YO, TÚ, ELLA

“La prevención es una manera de evitar gastos en salud”

Sagrario Bustamad es la presidenta de la Asociación Canaria de Reumatologí–a. | FRAN PALLERO
Sagrario Bustamad es la presidenta de la Asociación Canaria de Reumatologí–a. | FRAN PALLERO

Por Verónica Martín

Sagrario Bustabad Reyes es doctora en Medicina y Cirugía por la Universidad de La Laguna. Por la gran influencia de uno de sus profesores se convirtió en especialista en Reumatología y tal fue su pasión y empeño en esta especialidad que actualmete es jefa del Servicio de Reumatología del Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (CHUC) y coordinadora de la Unidad de Reumatología Pediátrica. Es de las pocas mujeres que podemos ver en un puesto directivo dentro del mundo sanitario. Preside la Sociedad Canaria de Reumatología y es miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Reumatología (SER) y responsable de los Programas Científicos de la SER. Además, su función no se queda en la clínica, ya que es investigadora principal de numerosos proyectos de investigación y de ensayos clínicos en el ámbito de la Reumatología.

-¿Cómo decidió convertirse en médico? ¿Algo vocacional? ¿Era la típica niña que soñaba con salvar vidas desde pequeña?
“En mi familia no había ningún médico. Durante el Bachillerato tuve muy buenos profesores de Matemáticas que hicieron que me planteara realizar dicha carrera, pero cuando realicé el COU tuve un profesor que hizo que me replanteara mi primera vocación y tomé la decisión, creo que fue una de las mejores decisiones de mi vida, de hacer Medicina. Hoy puedo afirmar, después de muchos años de ejercicio, que es, en realidad, una labor vocacional. Esto demuestra cómo un profesor puede influir en la toma de decisiones de un alumno y la importancia que tiene la enseñanza. En mi caso tengo que darle las gracias, aunque en otros puede que no suceda lo mismo”.

-Y… ¿recuerda en qué momento se decantó por la Reumatología?
“En el caso de por qué me especialicé en Reumatología, fue al contrario. Decidí elegir esa especialidad gracias al profesor doctor Tomás González, jefe del Servicio de Reumatología por aquel entonces. Influyó enormemente en que me interesara por las enfermedades reumáticas porque me abrió los ojos al verla no solo como patologías articulares sino que además había afectación sistémica, lo que hacía muy interesante la especialidad. Además, se trataba de afecciones con una evolución muy incapacitante”.

-Estamos en un momento en que, tras la crisis, se ha cuestionado mucho el sistema sanitario español y su acceso universal, ¿cree que hemos sido tan derrochadores en salud como dicen algunos economistas?
“Tenemos un buen sistema sanitario que indudablemente con la crisis, como todo, se ha visto perjudicado. La situación actual debe servir para que seamos capaces no solo de valorar lo que tenemos sino de poner las medidas necesarias para conseguir la sostenibilidad del sistema sanitario”.

-¿Por qué sistema apostaría usted?
“Sin ningún género de dudas, por el sistema que afortunadamente disfrutamos, una sanidad de calidad pública y universal. Lo que sí me parece adecuado es que se produzca un control de gestión para evitar derroches”.

-Una de las cosas que más se echan en falta a veces es la prevención, ¿qué haría al respecto?
“La prevención es una manera de evitar gastos en salud. La educación a la población desde la infancia, en los colegios, es una manera de que se tome conciencia de la necesidad de medidas dietéticas, higiénico-posturales y de ejercicios que mejoren ciertas enfermedades reumáticas y controlar el riesgo cardiovascular en la edad adulta”.

El reumatólogo es un médico que se dedica al diagnóstico y tratamiento de las más de 200 enfermedades”

-En su generación no era tan común que las mujeres fueran médico, pero hoy en día la mayoría de las facultades de Medicina están llenas de mujeres, hasta el punto de que algún decano en alguna ocasión alertó de esta situación como de peligrosa. ¿Es la medicina la ciencia que se ha saltado la barrera del género para llegar a una igualdad?
“Efectivamente la medicina se ha feminizado, la proporción de mujeres que accede a la facultad ha aumentado. Actualmente casi el 75% de los alumnos son mujeres, proporción que se presentaba a la inversa al final de la década de los 80. Hay más mujeres desde hace tiempo en este mundo, pero todavía no hay una igualdad en cargos directivos. Así que, posiblemente, falten algunas generaciones para que esta igualdad se materialice”.

