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El futuro del Balneario pasa por un acuerdo entre administraciones

Toda desgracia es una lección, reza un proverbio turco, aunque en el caso del Balneario de Santa Cruz, queda por ver quién, además de los tres jóvenes accidentados este sábado al caerles encima un muro interior del citado edificio, aprenderá algo de lo ocurrido. De momento, a la exigencia del Ayuntamiento de Santa Cruz de que se determine la viabilidad de “mantener o demoler la actual estructura”, responde el Gobierno de Canarias, propietario del inmueble, lo que ya dijo a DIARIO DE AVISOS el pasado mes mayo, cuando se publicó un amplio reportaje sobre este inmueble: “El futuro del Balneario pasa por la firma de un convenio entre Ayuntamiento, Cabildo y la Comunidad Autónoma, decidiendo, de manera consensuada, el destino del edificio”. Desde el Ayuntamiento recordaban ayer al Gobierno de Canarias que, en 30 años, no han propuesto nada, nunca, relacionado con el futuro del inmueble de su propiedad.

Ayer, la Junta Local de Gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz, abordó la situación y los acontecimientos acaecidos el sábado. Al término de la reunión, el alcalde, José Manuel Bermúdez, manifestó que como primera medida se va a reclamar al Gobierno de Canarias “que aplique y refuerce las medidas de seguridad en el exterior del Balneario, mejorando el cerramiento y el vallado del inmueble para tratar de evitar este tipo de situaciones”. Bermúdez recordó el estado “prácticamente ruinoso” en el que se encuentra este edificio, por lo que también van a instar al Ejecutivo canario para que determine “la viabilidad de mantener o demoler la actual estructura, incluso como una decisión urgente que reduzca el riesgo que puede existir para los viandantes que habitualmente pasean por el exterior de esa instalación”. El alcalde apuntó además que el estado actual de abandono del edificio “es evidente” y que en varias ocasiones, la última a finales del pasado año, “reclamamos mejoras en la seguridad del inmueble y su entorno”.

CENTRO DE SALUD O DE OCIO
En la Junta de Gobierno también se decidió solicitar, en primera instancia, que una vez resuelto el aseguramiento del edificio se decida el destino y la funcionalidad futura del inmueble, “nosotros lo tenemos claro y consideramos que sería el espacio adecuado para ubicar un nuevo centro de salud para los vecinos de Anaga, que sustituya al servicio que ahora se presta en la Casa del Mar”, explicó Bermúdez.
De cualquier manera, el equipo de gobierno municipal también dejó abierta la posibilidad de que se le dé una utilización como equipamiento para el ocio o el deporte, “y en ese caso el Ayuntamiento estaría dispuesto a colaborar”.

CONTRARIOS A DEMOLER
Junto al alcalde, desde la oposición, tanto el PSOE como Sí se puede emitieron sendos comunicados mostrando su postura contraria a la demolición del inmueble. Para los primeros y a través de su portavoz, José Ángel Martín, el Balneario no debe derruirse y aseguró que su futuro pasa por la rehabilitación. Desde Sí se puede, su concejal Eligio Hernández, acusó a Ayuntamiento y Gobierno de Canarias de “estar casi 30 años jugando con el patrimonio histórico y con la seguridad de los vecinos” sin tomar ninguna decisión.

Refuerzo de las medidas de seguridad
Desde la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Canarias, institución esta última a la que pertenece el edificio del Balneario, se avanzaba ayer la intención de reforzar “de manera inmediata” las medidas de seguridad “ya existentes” en el citado inmueble. Fuentes de Patrimonio informaron de que el edificio ya cuenta con un muro perimetral y una malla para evitar los posibles desprendimientos de un edificio que lleva en estado de abandono cerca de 30 años.

Ayer mismo podía verse un folio colocado en una de las puertas en el que se advertía sobre el riesgo de derrumbe, aunque fue colocado por la Policía Local de Santa Cruz tras los hechos ocurridos el pasado sábado. Desde Patrimonio lamentaban ayer el accidente sufrido por los tres jóvenes, aunque insistieron en que está correctamente señalizado y que a pesar de las indicaciones de peligro se introdujeron en el edificio.

Edificio ocupado
También señalaron desde Patrimonio que el proceso para desalojar a la persona que ha ocupado el inmueble sigue en marcha y, al menos, hasta ayer, no había avances. Este proceso se abrió cuando el Gobierno de Canarias inició un expediente de desahucio que fue recurrido por el afectado.