SUR

Langostino ‘made in’ Canarias

Uno de los tanques destinados a la crianza de langostinos en la granja de Ingenio, en Gran Canaria. | DA
Uno de los tanques destinados a la crianza de langostinos en la granja de Ingenio, en Gran Canaria. | DA

El empeño de un emprendedor belga ha hecho posible una apuesta que parecía una utopía: cultivar langostinos de máxima calidad en las Islas. Con una particularidad: el proceso se realiza en tierra y no en el mar. Una planta instalada en unos antiguos terrenos agrícolas en Ingenio (Gran Canaria), a dos kilómetros de la costa, es la base del innovador negocio. Allí, hasta 13 tanques con capacidad para dos millones de litros constituyen el centro de la producción de la factoría. Un cuidado proceso de cultivos, supervisado por un biólogo, a través de un sistema de recirculación en circuito cerrado, garantiza un langostino de calidad, y lo que es más importante, la continuidad de la cosecha todo el año. Las previsiones apuntan a una producción de entre 25 y 30 toneladas al año, “si bien se trata de un cálculo teórico que podría ampliarse en función de la demanda”, según explicó a DIARIO DE AVISOS Marc Indigne, artífice del proyecto Langostino Real Canarias.

El sistema Biofloc, proceso biológico que mantiene el agua de calidad óptima sin el uso de productos químicos o medicamentos, trae como resultado un langostino totalmente biológico y sostenible. El hecho de que las instalaciones no ocupen espacio marino supone además una protección para las especies autóctonas del litoral y un impacto cero en el sector turístico. El promotor de la iniciativa, al que acompañan varios socios minoritarios, tiene claro dónde radica el secreto de la cadena de producción. “La gran clave para que el langostino se convierta en un producto gourmet, con un exquisito sabor, es mantenerlo dos días antes de la venta en los tanques con agua marina de las Islas, que son de máxima calidad”, comenta Indigne. “Eso es lo que nos diferencia de otros lugares como Asia o América Latina, donde también se realiza esta práctica”, indica.

Ejemplares de langostinos biológicos. | DA
Ejemplares de langostinos biológicos. | DA

Los resultados de la inversión -superior a los 600.000 euros- se comenzarán a ver estos días. Desde este viernes, el sur de Tenerife, concretamente el restaurante La Marina, en Las Galletas, será el primer lugar que ponga a la venta al por menor este langostino 100% canario. Otros establecimientos de Los Abrigos, El Médano y Tajao lo harán en los próximos días, al igual que diversos restaurantes de comida japonesa de la comarca que ya han mostrado su interés en el producto. Además, se pueden realizar envíos de langostinos vivos a lugares que cuenten con tanques de cultivo.

Según Marc Indigne, la intención es mantener el precio de salida durante todo el año, entre los 50 y 60 euros el kilo, “similar a la política de ventas que desarrollan en Estados Unidos”, señala.
“Inicialmente, el mercado que atenderemos será Tenerife y Gran Canaria, pero confiamos en ampliarlo pronto al resto de islas e incluso más allá del Archipiélago”, indica. Preguntado por la diferencia de sabor con los congelados, subraya que “la gente que los pruebe descubrirá ahora su verdadero sabor”.