño de truco. Además, la desaparición de la escena política del candidato de Coalición, ha convertido a Abreu en la llave maestra para garantizar que la humedad siga gobernando. Si fuera socialista aprovecharía la ilusión y las ansias de cambio laguneras manifestadas en las urnas para dar un vuelco y explorar otros caminos, pero eso no está en sus planes. Lo más probable es que PP, PSOE y CC funden la cofradía del business. Porque, hablemos claro, la interiorización del argumentario del PP por parte de los partidos del régimen ha sido tal que Felipe González se ha convertido en uno de sus principales voceros. ¡Monaguillos de Maduro dice el nota!, el sacristán del FMI y del rey de Marruecos, el que acaba de venir de Colombia, donde se descubrieron fosas de miles de campesinos desplazados -los pobres-, y no se le ocurrió defenderlos, el que no se inmuta por el hecho de que una madre ruegue por que le devuelvan el cadáver de su hijo. ¡El cadáver!, pues va el nota y se queja de que los de Podemos hayan creado un escenario para arrebatarles la referencia de la izquierda en todo el Estado. Ya hay muchos que lo van a esperar en la bajadita de noviembre. Allí, el pueblo les pasará la factura. Por cierto, ¿se acuerdan del pijerío ciudadano de pensamiento débil? ¿No se lo dije?, eran una burbuja muy débil.