CANDELARIA

El Pozo, otra playa que se cierra en Candelaria por aguas residuales

Una policía local observa la playa cerrada al baño de manera provisional.  / NORCHI
Una policía local observa la playa cerrada al baño de manera provisional. / NORCHI

Candelaria sigue siendo pasto de las aguas residuales y de una obsoleta red de saneamiento, como su propia alcaldesa, Mari Brito, reconoce. El miércoles, la rotura de un diferencial en la estación de bombeo, situada muy cerca del Ayuntamiento, produjo el vertido de aguas residuales en el refugio pesquero y en la pequeña playa de El Pozo.

Ayer, técnicos de Aqualia subsanaron la avería, pero la playa se ha cerrado al baño hasta que se realicen las analíticas pertinentes, tal y como pudieron comprobar algunos bañistas cuando dos policías locales colocaban los carteles de prohibición. “Es siempre lo mismo, la mierda sale por todo los lados y los políticos llenándose los bolsillos”, comentó una usuaria de la playa.

El vertido se produjo al salir por el aliviadero de aguas pluviales las aguas residuales que produjeron una severa contaminación y un olor pestinente. La alcaldesa Mari Brito reconoció que el problema de la red de saneamiento del casco de Candelaria viene de atrás y que es necesario “buscar la financiación externa y del Cabildo para cambiarla cuando antes”, después de que se hayan terminado los emisarios de Punta Larga y San Blas, generadores en su día de otros vertidos que cerraron las playas de El Chaquito y Los Guanches.

Precisamente el miércoles, en el Pleno municipal, Sí se puede presentó una moción exigiendo una depuradora comarcal para acabar con los vertidos al mar; Fernando Alduán, concejal de Urbanismo, indicó: “No podemos estar de acuerdo en la moción, porque no aporta nada nuevo, pues ya estamos en ello”.