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La propuesta para la reforma del Estatuto echa a andar en las Cortes

A unos meses de las legislativas nacionales, el Parlamento de Canarias se apura para que la tramitación de la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía se active cuanto antes. Hoy se reúnen la Mesa y la Junta de Portavoces. Este es uno de los puntos en el orden del día, junto a la fecha del pleno en el que se elegirán a los tres senadores.

Aprobada el 25 de marzo, la iniciativa fue calificada y admitida a trámite el 21 de abril por el Congreso de los Diputados. Se abrió entonces el plazo para que una delegación de la Cámara regional la defienda ante las Cortes Generales. De conformidad con el reglamento del Parlamento, se designarán hasta tres diputados y sus correspondientes suplentes; “de entre los pertenecientes a los grupos que hayan votado favorablemente el texto final en el pleno”. Eso reduce el ámbito a CC y PSOE.

Existe voluntad de seguir adelante, pero los promotores también son conscientes de las dificultades derivadas del hecho de que el partido que gestiona la mayoría absoluta en las Cortes ni siquiera participara en la ponencia que al efecto se creó en el Legislativo de Canarias. Tal vez haya influido la exquisita relación entre el ministro José Manuel Soria, líder del PP en las Islas, y Fernando Clavijo, que asume el desafío responsable de conectar los cables de la comunicación institucional. Ambos se han prometido colaboración mutua y nada hace suponer que estén fingiendo.

Además, Soria guarda un as en la manga: una de las novedades que incorpora la propuesta de modificación estatutaria se refiere a la potestad, bastante extendida en el resto de las comunidades autónomas, de disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas. Tampoco sería desdeñable la atribución para gobernar a golpe de decretos leyes. En esa estrategia, la reforma del sistema electoral jugaría un papel clave en el movimiento de fichas. No sería descartable que se desvinculara para, como avanzó Clavijo en la investidura, consensuarla en una comisión de estudio específica.

El Parlamento de Canarias podría retirar la propuesta en cualquier momento.

[sws_grey_box box_size=”100″]La búsqueda del “máximo nivel de consenso”
Con más de 30 años de antigüedad, el Estatuto de Autonomía de Canarias ha envejecido prematuramente y los retoques de 1996 se antojan insuficientes para acometer con garantías la regeneración democrática de la que tanto se presume últimamente. En 2006 se intentó una reforma, pero se bloqueó en las Cortes y la Comunidad Autónoma renunció a ella. En marzo de 2015 salió otro escrito del Parlamento, con el voto en contra del PP y la abstención del grupo Mixto (NC-PIL). Paulino Rivero lo justificó en que Canarias “requiere una mayor capacidad de decisión, porque es el territorio más singular” de España. En su opinión, el encaje que diseñó la Constitución de 1978 fue “claramente insuficiente” y el Estatuto de Autonomía de 1982 “no respondía a sus necesidades”.

Ahora, el presidente Clavijo enmarca la “prioridad” de la reivindicación de mayores cotas de autogobierno en “la práctica del diálogo y la búsqueda del máximo nivel de entendimiento”.[/sws_grey_box]