TENERIFE

El Cabildo de Tenerife reabre al tráfico la carretera de Punta de Teno

CARRETERA PUNTA TENO
La carretera TF-445 discurre entre el punto kilométrico 2+700 al 6+000 por una zona montañosa muy abrupta con taludes de gran altura. / DA

El Cabildo de Tenerife ha vuelto a abrir al tráfico este lunes la carretera TF-445 de acceso a Punta de Teno, después de que los técnicos responsables hayan dado el visto bueno a los trabajos que se han llevado a cabo para reforzar la ladera y evitar así la caída de piedras a la vía.

El presidente de la corporación insular, Carlos Alonso, agradece en una nota la paciencia de los vecinos y trabajadores de la zona, y señala que el principal objetivo era garantizar la seguridad de los conductores que a diario utilizan esta carretera. Con la actuación realizada por el Cabildo, se ha logrado reducir del 70 al 30 por ciento el riesgo de desprendimiento.

Después de estas mejoras, se calcula que puede haber unas cuatro o cinco incidencias al año por situaciones de lluvia o viento por lo que, en esos casos, la carretera se mantendrá cerrada.

El director insular de Fomento, Miguel Becerra, indica que, a partir de ahora, una vez abierta la carretera, se acometerá su asfaltado. Para ello, está previsto que el Consejo de Gobierno que se celebra este martes apruebe el inicio de los trámites para su contratación y posterior ejecución. El Cabildo destinará en esta nueva mejora en torno a 600.000 euros.

[sws_pullquote_left]Se calcula que puede haber unas cuatro o cinco incidencias al año por situaciones de lluvia o viento[/sws_pullquote_left]

Durante las próximas semanas el Cabildo seguirá ejecutando trabajos de remate de los elementos de protección frente a desprendimientos y trabajos de conservación, mantenimiento y limpieza de la vía, por lo que se pide precaución a los conductores que transiten por la carretera.

Esta obra, en la que el Cabildo ha invertido más de un millón y medio de euros, ha consistido en la colocación de medidas correctoras que eviten los desprendimientos.

Para ello se han instalado barreras dinámicas y mallas de estabilización, siempre teniendo en cuenta la protección medioambiental. Asimismo, se han colocado unas rejillas en los barranquillos para reforzar la seguridad y comodidad de los conductores.

Una vía en zona abrupta

La carretera TF-445 discurre entre el punto kilométrico 2+700 al 6+000 por una zona montañosa muy abrupta con taludes de gran altura. La erosión constante de los materiales más blandos, provocada por la acción de la lluvia y el viento, provoca su degradación y eso hace que los materiales más duros queden en voladizo.

Con la degradación, el equilibrio de estos materiales va siendo cada vez más inestable y terminan fracturándose, desprendiéndose y rodando hacia las zonas inferiores del talud, y en algunos casos llega a impactar y deteriorar la carretera.

Además de los problemas de laderas, la carretera se encuentra afectada por cinco barrancos: Barranco de Ajoque, Barranco intermedio, barranco a la salida del túnel principal, Barranco de los Pasitos y Barranco del Cuchillete.

A lo largo del recorrido también existen tres túneles: Túnel del Mirador de la Monja, de apenas 15 metros, y el Túnel Principal, con dos tramos. Los dos tramos del túnel principal están excavados en roca y no tienen ningún tipo de sostenimiento ni recubrimiento, a excepción de los 9 primeros metros del primer tramo.