-En este mismo sentido, es usted de las pocas presidentas de una sociedad científica en España, ¿cómo lo valora?
“La presencia de las mujeres en cargos directivos es aún baja, pero creo que el hecho de que en la medicina o en otras disciplinas y profesiones de las denominadas científicas la presencia de las mujeres es cada día mayor hace que vayamos alcanzando mayores cotas en esos puestos directivos, aunque esta circunstancia no debe ser objeto de ninguna sobrevaloración, pues ha de considerarse normal que desaparezcan estas diferencias por razón del sexo”.

Sagrario Bustabad Reyes es la jefe de Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de Canarias. / FRAN PALLERO
Sagrario Bustabad Reyes es la jefe de Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de Canarias. / FRAN PALLERO

-Es usted la presidenta de la Sociedad Canaria de Reumatología y se marcó como objetivo impulsar “el diagnóstico precoz de las enfermedades reumáticas, para lo que es esencial la divulgación de su detección en la población general y en Atención Primaria”. ¿Qué es lo que la sociedad debe saber?

“Nosotros no teníamos presencia en los centros de atención especializada, sino el traumatólogo, y estamos potenciando informar a los centros de salud y a los médicos de la importancia de la especialidad. La sociedad debe saber que la Reumatología es la especialidad médica que se ocupa de las enfermedades del tejido conectivo y de la patología médica del aparato locomotor, y que el reumatólogo es un médico que se dedica al diagnóstico y tratamiento de las más de 200 enfermedades que abarca la especialidad. Hay otras especialidades médicas que tienen también por objetivo las enfermedades del aparato locomotor, sin embargo, las estudia desde un punto de vista diferente al de la Reumatología, como son la Traumatología y la Cirugía Ortopédica, que contemplan las enfermedades desde una visión quirúrgica, o la Medicina Física y de Rehabilitación, que lo hace desde una perspectiva de tratamientos físicos y de recuperación funcional de los pacientes. Incluso hoy muchas personas, incluidos muchos médicos, piensan que el especialista del aparato locomotor no es otro que el traumatólogo”.

-¿Por qué este error?
“Es debido a que en nuestro sistema sanitario no había hasta hace poco especialistas de Reumatología en los centros de atención especializada (CAE), y eran los traumatólogos el primer escalón. Afortunadamente, esto ha cambiado en los últimos años y actualmente la Reumatología va ocupando el lugar que le corresponde. Conviene recordar que las enfermedades que afectan al tejido conectivo y al aparato locomotor son de diferentes tipos, así, podemos agruparlas en las siguientes: la artritis, que incluye la artritis reumatoide, la espondilitis anquilosante, el lupus eritematoso sistémico, la esclerodermia, síndrome de Sjögren, vasculitis, la artritis psoriásica y la gota, entre otras; la artrosis, enfermedad de carácter degenerativo y cuya frecuencia aumenta con la edad; el dolor lumbar; la osteoporosis y los reumatismos de partes blandas (hombros dolorosos, bursitis y tendinitis).

-¿Qué se necesita para controlar mejor estas enfermedades?
“Para un mejor control de estas enfermedades, en su mayoría crónicas, es esencial la colaboración con los médicos de atención primaria, sobre todo si tenemos en cuenta que el 20% de las consultas de atención primaria se deben a alguna patología musculoesquelética, y de las asociaciones de enfermos reumáticos”.

El tabaquismo y una mala higiene dental puede provocar problemas como un trastorno reumático crónico”

-¿De que van a tratar en la próxima Reunión de la Sociedad Canaria de Reumatología (Socare)?
“Los próximos 3 y 4 de julio se va a desarrollar la XXII Reunión de la Socare, que será organizada por el Servicio de Reumatología del Complejo Hospitalario Universitario de La Candelaria, y congregará a más de 50 reumatólogos de la Comunidad Autónoma de Canarias. En dicha reunión destacaremos una mesa redonda sobre Enfermedades Sistémicas en la que se tratarán temas tan importantes como las infecciones en estas enfermedades, la optimización de los esteroides en el lupus eritematoso sistémico, la capilaroscopia en el diagnóstico de las enfermedades autoinmunes sistémicas y el LES en la edad pediátrica; otra mesa redonda se ocupará de los nuevos horizontes en la gestión de las enfermedades reumáticas: consultoría y consulta virtual. La conferencia magistral tratará sobre la hipertensión pulmonar, patología que está asociada a algunas de las enfermedades reumáticas autoinmunes sistémicas”.

