superconfidencial

César y yo, en Río

1. Hace muchos años ya, Antonio Yanes, empresario tinerfeño, nos invitó a César Manrique y a mí a Río de Janeiro. Nos dieron un viaje magnífico, organizado por el fallecido agente de viajes Jorge Martínez. César se empeñó en dar una vuelta por Río y yo le acompañé, incluyendo en la ruta una masiva compra de camisas de seda en un centro comercial que se llamaba Río Soul. Allí nos atendió un encargado muy simpático llamado Elías, cuya máxima ilusión era que yo invitara “a bailar y a todo” a la cajera del establecimiento, un monumento de cerca de dos metros, cuya belleza también fue muy elogiada por el artista lanzaroteño. El viaje fue tan emocionante que incluso vimos cómo unos desalmados -que resultaron ser policías de noche y ladrones de tarde- asaltaban un banco y se llevaban unos rehenes. Otros agentes detuvieron a sus compañeros y el asunto salió en la prensa y en los noticiarios de televisión.

2. Nos alojamos en el Río Palace, entonces de cinco estrellas (hoy creo que le han quitado una), en la playa de Copacabana. E hicimos excursiones por unas islas preciosas donde comimos opíparamente. Ya no me acuerdo del resto de la gente que viajó conmigo a Río, aunque me parece que en ese viaje, o quizá en otro, sí estaba el empresario Juan Luis García del Rey; él tiene mejor memoria que yo, que ando con la mente un tanto abotargada. Su padre, don Alfonso, era amigo de mi abuelo Domingo y les unía su afición enfermiza a los sellos de correos. Eran buenos coleccionistas. Heredé esa afición, aunque me ocupo poco porque hoy en día el Servicio Filatélico te lo da todo hecho, incluso te vende los álbumes completos de España, lo cual es una gozada.

3. César lo pasó bien en ese viaje. Era muy curioso, le gustaba ir a todas partes. Nos llevaron al Corcovado, escuchamos música brasileira donde no faltó La Chica de Ipanema, que inmortalizaron Jobim y Vinícius de Moraes. Mi amigo Pedro Duque, a la sazón cónsul de Brasil, ya fallecido, era un experto en Moraes, cuya poesía leía con mucho entusiasmo. Helló Pinheiro, la chica de Ipanema, vive para contarlo y todavía es una mujer esbelta, que ha posado en Play Boy con éxito, dos veces.

achaves@radioranilla.com