debate de investidura

Clavijo aboga por una “revolución turística” en Canarias

El candidato a la Presidencia del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo (CC), ha defendido este lunes una “revolución turística” en Canarias para hacer frente al crecimiento de destinos competidores y los cambios en los hábitos de consumo de los turistas.

En su discurso de investidura, ha resumido esta revolución en cuatro conceptos: innovación, renovación, diversificación y valor añadido. “Una Canarias única y ocho oportunidades”, ha comentado, incidiendo en rebajar las trabas burocráticas, renovar los espacios obsoletos, crear nuevos productos y mejorar la formación turística.

Aparte de seguir mejorando la conectividad, ha señalado que se debe crear una “interrelación” del turismo con el resto de actividades económicas, especialmente la agricultura, con el fin de hacer de las islas un “destino integral”.

“El sector primario es mucho más que economía, es conservación del paisaje y el futuro de productos que forman parte de nuestra historia”, ha apuntado. En el caso de la ganadería, ha explicado que también debe servir para crear empleo y mejorar el autoabastecimiento, reconociendo la “deuda” de la legalización de las explotaciones.

RECLAMA LA GESTIÓN DE LOS AEROPUERTOS CANARIOS
El candidato a la Presidencia del Gobierno de Canarias ha reclamado la gestión del tráfico aéreo y de las infraestructuras aeroportuarias canarias para asegurar las “mejores” condiciones de conectividad del archipiélago.

Fernando Clavijo ha dicho que las decisiones sobre tasas aeroportuarias, niveles de inversión y modelos de gestión en los aeropuertos de Canarias “deben ser coherentes con las necesidades para su desarrollo”.

Por ello, se ha comprometido a trabajar con el Estado para lograr que Canarias, pese al modelo de privatización de Aena, “no quede fuera de la gestión y orientación estratégica de una infraestructura vital para su desarrollo económico y la cohesión social”.

Para el candidato nacionalista, no es aceptable que un canario pague ocho veces más por el uso del transporte que cualquier ciudadano del continente. Así, propone una nueva regulación de las subvenciones, incrementando las bonificaciones en las rutas de débil tráfico, sobre todo en las islas de menor población, hasta un 75% del precio del billete.

Al mismo tiempo, plantea recuperar las bonificaciones al transporte de mercancías agrícolas e industriales hasta el 100%; desarrollar la estrategia de captación de tráficos aéreos con EEUU, Latinoamérica y África; ayudas al lanzamiento de nuevas rutas, tanto aéreas como marítimas; la transferencia de la competencia en transporte aéreo interinsular y, entre otras, el apoyo al transporte terrestre.