tribuna

Una ciudad con memoria – Por José Manuel Bermúdez Esparza*

El pasado y el presente de Santa Cruz de Tenerife han vuelto a darse la mano esta semana. La celebración de dos hechos cargados de simbolismo, como la conmemoración de la Gesta del 25 de Julio y la reapertura del puente de El Cabo, ha dado ocasión de reforzar el compromiso con la memoria de la ciudad. Con personas, hechos y lugares que configuran su historia y trazan las señas de identidad del pueblo chicharrero. La creciente participación popular en los actos evocatorios de la defensa de Santa Cruz y la victoria sobre las tropas de Nelson prueba ese sentimiento y nos anima a perseverar en su organización, junto a otras entidades cívicas como la Tertulia Amigos del 25 de Julio, el Centro de Historia y Cultura Militar de Canarias y la Asociación de la Gesta. Esta simbiosis, originada por la suma de voluntades con un mismo fin, no solo hace posible el engrandecimiento de la recreación de la Gesta sino que también nos sitúa ante un modelo de hacer. Supone conjugar diferentes iniciativas para trabajar en una sola dirección, con un bagaje indisimulable de ilusión para la ciudadanía. Cualquiera que haya salido estos días a las calles del centro histórico habrá podido apreciar cómo está calando la celebración desde el punto de vista popular. Y esto es un motivo de alegría más, porque significa que los santacruceros dan valor a aquellos hechos históricos y agradecen, con su presencia, el sacrificio realizado por sus convecinos, hace ya más de dos siglos, igual que reconocen este trabajo conjunto en pro del rescate y la divulgación.

Sucede algo parecido con la rehabilitación del puente de El Cabo, declarado Bien de Interés Cultural, que vuelve a estar transitable para los peatones. Su reciente reapertura, una vez concluidos los trabajos proyectados por el Cabildo, nos permite recuperar un elemento singular para Santa Cruz, que fuera puerta de entrada y salida de la ciudad en tiempos pretéritos. Junto a su puesta en valor patrimonial, esperamos haber conseguido el adecuado encauzamiento del barranco de Santos a la altura de otros dos monumentos destacados: la Iglesia de la Concepción y el antiguo Hospital Civil, sede del Museo de la Naturaleza y el Hombre. Por ello confiamos en que su ejecución sirva para aminorar los riesgos de inundación en caso de lluvias importantes.

La realización de esta infraestructura es otra demostración de la línea de entendimiento que rige en la relación establecida con el Cabildo, que tan buenos resultados está ofreciendo para Santa Cruz. Solo en este apartado hidráulico, merece tener en cuenta la dimensión de los proyectos emprendidos con las redes de pluviales de la avenida de Venezuela y diferentes puntos del distrito Suroeste (La Gallega, Tíncer, Acorán…); el encauzamiento de los barrancos del Hierro y San Andrés o la mejora de la calle Arabia, en Vistabella. Se trata de obras muy necesarias -la mayoría de ellas, en ejecución-, con las que pretendemos resolver los problemas ocasionados en todos esos lugares cada vez que se sufren precipitaciones de importancia.

Poco a poco, siendo constantes en el ejercicio de nuestras responsabilidades, en sintonía con otras administraciones, estamos consiguiendo que el municipio se beneficie de una serie de inversiones públicas largamente demandadas. Tenemos otro ejemplo en la construcción del dique semisumergido de San Andrés, a cargo de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, cuyas obras mostraremos mañana a la ministra de Fomento, igual que las de reposición de viviendas de La Candelaria. Son ejemplos de la recuperación a la que nos venimos refiriendo en los últimos meses, que está llamada a incrementarse durante el mandato que acaba de iniciarse, con la ejecución de nuevos proyectos para la mejora de la calidad de vida de los habitantes de esta capital.

*Alcalde de Santa Cruz de Tenerife