Javier Rabanal: “Nos gustaría ser el Cruz Santa, pero tenemos que ser realistas”

Foto FRAN PALLERO
Foto FRAN PALLERO

El CD Esperanza volvió a la élite del fútbol regional tras una gran campaña en el grupo primero de la Primera Categoría, en la que prácticamente se paseó al aventajar en 10 puntos al segundo clasificado, el Reale Juventud Laguna. Ascenso directo a la categoría Preferente con unos números inmaculados en su grupo: 30 partidos jugados, 23 ganados, 3 empatados y 4 perdidos. Fue el equipo más realizador del campeonato, con 75 goles, y el menos que encajó, con 31. Uno de los actores principales de la soberbia trayectoria del conjunto de El Rosario es su joven técnico Javier Rabanal (19-4-79). Su etapa como jugador fue efímera, ya que acabó en juveniles, tras pasar por el Maspalomas y el Regla. Su trayectoria como entrenador ha sido más prolífera, ya que estuvo en los equipos del Regla, San Gerardo, Laguna, Atlético Pinar, Candela, Ibarra, San Juan, Las Zocas, Los Llanos, Atlético Victoria, Restinga, el División de honor juvenil del Laguna y, desde la temporada pasada, su actual equipo.

-La temporada del CD Esperanza se puede calificar de perfecta. Campeón del grupo primero y ascenso directo a la categoría Preferente.

“El objetivo era jugar la liguilla de ascenso y ver si podíamos competir de cara a subir y al final no nos hizo falta jugar ese play off porque ascendimos directo”.

-Diez puntos sobre el segundo clasificado. ¿Fue un paseo militar para su equipo o costó más de lo que dicen los fríos números de la clasificación?

“Los números están ahí. Diez puntos son bastantes sobre el siguiente clasificado, pero ni en esta ni en ninguna categoría hay paseos militares. Fuimos regulares, nos fuimos distanciando y cuando nos dimos cuenta teníamos la liga prácticamente en el bolsillo”.

-A pesar de esa superioridad sobre el resto de rivales, ¿hubo algún momento de bajón o siempre se mantuvieron en una línea de
regularidad?

“Fuimos campeones por la regularidad. No llegamos a tropezar dos jornadas seguidas. Siempre que tuvimos un empate o una derrota, la siguiente jornada siempre ganamos. Incluso ganamos hasta cinco o seis partidos seguidos después de perder un partido y eso fue lo que nos distanció de los demás”.

-A los aficionados que no han visto jugar al Esperanza, ¿qué les diría de cómo juega su equipo?

“Somos un equipo que tiene los conceptos defensivos bastante claros. Tenemos un poco más de libertad en ataque, pero sobre todo somos un equipo ordenado, que intenta saber en todo momento a lo que juega”.

-¿Hubo algún equipo que le sorprendiera de manera positiva o negativa a lo largo del curso?

“En el aspecto positivo me sorprendió el Gara, porque era un equipo que se había hecho nuevo y durante mucho tiempo fue un conjunto muy sólido, aunque al final la liga se le hizo un poco larga. También conocía al Reale Juventud Laguna de Yeray Romero. Un conjunto que hace un fútbol muy combinativo y muy bueno. Pero sobre todo me sorprendió el Portezuelo Tegueste, para mí la revelación de la temporada. Un equipo rápido al contragolpe y los con conceptos muy claros. El equipo de Abraham hizo una gran temporada”.

-¿Qué supone para un club como el Esperanza estar de nuevo en la categoría Preferente?

“Para nosotros lo es todo porque somos un equipo que suena a Preferente. De hecho hay gente que está un poco desconectada del fútbol y que no sabe que el Esperanza había descendido hace unas temporadas. Para el club es la categoría que anima más a la gente a trabajar y seguir en la lucha”.

-Viendo los toros desde la barrera, ¿le llegó a sorprender el desenlace final de las eliminatorias con los ascensos de Reale Juventud Laguna y del Guargacho?

“Tenía bastante claro que en el Sur el Guargacho, aparte del Valeriana, iba a dar mucha guerra. Mientras en el grupo nuestro, salvo el Reale Juventud Laguna, los otros dos llegaron un poquito justos. El Once Piratas prácticamente no estaba entrenando y al Gara, como ya te dije, se le hizo larga la liga. Para mi los dos que ascendieron en el play off fueron los esperados, aunque el Hermano Pedro estuvo muy cerca de dar la sorpresa”.

-De cara a la próxima temporada, ¿va a seguir al frente de la dirección técnica del Esperanza?

“Sí, voy a seguir. Al igual que el grueso del grupo que logró el ascenso. Vamos hacer cuatro fichajes. Estamos pendientes de que nos responda un jugador que le hemos ofrecido continuar y no lo sabe aún. Ya fichamos a Samuel, portero del Santa Úrsula, y nos faltan dos centrales y un delantero, porque el otro delantero ya lo tenemos atado, Juanma, procedente del Gara. Seguimos todos los mismos, directivos incluidos, y Miguel, que deja de jugar, también entra a delegado y directivo, con lo cual intentamos mantener el grupo humano que teníamos”.

-¿El objetivo es la permanencia, por ser nuevo en la categoría, o tienen tanto el club como Javier Rabanal miras más altas?

“Todo el mundo quiere mirarse en el Cruz Santa, porque lleva dos ascensos consecutivos. Pero nosotros tenemos que ser realistas, poner los pies en la tierra, adaptarnos a la categoría y lograr la permanencia lo antes posible. Si luego viene algo más, pues genial, pero sobre todo tener claro que no queremos vernos metidos en la pelea por el descenso”.

-Con los equipos que hay, ¿cómo espera que sea la categoría Preferente?

“En el formato actual y sin los equipos palmeros, será la Preferente más fuerte hasta ahora. Se quedaron equipos como el Buzanada y San Isidro, otros históricos y los descendidos del grupo canario de Tercera División, como el Atlético Victoria, si sale a competir, o el Laguna, que está haciendo un equipazo”.

-¿Qué le pide a la afición del Esperanza de cara a una temporada que se presenta ilusionante pero también muy exigente?

“El nombre de los equipos que van a venir va a llevar más público al campo. Hay un grupo de gente joven, que no son muy numerosos, pero que no fallan a los partidos. Siempre animan y han jugado un papel muy importante en el ascenso del Esperanza. Solo espero que para la nueva temporada sean más numerosos, porque al club le hace falta que vaya más gente al Maximino Bacallado, para poder tener más opciones de salvarnos”.