nombre y apellido

Alberto Hevia

Por mi compañero Vicente Pérez supe el nombre de un piloto que, para alegría y sorpresa de los paisanos, se convirtió en las últimas semanas en un espontáneo documentado y entusiasta divulgador “de las maravillas de La Palma”. Esta noticia suscitó la curiosidad y simpatía de numerosos palmeros que amplificaron la noticia en unas fechas tan especiales y concurridas como las que entornan la famosa Bajada de la Virgen. Aunque por azar figuré entre los viajeros sorprendidos en vivo por la amable proclama, no menos de una docena de amigos me comentaron con pelos y señales la certera y, sobre todo, positiva información turística que sirvió -y sirve- de estímulo a los pasajeros foráneos y de afirmación y halago para los naturales. En mi caso, y después de una desafortunada experiencia con Iberia Express, sirvió para demostrar que por aquella vez -y, al parecer, varias más- detrás de la virtualidad de una empresa sin oficinas físicas ni personal de tierra, había alguien con presencia y voz. En un reportaje, publicado días atrás, DIARIO DE AVISOS revela la identidad del asturiano Alberto Hevia que, entre 1993 y 2006, sirvió en el 802 Escuadrón del Ejército del Aire (Sar de Canarias), en helicópteros Puma y Fokker-27, por lo que está avalado por conocimientos del Archipiélago, “desde el cielo y desde el suelo”, en vuelos sobre los accidentes geológicos de esta región atlántica y, en particular, de La Palma, “que tiene todo para llevar a cabo mis aficiones, desde la Caldera, que nos permite hacernos una idea del origen de las islas, a los Nacientes de Marcos y Cordero y las cumbres que nos brindan la ilusión de caminar por encima de las nubes”.

“Además -comentó a Vicente Pérez- mis dos hijos son canarios”. Aunque advierte que esas comunicaciones son más propias de la tripulación de cabina que de los pilotos, “en buenas condiciones meteorológicas, que en Canarias son habituales, valoraría que el comandante de un vuelo aportase cuanta información estime oportuna, porque eso repercute positivamente en la mayoría del pasaje”. Numerosos palmeros se han dirigido al Cabildo Insular (su titular Anselmo Pestana le ha expresado ya su agradecimiento) para reivindicar el reconocimiento institucional para este amigo que, por voluntad propia, recomienda la estancia en nuestro territorio con características peculiares “que te enganchan y te hacen sentir la naturaleza en un espacio limitado donde tienes la oportunidad de encontrar todo lo que te hace sentir bien”.