CD NUMANCIA-CD TENERIFE

El CD Tenerife despide el curso con un empate

NUMANCIA-CD TENERIFE
El Tenerife termina la temporada con 48 puntos y el puesto 17 de la tabla. / DAVID

MARTÍN-TRAVIESO | Santa Cruz de Tenerife

Festejando goles y protestando decisiones arbitrales acabó la temporada el CD Tenerife, que dio carpetazo a un mal curso sumando un punto más para su casillero. Aridane, Carlos Ruiz y Juan Carlos Real marcaron para los blanquiazules, que finaliza la temporada con 48 puntos y siendo decimoséptimo en la tabla clasificatoria.

Como estaba previsto, el último once inicial de la temporada llegó cargado de novedades y de jugadores que, cuando había algo en juego, fueron suplentes. Así empezaron el partido Roberto en la portería, Jorge en el centro de la zaga, Igor Arnáez en el lateral zurdo o Aridane en la delantera.

Aridane y Jorge estrellaron dos esféricos en el larguero de la portería de Munir

Estaban en juego tres puntos que solo servían para maquillar los números de ambos equipos. Salió el Tenerife más conectado y eso le sirvió para avisar en dos ocasiones: Maxi en el minuto 8 y Aridane en el minuto 12. Así, a la tercera fue a la vencida. De nuevo entró en escena el delantero grancanario para adelantar a su equipo en el minuto 14, gracias a un toque sutil ante una defensa demasiado contemplativa. El punta aprovechó un medido centro de Omar Perdomo al punto de penalti, Maxi no acierta a rematar, pero allí estaba Aridane para marcar con un toque ligero.

Precisamente el de Vecindario fue uno de los protagonistas de la primera parte. Además de marcar, estuvo muy activo durante los primeros 45 minutos, e incluso llegó a estrellar un balón en el larguero de la portería de Munir en el minuto 25. Podía ser claramente el 0-2.

A partir de ahí, el cuadro local se estiró un poco y encontró en Julio Álvarez, exblanquiazul de pésimo recuerdo para la hinchada tinerfeña, a su mejor arma de ataque. Suyo fue un lanzamiento de falta que no encontró portería, minuto 31, además de un remate desde la frontal del área que también se marchó fuera, minuto 36. Antes de eso, en el minuto 23, Vicente tuvo en sus botas el empate, pero se empeñó con rematar a puerta sin ángulo y Roberto le tapó bien el disparo en el primer palo.

Al borde del descanso, Maxi Pérez tuvo otra oportunidad con un disparo que cruzó en exceso. Este sería la antesala del gol del empate del Numancia. Su autor, como no, fue Julio Álvarez, quien con maestría ejecutó una falta. El balón se coló pegado a uno de los palos de la portería de Roberto, quien ni siquiera se movió para evitar que el balón entrase en su portería.

Tras el empate, el colegiado no dejó sacar de centro y pitó el final de la primera parte.

Aitor observa cómo le ganan la partida. / DAVID
Aitor observa cómo le ganan la partida. / DAVID

Cuatro goles más

Tras el descanso, las marcas se relajaron más y el encuentro se convirtió, por momentos, en un correcalles. La falta de tensión se hizo más evidente. Pareció que los de Juan Antonio Anquela, que se despedía del banquillo soriano, reanudaron la contienda más enchufados.

Le dieron la vuelta al marcador con un remate de cabeza de Regalón, en el segundo palo, en el minuto 52. El defensa central remató solo, merced a un despiste en la marca defensiva. Era el 2-1 que no hacía justicia.

Inmediatamente después Cicinho dispuso de otra opción con una jugada individual que le permitió plantarse en el punto de penalti, pero su lanzamiento lo detuvo Roberto. Desde ahí el partido se rompió y se convirtió en una auténtica locura.

Ese momento lo aprovechó el Tenerife para darle la vuelta al marcador, el cual logró remontar.

Primero fue Carlos Ruiz el que marcó. Lo hizo en el minuto 62 a la salida de un saque de esquina. El central dio dos pasos para atrás y, libre de marca, cabeceó para batir de nuevo a Munir.

Dos minutos después culminó otra jugada, bien hilvanada, Juan Carlos. Justamente el ex del Deportivo la originó por el carril zurdo. Se apoyó en Diego Ifrán, quien había entrado al campo en el minuto 54, para que este se la dejase de nuevo en una posición perfecta para ejecutar a la perfección al meta del club soriano.

El colegiado se equivocó anulando por fuera de juego un gol de Diego Ifrán

Pero la alegría del empate duró más bien poco para el Tenerife. Natalio, que se había incorporada pocos minutos antes al partido, acabó en el suelo del área blanquiazul en una pugna con Hugo Álvarez. El colegiado pitó un penalti que no era, como demostró luego la tele. La pena máxima se encargó de lanzarla el capitán Julio Álvarez, quien el minuto 66 transformó con decisión. Era el 3-3, que a la postre sería el definitivo, aunque hubo opciones para que el marcador no acabara de esa manera. Sin ir más lejos, Jorge, de cabeza, falló una nueva ocasión tinerfeña en el minuto 69 ante una defensa local demasiado perdida. El central canterano remató a placer, pero el esférico volvió a encontrar de nuevo la suerte del larguero.

Después Julio Álvarez, en dos remates consecutivos, tuvo la ventaja local en sus botas, minuto 75.

La réplica visitante, que había puesto toda la carne en el asador con la entrada incluso de Cristo González, la ofreció Carlos Ruiz al golpear mal una volea, en una posición franca.

Nuevamente el colegiado, o mejor dicho uno de sus asistentes, se equivocaron anulando por supuesto fuera de juego un gol que era legal y que había marcado Diego Ifrán. Otro error más y han sido demasiados esta campaña.

En un partido con goles pero sin emoción e intensidad, el conjunto de Raúl Agné cerró una campaña para olvidar.