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Más de 300 niños en Canarias no están vacunados contra la difteria

Los expertos recomiendan la vacunación contra la difteria. / DA
Los expertos recomiendan la vacunación contra la difteria. / DA

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

El reciente caso del menor de 6 años de Olot (Girona) que tuvo que ser ingresado de urgencia por difteria, contraída al no estar vacunado, ha devuelto al primer plano informativo el controvertido debate sobre la idoneidad y necesidad de vacunar o no a los menores, especialmente en sus primeros años de vida.

En Canarias, según datos aportados a este periódico por la Dirección General de Salud Pública, de los 15.016 niños de entre 0 y 1 año considerados población de referencia, en 2014 fueron vacunados contra la difteria un total de 14.699, lo que supone una cobertura del 97,8%. El resto, 317, no fueron vacunados por diferentes razones, la mayor parte de ellos porque sus familias no son partidarias de la inoculación de estas profilaxis.

En este sentido, el jefe del Servicio de Epidemiología y Prevención de la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad, Domingo Núñez, deja claro que “no hay motivos para la alarma”, aunque reconoció “el grave riesgo” que supone para todos esos niños sin vacunar una posible infección. “La vacuna está dirigida contra la toxina que puede fabricar esa bacteria, y si no se está vacunado es muy fácil que se desarrolle”, agregó.

Pese a todo, Domingo Núñez no cree que puedan aparecer casos en Canarias, ya que cuando las coberturas de vacunación son superiores al 95% es difícil que se produzcan contagios. Además, Núñez recordó que la Consejería de Salud de Cataluña ha adoptado las medidas preventivas necesarias, revisando los contactos de hasta 150 personas (entre familiares, amigos y conocidos) que pudieran haber tenido relación con el niño afectado. “Se ha vacunado a las personas que no lo estaban, e incluso se está aplicando antibiótico de refuerzo a los que sí lo estaban”, destaca el epidemiólogo. Este recuerda igualmente que “las vacunas estimulan las defensas naturales frente a una reacción. No es como tomarse un antibiótico, que es un elemento ajeno al organismo. Las vacunas ayudan a que el organismo genere sus propias defensas”. Por ello, entiende que “no hay debate posible” sobre la idoneidad o no de vacunar a los niños, “porque esos grupos antivacunas no están respaldados por más del 95% de la población”. Y es que, en su opinión, muchos de esos colectivos están dirigidos por personas que no tienen nada que ver con la ciencia ni con la evidencia científica. “Se les da más resonancia y publicidad de la que merecen”, denota Domingo Núñez, quien insiste en que estos grupos “han tenido cierto protagonismo a través de Internet y de las redes sociales, pero en la sociedad en general este debate no existe”.

En el caso del Archipiélago, el epidemiólogo expone que en el calendario vacunal de Canarias está indicada la vacuna denominada triple bacteriana (tétanos, difteria y tos ferina), que está incluida en la vacuna hexavalente -junto a la polio, hepatitis B y haemophilus influenzae- y se aplica en tres dosis a los 2, 4 y 6 meses de edad, así como a los 18 meses en una dosis de refuerzo, excepto para la hepatitis B.

Respecto a los más de 300 niños isleños sin vacunar de difteria, Domingo Núñez manifestó que “algunos de ellos, por enfermedad o distintos procesos inmunológicos, no se pueden vacunar, pero están supervisados por los pediatras; también puede haber casos de poblaciones marginales que no acceden a la red sanitaria, como pueden ser los inmigrantes en situación irregular o la población gitana, pero es una situación que se da más en otras comunidades autónomas que en Canarias”, denotó Domingo Núñez, que también negó que haya riesgo para la población adulta. “Hay estudios recientes que miden el nivel de protección que tiene la población adulta en las Islas, y los datos apuntan a un alto porcentaje de cobertura contra la difteria. Además, la vacunación contra el tétanos cubre también la difteria desde hace unos 10 años”.

EE.UU., la UE y la OMS no disponían de la antitoxina

J. L. C. | Santa Cruz de Tenerife

Ni la Organización Mundial de la Salud (OMS), ni Estados Unidos, ni los países de la Unión Europea disponían del tratamiento para curar la difteria contraída por el niño de Olot, ya que la enfermedad prácticamente había desaparecido gracias a la vacunación. Por eso, para tratar al menor catalán se ha tenido que recurrir a Rusia, uno de los pocos países que disponen de la antitoxina bloqueante de la bacteria.

Las autoridades sanitarias rusas aseguran que si fuera necesario podrían multiplicar por ocho su producción anual de esta antitoxina si aumentaran los casos de difteria, algo que desde el Ministerio de Sanidad consideran “muy poco probable”.

La difteria es una enfermedad infecciosa aguda epidémica, provocada por una exotoxina proteica que produce una bacteria. Suele tener una afectación faríngea, que a su vez puede producir asfixia, y también libera toxinas que lesionan el corazón y los riñones.