opinión

Luz y color en el convento de Santo Domingo de La Laguna – Por Joaquín Castro

Cuatro mujeres, cuatro pintoras, se lanzan a una exposición colectiva, en la sala de arte del Convento de Santo Domingo de Guzmán de La Laguna, donde cada una de ellas da lo mejor de sus últimos trabajos. Son Enriqueta Granja, Gloria Castilla, Maruchi Quintero y Rosy Mora.

El mar, las marinas inspiradas en nuestras costas, ha sido el leit motiv de cada una de ellas. Costas de Tenerife, La Gomera, El Hierro, principalmente, han sido vistas por estas pintoras. Todas se han sentido atraídas por el mar que baña nuestras costas, les ha inspirado. Les ilusiona y atrae por la diversidad de colores, azules y turquesas, de transparencias y de espumas blancas en constante movimiento. Esos son los momentos ideales para pintar que encuentran estas cuatro artistas. Todas han tenido ya andaduras en exposiciones tanto colectivas como individuales. A dos de ellas, Rosy Mora y Gloria Castilla, las hemos tenido en los sorteos mensuales de una obra de arte en este periódico. Esperemos que las otras dos sigan el ejemplo de sus compañeras.

El paisaje es motivo común en ellas. El Teide no podía faltar, nuestro guía y emblemático pico mayor de Tenerife. Los valles frondosos de los pueblos del norte de la Isla, calles con sus iglesias y torres, e incluso han llevado a sus lienzos bodegones y retratos.

Las cuatro, Enriqueta, Gloria, Maruchi y Rosy, han tenido buenos maestros y escuela. Algunas de ellas siguen en un estudio de pintura, perfeccionándose para adquirir más técnica.

Enriqueta, como vive en pleno campo, ama la naturaleza, la tiene allí al lado de su casa, el Valle Tabares. Colorista, de ahí que sus flores sean espectaculares. A Gloria Castilla, amiga de las composiciones, le atrae sobremanera el mar, esa impronta de colores azules que se confunden con los blancos de las espumas salitrosas. Ahí está su trabajo y manera de ser como artista. Maruchi Quintero, paisajista como sus compañeras. Realismo en su trabajo, luz y color en sus cuadros, título de esta exposición. No descarta ningún pigmento de su paleta. Rosy Mora se ha compenetrado de una manera intensa con el paisaje, especialmente de la Isla Colombina. En más de una ocasión la ha visitado y le ha sensibilizado. Sus óleos son matéricos y coloristas. Está acostumbrada al realismo puro, como sus compañeras de aquí, busca que el trabajo que practica sea atractivo por sus buenas composiciones.

La belleza del claustro del Convento de Santa Domingo de Guzmán suma muchos puntos a la exposición de estas cuatro artistas, que se puede visitar hasta el día 20 de este mes.