el entrenador personal

Cuidado con el golpe de calor – Por Juan Diego Díaz*

Aprovechamos esta época de altas temperaturas para darles algunas recomendaciones a fin de evitar el llamado golpe de calor. ¿Qué es y cómo reconocer un golpe de calor? Entendemos como tal una subida rápida de la temperatura corporal en un corto periodo de tiempo, que puede ser una amenaza vital y precisar de asistencia médica de urgencia. La hipertermia puede darse en varias situaciones. El golpe de calor clásico o golpe de calor del Sol -que puede llevar a confusión porque también puede darse sin la exposición directa al Sol- se produce cuando la piel está sofocada, seca y caliente. Por otro lado, el golpe de calor debido al ejercicio físico está generalmente relacionado con la práctica intensa y prolongada de una actividad deportiva a altas temperaturas y con poca hidratación. Entonces, se produce la hipertermia al no ser capaz el cuerpo de gestionar de forma normal el exceso de calor. Hay que diferenciar el golpe de calor de la fiebre, que es el mecanismo corporal que regula la temperatura y la sitúa a un nivel superior. De forma típica, la persona estará caliente y calada en sudor. En la hipertermia primaria -por ejemplo, durante el golpe de calor-, no tiene por qué presentar siempre una alta temperatura interna global como en la fiebre. Con frecuencia, la persona no presentará sudoración excesiva y la piel estará caliente, rojiza y seca. Puede ser grave si se dan los síntomas siguientes: fiebre alta (40/41ºC), malestar, cansancio, sentirse ido; piel de color roja y caliente; orina escasa y amarilla oscura; y tendencia a perder el conocimiento.

¿Qué situaciones exponen a una persona a sufrir un golpe de calor? Por ejemplo, lugares con temperatura elevada, alto grado de humedad y luz solar intensa; esfuerzo físico excesivo (por ejemplo, realizando deporte y actividades deportivas), sobre todo en las zonas descritas anteriormente; quemaduras solares extensas, sobre todo en climas calientes y húmedos; falta de hidratación, en lugares cálidos y consumo de alcohol excesivo, en las mismas condiciones.

¿Qué es lo que se puede hacer? Es importante aclimatarse lentamente al calor y a la humedad, sobre todo antes de los esfuerzos físicos; asegurar un consumo elevado de líquidos que contengan sales (al menos de 3 a 5 litros al día, pero que no contengan alcohol). En condiciones excesivamente calurosas, es necesario mucho más, de manera que una buena idea es empezar el día con el reto de beberse una botella de dos litros de agua, que con otros líquidos y la comida ingerida, sobre todo 3 o 4 piezas de frutas ricas en agua, daremos a nuestro organismo el aporte hídrico necesario para afrontar las temperaturas altas. Asegúrese un suplemento de ingestión de sales (por ejemplo, bebidas isotónicas ricas en sales minerales de reposición, zumos de frutas ricos en vitaminas). Utilice ropa ligera, amplia y transpirable (tejidos como el lino y el algodón), sombreros o gorras que nos protejan de la incidencia directa de los rayos del sol. Sea prudente al realizar ejercicio físico intenso, sobre todo si su consumo de líquidos y sal es bajo (evitando las horas de mayor pico de temperatura). Permanezca en lugares sombreados y, cuando sea posible, en un ambiente con aire acondicionado. Tome a menudo baños de agua fría (en el mar, en la piscina), en especial si ha estado tomando el sol durante mucho tiempo. También la ducha es valida. Lo que tratamos de conseguir es bajar un par de grados la temperatura corporal acumulada en momentos del día por diferentes motivos. Esperamos desde World Trading Fitness que les hayan servido estos consejos de temporada.

*Lic Ciencias de la Actividad Física y del Deporte