TRAC TICI TAC

Próximo destino

Los aeropuertos tienen dos partes bien definidas que separan la tristeza de la alegría de los que no viajan y lo usan mostradores afuera. No se han indicado porque al que diseñó la señalética le pareció muy fuerte indicar zonas por sentimientos, claro, luego nadie querría estar en la parte de las tristezas, prefiriendo estar donde las alegrías, qué duda cabe. Tal vez por eso prefirió emplear los eufemismos de salidas y llegadas, para suavizar el concepto y hacer más llevadero el trámite a los usuarios. Sin embargo eso no evita el trance amargo de ver marchar al amado, a esas personas que te atrapan para siempre al calor de la familia, de la pareja o de la amistad más sincera. Por muchas que sean las veces, uno nunca se acostumbra a la escena. Al partir el corazón se achica en un puño, oprimiendo el pecho mientras ondean los brazos en la lejanía una vez pasado el control. Pareciera que cada despedida es la última, como en un recordatorio de lo efímero que es este tránsito vital, de ahí el vacío, el ahogo del que se queda y deja ir… Pero en el mismo hecho reside también la virtud, el valor profundo de las cosas. Es verdad que habrá un día en el que no vuelvan los amados y precisamente por eso, se hace más intenso el regreso. Las llegadas se colman de impacientes que deambulan de un lado para otro intentando divisar al querido cristales adentro. Los nervios del instante convierten los minutos desde que aterriza el avión hasta el encuentro en interminables. Da igual si han pasado años desde la última vez, ese rato hasta el ansiado abrazo es eterno. Pero no importan las penurias, el esperador es incansable, el amor lo mantiene. No respira hasta que ve aparecer al esperado en una mezcla de emociones que apagan la palabra para dar paso a la mirada, al deseado contacto piel a piel. Quedan entonces borrados de un plumazo los largos días de espera, como si nada hubiera sucedido todo este tiempo. Es entonces cuando esperador y querido esperado salen de las frías instalaciones aeroportuarias para disfrutar del amor incondicional. Las horas están contadas, pero a ellos les trae sin cuidado y viven cada momento apasionadamente, como si esta vez, de una vez por todas, fuera a ser para siempre.

@cesarmg78