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Piden 5 años de cárcel a un profesor lagunero por abusos sexuales

El acusado se negó a responder a las acusaciones particulares. / F. PALLERO
El acusado se negó a responder a las acusaciones particulares. / F. PALLERO

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

La Fiscalía solicitó ayer un total de cinco años y dos meses de prisión para un profesor lagunero al que se le acusa de la comisión de dos supuestos delitos de abusos sexuales, condena que la acusación particular eleva hasta los seis años y nueve meses de prisión por los mismos hechos, en juicio que arrancó ayer en el Juzgado de lo Penal Número 8 de Santa Cruz de Tenerife y que, en principio, se prolongará hasta el próximo jueves. En la jornada inaugural, el acusado, que llegó a ser coordinador educativo del centro en cuestión, negó haber cometido tales delitos y no respondió a las preguntas de las acusaciones particulares, mientras que una de las supuestas víctimas prestó una declaración sin fisuras ni contradicciones respecto a lo que ya figura en la instrucción del caso.

Los hechos que nos ocupan arrancan en 2011, cuando dos alumnos del Colegio Hispano Británico (del que ya están desligados tanto el acusado como su familia) presentaron sendas denuncias en el Juzgado de Instrucción Número 1 de La Laguna. Los dos casos (cuya descripción se elude al tratarse de menores de edad cuando acaecieron los hechos) no tienen mayor conexión entre sí que el acusado. Uno de ellos tiene lugar durante una actividad escolar y el otro, calificado por las acusaciones como delito continuado al tratarse de un incidente en 2010 y otro en 2011, en dos viviendas del profesor en cuestión, siempre según la versión ofrecida por una de las víctimas. Por lo que respecta a la versión del acusado, de nombre Daniel, ayer se mostró extraordinariamente disperso ante las preguntas de la Fiscalía y, aunque en menor grado, ante las de su abogado defensor. Lo negó todo, incluso que mantuviese un trato cercano con los alumnos, algo que la fiscal del caso, Carolina Barrio, puso en duda aludiendo al uso de mensajes telefónicos con alguno o traslados de otro en el vehículo particular del propio profesor. Destacar que Barrio sacó a relucir un correo electrónico enviado por Daniel en el que, para seguir por Tuenti a los denunciantes, asegura a otro muchacho que el juez había sobreseído el caso y que la Fiscalía achacaba la denuncia a los celos de los chicos. El acusado terminó reconociendo que el contenido de dicho correo era mentira, aunque su abogado posteriormente adujo que el mismo se refería al pleito surgido para desligar a Daniel y su familia del centro en cuestión.

La jornada inicial también incluyó la declaración de uno de los chicos denunciantes, un alumno con un expediente académico muy brillante que se mantuvo en lo ya declarado sin mostrar fisuras detectables en su versión de los hechos.