TUMBAABIERTA

La mitología del Terminator

Terminator: Génesis

POR DANIEL FUMERO

En 2029 Skynet, un superordenador que había adoptado consciencia, permanecía en una cruenta guerra con los humanos supervivientes liderados por John Connor. Para lograr la aniquilación de todo ser orgánico, las retorcidas mentes digitales desarrollaron multitud de vehículos de guerra fuertemente armados, sin embargo la resistencia aprendió a evitarlos y continuar en la batalla. Es así como surge el concepto de la infiltración y Skynet pone en marcha el programa Terminator con la creación de asesinos humanoides compuestos por endoesqueletos metálicos recubiertos de tejidos cultivados con la apariencia física, en su modelo T-800, del fisioculturista austriaco Arnold Schwarzenegger decidido a triunfar en la industria norteamericana del entretenimiento.

Para completar el arco principal del argumento escrito por James Cameron, un Terminator fue transportado en el tiempo hasta 1984 para asesinar a Sarah Connor (Linda Hamilton) antes de que conciba al futuro líder de la guerra contras las máquinas. Junto al cyborg viajó hasta los 80 el soldado Kyle Reese (Michael Bienh) para proteger a la -por entonces- camarera, además de protagonizar una interesante paradoja temporal que los fans de la saga conocerán de sobra. Con tres continuaciones a sus espaldas, una serie de televisión y multitud de modelos de aniquilación, la saga de los cyborgs se enfrenta estos días a su primer reinicio en los cines.

Terminator: Génesis es el título del nuevo filme que altera la línea temporal que ya conocemos manipulando su origen para generar continuidad en la nuevas historias creadas por los flamantes nuevos propietarios de los derechos de la franquicia. Schwarzenegger sobrevive a todo el reparto original con un giro de guión que permite su permanencia en esta historia que recrea escenas de la primera película y para las que se ha desarrollado un doble digital del actor. Genisys (el título original de la película) cuenta además con la visita del viejo asesino de mercurio T-1000 (Byung-hun Lee), lo que debería conformar un verdadero festival nostálgico para los espectadores veteranos y un descubrimiento de calado para los nuevos. Veremos en qué queda la jugada.