CULTURA

Alexis W vuelve a tomar Madrid

ALEXIS W MADRID
Imágenes de Alexis W en la madrileña calle de Pelayo, en una edición anterior del proyecto. / DA

Doce imágenes en blanco y negro, protagonizadas por la poética gestualidad del beso, conforman la edición número trece del proyecto expositivo La ventana indiscreta, que firma el artista canario Alexis W (El Hierro, 1972). Las fotos, como es tradición cada año, se muestran desde los balcones de la madrileña calle Pelayo, en el tramo entre Gravina y Augusto Figueroa, con el añadido de que en esta ocasión se ha incluido un retrato de Pedro Zerolo, gran amigo y paisano del artista, tristemente fallecido el pasado 9 de junio. “Era una gran persona con la que tuve la suerte de compartir muchos buenos momentos en esta ciudad”, ha dicho Alexis W. “Tal vez sin él, este proyecto no hubiera podido ser realidad. Voy a echarle de menos. Fue todo un ejemplo de dignidad y coraje. Gracias, Pedro”, ha añadido.

Siguiendo la lógica de ediciones anteriores, el artista herreño ha dispuesto las imágenes de forma aleatoria por las fachadas de los edificios de Pelayo, calle limítrofe del popular barrio de Chueca, proponiendo con ellas “un dialogo y un ejercicio de especulación estética entre la arquitectura urbana, el espacio publico y la ciudad”. La muestra puede visitarse hasta el próximo día 17, viernes.

La narración en blanco y negro de esta edición gira en torno al encuentro entre dos individuos “como un conflicto entre pasiones que se resuelve en la carnalidad de los labios”, explica. La calle, el lugar del encuentro entre la imagen y el espectador, donde lo intimo se hace evidente “nos acerca al difuso límite entre lo público y lo privado en un acto de normalización del deseo del otro”.

“Un beso es mucho más que un gesto de cariño, una manifestación tan antigua como la vida misma”, argumenta Alexis W. “Es una de las mayores tormentas químicas y también una de las más grandes revoluciones interiores que puedan vivirse y que se desata en el organismo en el momento en que los labios rozan la piel de otra persona”. “Cada beso consume como mínimo 12 calorías, mueve hasta 36 músculos y acelera el ritmo cardiaco de 60 a 100 latidos por minuto. Su impacto refuerza el sistema inmunitario y activa la parte central del cerebro. Como plantean muchos psiquiatras, buena parte de nuestra felicidad depende del numero de besos que demos y recibamos”.

ALEXIS W MADRID
La muestra se centra esta vez en el beso e incluye un recuerdo a Pedro Zerolo. / ALEXIS W.

Trascendencia

Para el artista herreño, afincado en Madrid desde hace años, la historia del beso transciende a sus connotaciones sexuales y culturales. “Cada cultura tiene su propia poética del mismo y su interpretación varía en cada una de ellas”. Ahí están los ejemplos, dice, del beso de Judas, el de la traición; el beso caníbal del Saturno de Goya devorando a sus hijos o el beso de Eros, dios del amor. “Un beso puede resucitar a los muertos y romper maldiciones en los cuentos infantiles y convertir a los sapos en príncipes”, sentencia.

Alexis W aclara, finalmente, que en esta edición de La ventana indiscreta “no hay un afán provocador hacia esa intolerancia moralizante de siempre, que ve perversiones donde habita el deseo y la naturalidad”. La muestra, concluye, solo pretende “reflexionar sobre las poéticas del beso para hablar del hombre y de la mujer, y de la historia de sus pasiones”.