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Educación detectó 117 casos de acoso escolar los últimos dos cursos

Los casos detectados de acoso y violencia escolar han aumentado en el Archipiélago los últimos años. / DA
Los casos detectados de acoso y violencia escolar han aumentado en el Archipiélago los últimos años. / DA

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

Los recientes casos de acoso escolar en Madrid y Tenerife, el primero de ellos con resultado de muerte, han vuelto a poner en alerta a muchas familias que han sufrido o sufren situaciones similares a las padecidas por menores de toda la geografía nacional. En Canarias, a pesar de que la Consejería de Educación habla de “hechos aislados” y “episodios puntuales”, el Servicio de Prevención y Ayuda contra el Acoso Escolar llevó a cabo un total de 270 intervenciones en los dos últimos cursos (129 en el ejercicio 2012-13 y 141 en el 2013-14). De ellas, 117 se confirmaron como casos de acoso, aunque en el 98% de los casos se resolvieron en el propio centro y sin denuncia en los tribunales.

La tendencia, lejos de disminuir, tiende a aumentar este curso, ya que hasta la fecha la Consejería ha realizado ya más de 150 actuaciones, de las que aproximadamente el 50% se confirmarán como casos fehacientes de lo que se conoce como bullying o violencia escolar.

Según explica al DIARIO la directora general de Ordenación, Innovación y Promoción Educativa de la Consejería, Georgina Molina, “el ligerísimo aumento de los casos en los últimos cursos también se debe al mayor conocimiento que tienen las familias y los propios centros de esta problemática, por encima de la conflictividad. Hemos publicitado mucho el servicio y la gente lo va conociendo más; ello, unido a una serie de episodios que han tenido repercusión mediática, ha hecho que muchos padres se informen y consulten más para saber si su hijo puede estar sufriendo acoso”, agrega.

Georgina Molina asegura que la Consejería de Educación está en “contacto directo con la Fiscalía de Menores”, con la que está desarrollando un “punto neutro”, para que en aquellos casos de mediación y de solución pacífica de conflictos entre menores y familias, conste como prueba en el caso de que exista denuncia judicial. “El 98% de los casos se resuelven favorablemente en el centro y la situación no se repite más. Y si no se resuelve, el centro abre expediente disciplinario y se toman las medidas oportunas, que incluso pueden conllevar la expulsión de los acosadores en los casos más graves”, recalca la directora general de Ordenación, Innovación y Promoción Educativa, que reconoce que no se sabe con certeza cuántos casos llegan a los tribunales, “porque hay padres que prefieren ir directamente a presentar la denuncia”.

Canarias es pionera en la lucha contra el acoso y la violencia escolar, un ámbito que se empezó a trabajar en las Islas a finales de los años 90. El Archipiélago también fue de las primeras regiones en formar profesionales en la materia y en la implantación de comisiones de convivencia en todos los centros educativos. Fruto de todas esas actuaciones, en 2006 se puso en marcha el Servicio de Prevención y Ayuda contra el Acoso Escolar de la Consejería de Educación.

“También se ha formado al alumnado para que sea mediador y pueda detectar y comunicar con criterio posibles casos de acoso, con el objetivo de que en cierta medida pueda mediar en el conflicto, sobre todo entre alumnos más pequeños. Cuando no es algo muy grave, el objetivo es que los estudiantes mayores puedan mediar y encauzar el problema hacia una mejor convivencia en el centro escolar”, expone Georgina Molina, quien manifiesta que otro de los proyectos que va a ayudar a mejorar la respuesta del alumnado ante los conflictos es la asignatura de Educación Emocional, que tiene como objetivo principal “educar a los niños en cómo administrar sus sentimientos y empatías, de forma que puedan enfocarlos de forma positiva”.

Entre 11 y 14 años, la edad más conflictiva

-El Servicio de Prevención y Ayuda contra el Acoso Escolar de la Consejería de Educación cuenta con un servicio externo profesionalizado que ayuda a detectar casos de este tipo, psicólogos y educadores que trabajan con los menores acosados, los acosadores, las familias y el propio alumnado del centro, desarrollando talleres “para que todo el entorno pueda afrontar la situación de otra manera”. Según los datos con los que cuenta el departamento autonómico, la mayor parte de los casos se concentran entre los 11 y 14 años de edad.

-Mediante una llamada de teléfono, a través de un chat o por correo electrónico, las familias pueden hacer sus consultas a este equipo multidisciplinar de profesionales que, tras una entrevista detallada, establece el grado de acoso del que se trata. Una comisión decide si es necesaria una intervención inmediata en el centro educativo. Si se determina que es un caso de acoso, se actúa en un plazo máximo de 72 horas.