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La Gomera es naturaleza – Por Casimiro Curbelo

La Gomera, junto con la isla coreana de Jeju, son los dos únicos enclaves del planeta a los que la Unesco les ha otorgado varios reconocimientos de forma simultánea. En el caso de la Isla Colombina recibió el título de Reserva Mundial de la Biosfera y ha sido declarada en dos ocasiones Patrimonio de la Humanidad. Primero, por los méritos del Parque Nacional de Garajonay y segundo al considerar el silbo como Patrimonio Cultural Inmaterial.

Estos reconocimientos adquieren especial importancia en fechas como el Día Mundial del Medio Ambiente, celebrado el pasado viernes. Esta jornada debe servir para que reflexionemos sobre lo que significa para nuestra Isla y sus habitantes nuestro entorno natural. Porque La Gomera es naturaleza. Y por lo tanto las políticas que se emprendan desde las administraciones públicas no pueden ir en un sentido diferente.

Nuestra Isla cuenta con diecisiete espacios protegidos con sus distintas categorías. En primer lugar está la joya de la corona, el Parque Nacional de Garajonay. A continuación tenemos las reserva naturales. En la categoría de integrales está Benchijigua y en la de especial, Puntallana.

En el capítulo de parques naturales nos encontramos con el de Majona, y en el de rurales con el de Valle Gran Rey. Han sido declarados monumentos naturales Los Órganos, Roque Cano, Roque Blanco, La Fortaleza, Barranco del Cabrito, La Caldera, Lomo del Carretón y Los Roques. Orone ostenta la calificación de paisaje protegido y los acantilados de Alajeró, el Charco del Conde y de Cieno son sitios de interés científico. En resumen, en un tercio del territorio insular se reúnen todas las figuras de protección que recoge el ordenamiento.
La naturaleza es nuestro principal valor. Implica calidad de vida para los residentes y es un polo de atracción para los visitantes. Para el creciente número de personas que acuden a La Gomera con el fin de pasear por sus senderos, conocer los bosques y bañarse en sus playas. Ésa es la oferta que nos ha hecho diferentes en el mercado internacional y que no para de darnos buenas noticias.

En diciembre revalidamos nuestra participación en la Carta Europea de Turismo sostenible. Superamos la prueba, y además con nota. Las conclusiones del informe elaborado en aquel entonces es que durante los últimos cinco años hemos trabajado de forma correcta en la red de senderos, se ha avanzado en la promoción de La Gomera como un destino natural y se ha mejorado la información que se ofrece a los visitantes, tanto en el destino como en el país de origen.

Los primeros años de gestión del título de Reserva de la Biosfera han supuesto una experiencia ilusionante. A finales del pasado año constituimos el consejo científico y el social, cuyos miembros nos asesorarán para tomar siempre las mejores decisiones posibles.
Recorrimos la Isla dando a conocer qué es una Reserva y cuál es su importancia. Un título que a la vez sirve de reclamo turístico y de garantía de conservación. Un lujo que nos permite sentarnos al lado de los enclaves naturales más valorados del mundo.

Por estas fechas arranca también el programa europeo Life que se va a centrar en el Parque Nacional de Garajonay. En los próximos años invertiremos alrededor de 1,5 millones de euros en el control de especies asilvestradas y la conservación de la laurisilva y de la indudable riqueza natural de este enclave.

Por lo tanto, nuestro compromiso con el ecosistema no parte tanto de una moda o de brindis al sol, sino de la conciencia de que éste es el camino más adecuado y el que ofrece mayores posibilidades de progreso para nuestros habitantes. La Gomera es naturaleza y no nos cabe en la cabeza que pueda existir otra definición más adecuada para referirnos a nuestra Isla.

*Presidente del Cabildo de La Gomera