-Ustedes han denunciado que pese a que uno de cada cuatro habitantes de Canarias padece algún tipo de enfermedad reumática, lo que equivale a 480.000 afectados en las Islas; no existe un número suficiente de reumatólogos para tratarlos.
“Se considera desde la Sociedad Española de Reumatología (SER) que para una buena calidad asistencial la proporción de reumatólogos por número de habitantes debería de ser de uno por cada 40.000 habitantes, máxime, en nuestro caso, que vivimos en un territorio fragmentado, por lo que esta proporción no puede ser tan estricta. Las enfermedades del aparato locomotor tienen gran impacto social no solo por su frecuencia y su alto consumo de recursos sanitarios, sino además por la discapacidad e incapacidad laboral que en algunas ocasiones se produce y por la afectación sobre la calidad de vida. Constituyen la segunda causa de consulta a los médicos de atención primaria tras las infecciones respiratorias agudas: en Canarias, según el Estudio Epidemiológico de las Enfermedades Reumáticas en la población canaria adulta (Epircan), realizado en el Servicio de Reumatología del CHUC, la frecuencia de las enfermedades reumáticas es similar a la de la hipertensión arterial y al aumento del colesterol”.

-¿Qué consecuencias puede tener esta situación?
“Esto crea listas de espera muy largas, pacientes derivados a otros especialistas que pueden no enfocar la enfermedad tan adecuadamente…”.

-¿Cómo detectamos estas patologías? ¿Qué signos nos dan?
“No siempre las enfermedades reumáticas y musculoesqueléticas se manifiestan por dolores articulares. Las enfermedades reumáticas autoinmunes sistémicas pueden presentarse de muy diferentes formas, desde lesiones cutáneas, anemias, plaquetas o glóbulos blancos bajos, hasta afectación renal o pulmonar. La patología más frecuente, que es la degenerativa, la artrosis, y que vamos padeciendo todos, en mayor o menor medida, con la edad, es la que comúnmente se denomina ‘reuma’, y hay que diferenciarla de la artritis, que afecta generalmente a gente joven y se manifiesta por dolor e hinchazón de las articulaciones. El médico de atención primaria, que rota por nuestra especialidad durante su programa de formación, tiene los suficientes conocimientos para poder sospechar si el paciente tiene una patología médica del aparato locomotor y derivarlo al especialista de reumatología”.

La doctora posa en el edificio de Consultas Externas del HUC. / FRAN PALLERO
La doctora posa en el edificio de Consultas Externas del HUC. / FRAN PALLERO

-¿Qué hábitos debemos tener para evitarlas?
“Los factores que pueden facilitar la aparición o empeorar la evolución de las enfermedades del aparato locomotor o enfermedades reumáticas y musculoesqueléticas están relacionados con las condiciones de vida y de trabajo y las conductas de salud como son la inactividad física, una dieta inadecuada, el consumo de tabaco y el consumo excesivo de alcohol. La artrosis está correlacionada con la edad y su localización en rodilla y cadera se relaciona fundamentalmente con la obesidad, la lumbalgia se relaciona con la edad, el sedentarismo y también con la obesidad. Hábitos poco saludables como una mala higiene dental o el tabaquismo pueden contribuir al desarrollo de artritis crónicas en personas con esta predisposición. Otras enfermedades como la osteoporosis, de una gran frecuencia, se pueden prevenir en gran medida asegurando una buena masa ósea, por lo que las medidas preventivas deben comenzar en la infancia y la adolescencia”.

-En los últimos tiempos estamos viendo la opción de las terapias biológicas en patologías como el reuma, ¿en qué consisten?
“En los últimos años se ha producido un gran avance en el tratamiento de las enfermedades reumáticas con la aparición de las terapias biológicas. Son fármacos que van dirigidos a bloquear proteínas que actúan en el proceso inflamatorio, las llamadas citocinas. Estos fármacos han conseguido modificar el curso de la enfermedad en la artritis reumatoide y en las espondilitoartropatías. Se ha conseguido que estos pacientes tengan menos destrucción articular y por ello menor discapacidad y menor necesidad de reemplazamiento protésico, como consecuencia ha mejorado la calidad de vida de nuestros pacientes. Se ha reducido el número de prótesis y un ahorro enorme en bajas laborales y discapacidad laboral”.