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El Ejecutivo en minoría abre la puerta a la participación de todos

José Julián Mena, ya alcalde, agradece a los vecinos el apoyo recibido. / DANIEL CETRULO
José Julián Mena, ya alcalde, agradece a los vecinos el apoyo recibido. / DANIEL CETRULO

JOSÉ L. CONDE | Arona

El socialista José Julián Mena fue investido ayer nuevo alcalde de Arona, tras 20 años de gobierno de Coalición Canaria. Mena fue apoyado por su propio grupo, 12 concejales, lo que le permitirá dirigir los destinos del municipio, aunque ayer mismo expresó su intención de abrir la puerta al diálogo entre todas las fuerzas políticas presentes en el salón de plenos consistorial.

Muchos han sido los rumores que han circulado tras conocerse los resultados electorales de los comicios del 24 de mayo. Desde que el Grupo Socialista gobernaría en minoría o contará con apoyos tanto de PP como de CC o de Ciudadanos X Arona, o que estos tres últimos se aliaran para arrebatar la Alcaldía al más apoyado por las urnas. Al final, y pese a que hubo negociaciones hasta última hora del viernes, todo quedo en agua de borrajas.

La Corporación posa en las escaleras del Ayuntamiento. / D.C.
La Corporación posa en las escaleras del Ayuntamiento. / D.C.

Águeda Fumero, que vuelve a ocupar una silla en el salón de plenos, tras reconocer que Arona ha perdido mucho tiempo, señaló que “hubiera preferido que el municipio lo gobernara una mayoría con más estabilidad”. Sin bien felicitó a Mena, dijo que este equipo es débil para afrontar todos los proyectos necesarios para colocar a Arona en el sitio que se merece. Ofreció su apoyo, pero que todo dependerá de las formas de gobernar que desarrollen los socialistas, y apostó por una Arona de excelencia turística. Por su parte, Miguel Ángel Méndez señaló que se inicia una nueva etapa y manifestó que su grupo iba a apoyar a los socialistas siempre y cuando fuera en beneficio del municipio. A la vez señaló que ejercerían una oposición contundente y de fiscalización de las acciones.

Por último, José Antonio Reverón se felicitó porque ahora hay una señal inequívoca de cambio, un pasar página y se abre la puerta “para que la marca Arona deje de ser sinónimo de ilegalidad y de falta de transparencia”. “Estamos ante una oportunidad única para apostar por la regeneración democrática”, remachó Reverón.

“No me va a temblar el pulso”
“No me temblará el pulso a la hora de tomar decisiones. Sé que gobernar este municipio implica adoptar decisiones duras”. Así se expresó ayer José Julián Mena tras la toma de posesión como alcalde de Arona. Sabe que llega a la Alcaldía con un gobierno en minoría, razón por la cual ha tendido la mano a los grupos de la oposición, a los que necesitará, entre otras razones, para sacar adelante dos ejes principales de su programa, que no son otros que un nuevo Plan General de Ordenación, hoy pendiente de la decisión del Tribunal Supremo, y la creación de empleo. “La misión que me he marcado es que nadie se quede fuera del proyecto, dejar atrás lo malo, sin acritud, y un programa muy claro de trabajar y dar más calidad de vida al vecino. En definitiva, ser un referente de la isla y la capital del Sur”, señaló en su discurso. El proyecto que presentó dijo que estaba marcado en el programa electoral de los socialistas, pero destacó sobremanera la importancia de los Servicios Sociales en un municipio tan afectado por la elevada tasa del paro. No solo tendió la mano a toda la oposición, a la que pidió no solo fiscalizar la labor del Gobierno, como es su obligación, sino que reclamó propuestas que mejoren la realidad de Arona. Por último, agradeció “el apoyo masivo ofrecido por los vecinos, que revela la necesidad de un cambio, que sin duda empieza ahora”.
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