TENERIFE

El 54% del agua que se depura en Buenos Aires procede de La Laguna

Las instalaciones de la depuradora de Santa Cruz datan de los años 70 y fueron remodeladas en 2001. / DA
Las instalaciones de la depuradora de Santa Cruz datan de los años 70 y fueron remodeladas en 2001. / DA

El 54% de las aguas que diariamente trata la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Santa Cruz, ubicada en el barrio de Buenos Aires, procede de La Laguna, el 7% de El Rosario y del propio municipio solo el 38%. Estos porcentajes se traducen en que el municipio de Aguere envía diariamente a la capital 12.603 metros cúbicos para su depuración, frente a los 1.724 de El Rosario y los 8.966 del propio municipio capitalino.

Estos datos figuran en la comunicación que el Ayuntamiento de Santa Cruz envío al de La Laguna, concretamente a la atención de Javier Abreu, el pasado 7 de abril, informando del expediente y de la posibilidad de que, dada la falta de capacidad de la depuradora, podría verse obligado a no recibir aguas de otros municipios. En ese mismo comunicado se señala que “en el caso de que, para cumplir con las condiciones de la Autorización de Vertido al Mar, sea necesario tomar medidas especiales en el tratamiento de las aguas, se propone que el sobrecoste que se origine sea soportado por los tres ayuntamientos afectados, proporcionalmente a la cantidad de agua que se vierte en la depuradora de Buenos Aires”.

Siguiendo esa proporcionalidad y atendiendo a los porcentajes antes indicados, el Ayuntamiento de La Laguna tendría que asumir la mayor parte del coste de las adaptaciones necesarias para que Cabo Llanos pueda seguir vertiendo al mar con el permiso del Gobierno de Canarias, una media de 20.000 metros cúbicos al día.

La estación de Cabo Llanos vierte al mar, previo tratamiento, todo el residuo que llega

Es este vertido el que ahora está en riesgo por el expediente que el Gobierno de Canarias ha abierto para revisar esa autorización ya que considera la Comunidad Autónoma que han cambiado los condicionantes. Si finalmente, tal y como anunció el alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, y ratificó su concejal de Servicios Públicos, Dámaso Arteaga, se deja de depurar el agua de La Laguna, la capital aparentemente no tendría ningún problema para depurar sus aguas con la actual capacidad de la depuradora de Buenos Aires. Sin embargo, tal y como explicó el concejal de Sí se puede, Pedro Fernández Arcila, en la rueda de prensa en la que se dio a conocer el expediente al que se enfrenta Santa Cruz por la depuración de aguas, a la falta de capacidad de la instalación de Buenos Aires hay que sumar el deterioro de la tubería que permite el bombeo del agua desde la estación de Cabo Llanos.

Arcila señalaba entonces que el arreglo de esa tubería tenía un coste de unos tres millones de euros, cantidad que tendría que asumir la concesionaria del servicio de agua de la ciudad, Emmasa, denunciando el edil que ni siquiera está en el convenio para invertir en infraestructuras hidráulicas firmado entre Sacyr (accionista mayoritaria de Emmasa) y el Ayuntamiento.