sociedad

Un aprendiz de 29 años

Medidas contra el paro juvenil

Así nos va. La confirmación de que el Sistema de Garantía Juvenil, una medida de emergencia para buscar algún tipo de ocupación a los jóvenes españoles que ni estudian ni trabajan, se amplía de los 25 a los 29 años de edad es recibida mayoritariamente como una buena noticia. Ello permitirá a jóvenes de esta edad que lleven determinado plazo de tiempo sin empleo o sin recibir formación alguna acceder a un puesto de, por ejemplo, aprendiz.

Curiosamente, la referida ampliación de edad supone prácticamente equiparar a todos los jóvenes con el privilegio reservado a personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33%, en cuyo caso se admiten hasta los 30 años.

Que semejante prueba de la profunda fractura social que vive hoy día nuestro país sea bien recibida obedece fundamentalmente a dos factores: por un lado está la asombrosa tasa de paro juvenil existente en España, superior en un 50% entre los menores de 25 años según la Encuesta de Población Activa del primer trimestre del año.

COLCHONES PARA UN DESASTRE
Que tal porcentaje no se traduzca en violencia se debe fundamentalmente a varios factores. Por un lado está la economía sumergida, por definición incalculable pero que, según el Sindicato de Técnicos de Hacienda, se estima mayor en las comunidades con más paro, como lo es Canarias. Por otra parte también juega un papel básico la red familiar y el buen clima, que mitigan los efectos del desempleo. Sería hipócrita no mencionar en este campo el consumo de estupefacientes, un fenómeno asociado al ocio que lastra especialmente a España, uno de los tres países con mayor consumo según el Observatorio Europeo.
Hay otro dato fundamental. El Sistema de Garantía Juvenil cuenta con una generosa financiación europea: nada menos que 1.887 millones de euros para cofinanciar estas medidas cuyo objetivo oficial es que “las personas jóvenes no ocupadas, ni integradas en los sistemas de educación o formación, y que sean mayores de 16 años y menores de 25 puedan recibir una oferta de empleo, educación, formación de aprendiz o prácticas tras acabar la educación formal o quedar desempleadas”.

¿Y qué otros requisitos, aparte del de la edad, se requieren para tener consideración oficial de nini en España? No haber trabajado en los últimos 30 días, no haber recibido acciones educativas en los últimos 90 días y no haber recibido acciones formativas en los últimos 30 días.

AYUDAS AL EMPRESARIO
En cuanto a cómo se gasta el dinero en cuestión, este sistema incluye una serie de ventajas para los empresarios. Por ejemplo se les bonifica con 300 euros en la cuota a la Seguridad Social durante seis meses, los contratos de formación y aprendizaje no cotizan si la empresa tiene menos de 250 trabajadores (si tiene más, solo el 25%). Algo similar ocurre con los de prácticas. Para acceder a todo ello, el paso imprescindible es inscribirse en un fichero creado ad hoc.