maldito parné

Mensajes empresariales – Por María Fresno

Los empresarios escenificaron la pasada semana una foto casi histórica en el panorama empresarial de la Isla. Todos el sector unido para lanzar un mensaje claro al nuevo Gobierno: reducir la burocracia y relanzar las principales obras de la Isla, como el anillo insular, la terminal del aeropuerto Tenerife Sur y el puerto de Granadilla. En medio de la incertidumbre por el Gobierno que vendrá y con unos datos macroeconómicos que empiezan a ser favorables, es el momento idóneo para hacerle llegar este mensaje al Ejecutivo ahora que puede cambiar las cosas. Dice el presidente de la patronal tinerfeña, José Carlos Francisco, que los empresarios quieren crear empleo, pero que no les dejan. Hay obras esenciales para la Isla que, por falta de presupuesto, no han salido. Ahora ya no hay problemas presupuestarios, dice Francisco, así que es hora de que estas infraestructuras impulsen el desarrollo económico de Tenerife. Estamos hablando de inversiones de 1.000 millones, de buscar empleo para más de 200.000 parados y de crecimiento económico para más de 150.000 empresas y pymes. Estas cifras tienen, o mejor dicho, deben, convencer a un Gobierno cuyos futuros miembros, por ahora, solo se han preocupado de no perder ayuntamientos y de como se reparten los puestos. Nada de cotejar programas. Nada de propuestas conjuntas para solucionar el problema del paro creando empleo no aumentando las prestaciones. Nada de iniciativas para que vengan grandes inversores y creen puestos de trabajo. Eso no interesa. Dijo el otro día Francisco Hernández Spínola, uno de los estrategas de la mesa del pacto que ahora empezaban a hablar del Gobierno, después de varias reuniones. Y yo me pregunto, ¿no debería haberse hablado de esto en primer lugar? Sea como fuera, el tejido empresarial de la Isla, generador del empleo, se ha puesto a disposición de este Gobierno para desbloquear estas obras ante Madrid y ha lanzado un grito de auxilio para que la burocracia se minimice. Reducir el tiempo de concesión de licencias y sobre todo aquellas leyes que se superponen que lo único que hacen es atrasar la inversión y en muchas ocasiones que los inversiones se cansen y se vayan. Solo una pega. El ejemplo que puso el presidente de la Cámara de Comercio, José Luis Martín, no fue el más afortunado. “Cuando vamos a poner un váter en un local nos piden muchos trámites”. En fin, cuando se habla de 1.000 millones de inversión, este no es el mejor ejemplo.

@MariaFresno72