santa cruz

Urbanismo no descarta intervenir subsidiariamente en el Balneario

Las instalaciones del Balneario llevan casi 30 años abandonadas, con el consiguiente deterioro del inmueble, que ha obligado a apuntalarlo. | F. P.
Las instalaciones del Balneario llevan casi 30 años abandonadas, con el consiguiente deterioro del inmueble, que ha obligado a apuntalarlo. | F. P.

La Gerencia Municipal de Urbanismo de Santa Cruz no descarta la apertura de un expediente de ejecución subsidiaria para el Balneario capitalino de no llegarse a un acuerdo con el Gobierno de Canarias para que tome cuantas medidas sean necesarias para asegurar el edificio en el que, el pasado sábado, se derrumbó un muro interior hiriendo a tres jóvenes. El concejal de Urbanismo, Carlos Garcinuño, explicó que, antes de llegar al extremo de que sea el Ayuntamiento el que intervenga en el edificio, se irá hablando con el Gobierno de Canarias, propietario del mismo, para ver qué hacer con el inmueble. “En lo que a la intervención del edificio se refiere, siempre preferimos que sea el propietario el que acometa los arreglos necesarios”, señaló, para añadir que “lo primero que tenemos que comprobar son las cuestiones de seguridad del inmueble y con posterioridad tomar otro tipo de consideraciones”.

Ayer mismo, Garcinuño confirmaba que ya se ha puesto en contacto con la Dirección General de Patrimonio para hacer una visita conjunta de los técnicos de Urbanismo y del Gobierno regional al Balneario y comprobar el estado en el que se encuentra el inmueble y su viabilidad. El edil de Urbanismo además apuntó que, ya en 2013, la Gerencia procedió a abrir un expediente por el estado de deterioro en el que se encontraba el edificio del Balneario. Según confirmó, “en ese año se intervino por un pequeño incendio en el interior”. “Entonces la Policía Local levantó acta y desde Urbanismo se requirió al Gobierno de Canarias que tomara medidas de cerramiento así como que apuntalara algunas partes”, añadió. Parece que algunas de esas medidas se llevaron a cabo, aunque el nuevo concejal desconoce si hubo informe posterior. Las medidas de seguridad se han reforzado desde la Dirección General de Patrimonio después del accidente del fin de semana pasado, según confirmaban desde el Gobierno de Canarias este mismo lunes.

En cuanto al futuro del Balneario, Garcinuño, habida cuenta de los incumplimientos del Gobierno de Canarias con otros convenios anteriores, como por ejemplo el del Parque Viera y Clavijo, no se mostró muy partidario de que se firmen nuevos acuerdos en torno al Balneario, tal y como avanzó el Gobierno de Canarias. La Dirección General de Patrimonio señaló este lunes que el futuro del edificio pasa por un convenio entre Cabildo, Ayuntamiento y el propio Gobierno regional. “No soy muy partidario de firmar nuevos convenios teniendo en cuenta que algunos de ellos no se han terminado y concluído de una forma satisfactoria”, detalló el edil de Urbanismo. Garcinuño insistió en que lo primordial es garantizar la seguridad y que ahora ese es el primer objetivo del Ayuntamiento capitalino.

En cuanto al posible uso, coincidió con el alcalde, José Manuel Bermúdez, en que un posible beneficio para los vecinos de Anaga es de las mejores opciones para aprovechar el uso del edificio o del espacio.

Un inmueble catalogado con protección ambiental
Los edificios catalogados tienen tres niveles de protección, desde el máximo que es el uno hasta el tres, que sólo protege algunas características. El Balneario se encuentra dentro de este tercer nivel al estar protegido en la categoría de protección ambiental, tal y como se recoge en el Plan General de Ordenación (PGO), lo que hace que una posible demolición no sea tan sencilla de realizar porque, entre otras cosas, este tipo de protección, aunque permite la intervención, sí que especifica que la reposición debe hacerse siguiendo las pautas del original.

La intervención en estos edificios catalogados se divide en función del tipo de de obra. Están las obras de restauración, en las que es obligatorio por ejemplo conservar la fachada. El segundo tipo son las de conservación, en las que no se deben alterar los acabados del edificio, utilizándose los mismos materiales existentes en origen o en todo caso sustituyéndolos por otros de iguales características.

El tercer tipo de intervención es la de consolidación, en la que será necesario utilizar materiales cuya función estructural sea igual a la original, de forma que su introducción no altere el funcionamiento de la estructura existente. Por último están las de rehabilitación, que deben justificarse mediante estudios previos, y que van desde la reestructuración hasta la reconstrucción.