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José Segura: “La Ley de Seguridad Nacional es vital para Canarias”

El diputado tinerfeño José Segura, durante una rueda de prensa en la sede regional del PSOE. | SERGIO MÉNDEZ
El diputado tinerfeño José Segura, durante una rueda de prensa en la sede regional del PSOE. | SERGIO MÉNDEZ

El momento histérico por el que atraviesa España ha hecho coincidir la aprobación de la Ley de Seguridad Nacional, con los votos de PP, PSOE y UPyD en la Comisión Constitucional del Congreso, con el enésimo desafío de los soberanistas catalanes. “No tiene absolutamente nada que ver una cosa con la otra”, enfatiza José Segura. Ponente del proyecto, el diputado tinerfeño destaca en declaraciones a este periódico que la normativa es de vital importancia para Canarias. “Y no solo por la posición geoestratégica del Archipiélago”, puntualiza, “sino por lo que supone de prevención ante catrástrofes naturales”. Al respecto, recuerda que él mismo ha vivido tres erupciones volcánicas. “Esta ley es muy compleja”, apostilla.

El origen de la iniciativa se remonta a la etapa del socialista José Luis Rodríguez Zapatero. “En los años 2008 y 2009 se crearon grupos de expertos, uno de los cuales estaba presidido por Javier Solana [exsecretario general de la OTAN]. Lamentablemente, vino la crisis y hubo que priorizar la búsqueda de soluciones a problemas más inmediatos y cotidianos”. Luego, el Ejecutivo de Mariano Rajoy decidió rescatar la idea sobre la base de un documento de estrategia de seguridad nacional.

El interés de José Segura por este asunto se disparó durante el periodo en el que ejercía de delegado del Gobierno en Canarias, de 2004 a 2008: “En dos años llegaron a nuestras costas 70.000 personas en cayucos y nos quedamos estupefactos. Como no eran chatarra, tuvimos que articular mecanismos de control y de respuesta rápida con unos parámetros de auxilio y respeto a los derechos humanos. Este fenómeno se ha vinculado a una política de crecimiento de la población mundial, a las desigualdades y al empobrecimiento en el entorno africano”.

Su interés por el asunto se disparó durante la etapa de delegado del Gobierno

En las dos últimas legislaturas (la novena y la actual, la décima), Segura ha hecho un minucioso seguimiento, por lo que aporta una visión integral de la seguridad nacional. Esa preocupación la ha compatibilizado con su función de portavoz del PSOE en materia de energía.

La seguridad nacional está definida en la Constitución como la acción del Estado para proteger la libertad y el bienestar de la ciudadanía a fin de garantizar la defensa de España, de los principios y de los valores democráticos. “Se entiende”, explica Segura al DIARIO, “como aquel tipo de actuaciones para contribuir junto a otros estados a la defensa de la globalidad”.

La seguridad nacional se sustenta en varios pilares. “Entre sus muchos componentes, sirve para protegernos ante riesgos y amenazas de tipo terrorista, que nos afectan en todos los órdenes”, expone Segura. “No olvidemos que las Islas están muy cerca del Sahel y que son puerta de entrada potencial del yihadismo en Europa. ¡Cuidado con eso!”.

Pero no todo va de metralletas. “Una de las graves amenazas para la humanidad es el cambio climático”, asevera el veterano político canario. Precisamente, Segura presidió durante cuatro años una comisión dedicada a los estudios del cambio climático y ese trabajo se plasmó en las comunicaciones presentadas en la cumbre de Copenhague.

Un tercer elemento generador de peligros lo constituye la ciberamenaza: “El desarrollo de las tecnologías de la información y de las comunicaciones ha borrado las fronteras; por ejemplo, en las transferencias financieras. Las nuevas oportunidades traen serios riesgos”. El crimen organizado “también se caracteriza por su naturaleza transnacional, por la capacidad de adaptación a las sociedades y por la movilidad”.

La lista se completa con la inestabilidad económica o financiera, la vulnerabilidad energética, la profileración de armas de destrucción masiva (nucleares, químicas…), los flujos migratorios irregulares, el espionaje y la permeabilidad de los espacios marítimos y aéreos.

Esas columnas han inspirado la Ley de Seguridad Nacional, con la que se pretende mejorar la coordinación entre los departamentos ministeriales y optimizar el uso de los recursos.

[sws_grey_box box_size=”100″]Seis comunidades autónomas dieron su conformidad plena y esta ‘se abstuvo’
La Constitución proclama en su preámbulo que “para promover el bien” es necesario establecer los tres pilares esenciales -justicia, libertad y seguridad- en los que se debe consustanciar la convivencia democrática, el orden económico y social, el imperio de la ley, los derechos humanos, el progreso de la cultura y de la economía y unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la tierra. Y consagra como derecho fundamental y factor clave del orden político y la paz social la dignidad de la persona. José Segura se apoya en este párrafo para afirmar que “la promoción del desarrollo político, social y económico del ser humano, junto al fortalecimiento del Estado de derecho con el ejercicio del imperio de la ley constituyen los ejes básicos del pensamiento estratégico a nivel global en una sociedad democrática”. Mucho más aún, “cuando la globalización y la libertad de acceso a los mercados y al comercio vienen impulsando de forma extraordinaria una serie de emergencias antes las que conviene estar en permanente situación de prevención”.
En la tramitación de la Ley de Seguridad Nacional, mostraron su conformidad las comunidades autónomas de Madrid, Valencia, Aragón, Navarra, Castilla y León y Murcia. Cataluña y Andalucía anotaron observaciones. De Canarias no consta que haya emitido un informe.[/sws_grey_box]