cultura

El museo imaginario

El artista grancanario Jorge Rodríguez, ayer, junto a varias de sus creaciones. | S.M. Otras de las piezas construidas por el artista grancanario, también sobre un espacio de TEA. | S.M. Uno de sus montajes. | S.M. Uno de los montajes presentes en la muestra, a partir de una foto en TEA. | SERGIO MÉNDEZ
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Otras de las piezas construidas por el artista grancanario, también sobre un espacio de TEA. | S.M.

Se pasó 10 años visitando exposiciones de Óscar Domínguez, fotografiando los distintos espacios museísticos que albergan sus principales obras. De vuelta a su estadio en París, donde lleva dos décadas residiendo, Jorge Rodríguez de Rivera (Gran Canaria, 1970) comenzó a elaborar ingeniosas composiciones a partir de aquellas imágenes. A unas les incorporó personajes de época, a otras animales u objetos y a todas un cactus, como guiño de identidad canaria.

El resultado de este trabajo se expone en TEA Tenerife Espacio de las Artes hasta el 6 de septiembre. 22 series de collages y fotomontajes en los que las obras de Óscar Domínguez comparten protagonismo con recortes de revistas para componer escenas tan surrealistas como el estilo pictórico que hizo famoso al artista tinerfeño fallecido en París en 1957. Entre las exposiciones fotografiadas por Rodríguez de Rivera para desarrollar estas creaciones no falta la muestra permanente de TEA Óscar Domínguez: entre el mito y el sueño. Otras colecciones presentes son las del Museo Cantini (Marsella), el Instituto Cervantes de París y la Villa Noailles, en Hyeres.

“El collage es un juego muy al gusto del surrealismo. Una técnica al alcance de cualquiera”, dijo ayer Isidro Hernández, conservador de la colección de TEA y comisario de la muestra. El artista grancanario contó que comenzó a practicar el collage en 1999 y que hoy es la principal seña de identidad de su obra. Suma más de una docena de exposiciones individuales, en Grecia, Francia y España. Esta es la primera vez que protagoniza una muestra en solitario en Tenerife, si bien antes participó en varias colectivas.

El cactus está presente en todas sus escenografías fantásticas, una planta de la “me enamoré”, cuenta, a raíz de una visita a la Fundación César Manrique de Guatiza, en Lanzarote. En TEA también ha habilitado un pequeño jardín de cactus en el centro de una de las salas de su exposición, titulada Collages, a propósito de Óscar. Esta “tiene un carácter internacional, al contar con la colaboración del Instituto Cervantes de París, la Galerie Chris Boïcos Fine Arts y la Embajada de España en París”, explicó el propio autor. Las figuras sobrepuestas en las fotografías provienen, detalló, de revistas decimonónicas y otras viejas publicaciones. Hay desde personajes extraídos de obras de artistas célebres de la historia del arte, como Dominique Ingres o William Adolphe Bouguereau, hasta objetos cotidianos.
Tras recortarlos a tijera, los incorpora con cola a los escenarios retratados, creando un encuentro insólito entre lo real e imaginario.

Isidro Hernández definió a Jorge Rodríguez de Rivera como un “mirón” que ha visitado las exposiciones dedicadas a Óscar Domínguez con el propósito de fotografiar sus escenarios y espacios expositivos y tomarlos como punto de partida para sus originales fotomontajes. En el acto de inauguración de ayer también estuvo presente la consejera insular Cristina Valido, quien agradeció al artista “que nos permita traer este arte a la Isla y llenarnos de riqueza, y más tratándose de la figura de Óscar Domínguez y lo que significa”.