TENERIFE

La bandera de la Isla cumple 170 años

Representación combinada de la bandera y el escudo oficiales de la isla de Tenerife. / DA
Representación combinada de la bandera y el escudo oficiales de la isla de Tenerife. / DA

La primera referencia a la bandera de la isla de Tenerife se encuentra en un acta del 17 de enero de 1561 donde se la denomina “bandera general desta isla”, en la que el regidor Pedro de Vergara la describe al hacer entrega de la misma al capitán Francisco de Valcárcel, alférez mayor de Tenerife a perpetuidad (título obtenido de la corte el 7 de septiembre de 1559). En la mencionada acta consta la siguiente descripción: “Es de tefán blanco y azul y amarillo e con una cruz colorada”. Se desconoce la distribución de las tres franjas y sus medidas, así como tampoco qué tipo de cruz tenía, aunque es de suponer que fuera la de San Andrés o de Borgoña, al ser la utilizada por la Casa de Austria.

El origen de la bandera actual de Tenerife procede del distintivo de la matrícula marítima del puerto de Santa Cruz de Tenerife, que heredó la bandera de la provincia marítima de Canarias (en esa época Canarias era una provincia única, dividida en dos el 27 de noviembre de 1867). El tamaño, colores y forma del distintivo de matrícula marítima fue aprobado por Real Orden de 30 de julio de 1845, dada en Madrid y firmada por el Capitán General de la Armada Ramón Romay. Por lo tanto, puede afirmarse que la bandera de Tenerife está cumpliendo justo en este momento 170 años de historia.

La Real Orden fue publicada por la Dirección General de la Armada el 4 de agosto de 1845 y establecía que, junto a la bandera nacional, los buques deberán enarbolar en lugar visible una bandera de dos colores (a elegir entre cuatro: rojo, azul, amarillo y blanco) y de dimensiones de 2,02 x 3,34 metros (alto x ancho) y en embarcaciones menores o de cabotaje de 1,60×2,67 metros, como contraseña característica del puerto de matrícula. La codificación de las banderas tomó como base el código de señales marítimas (aleatorio y sin ningún significado territorial) elaborado por el teniente general de la Armada José de Mazarredo en 1791. Para la provincia marítima de Canarias se fijó la “bandera azul con aspas blancas, que tendrán una quinta parte de la bandera.” Esta bandera se corresponde la la letra “M-Mike”, en el código internacional de señales marítimas.

En la actualidad, el color azul marino de la bandera se identifica con el mar, simbolizando el carácter insular de Tenerife, y el blanco con la nieve que cubre el Teide. De hecho, la palabra Tenerife tiene procedencia guanche y se compone de Tener (montaña) e ife (blanca). El blanco en forma de aspa se suele asociar a la cruz de San Andrés o bien a la de Borgoña, siendo esta última la más probable al ser la que utilizaban los reyes españoles de la época.

Otra interpretación apunta a la hipótesis de que el origen de la bandera tinerfeña fue una simple elección de colores en el momento de la creación de las banderas marítimas, cuando era una necesidad que todas fueran distintas. Incluso, hay quien supone también un origen influenciado por la masonería escocesa de los siglos XIX y XX establecida en la isla. Desde 1706 hay constancia documental de comerciantes irlandeses y escoceses identificados como masones (según consta en expedientes del Archivo Histórico Nacional en Madrid). Además, existe multitud de muestras de la existencia de masones escoceses en Tenerife en las edificaciones y algunos cementerios.
Aprobación oficial

A instancias del Cabildo de Tenerife, el 9 de mayo de 1989 se aprueba por el Gobierno de Canarias la bandera institucional de la isla de Tenerife con las siguientes características: bandera azul marina con una cruz blanca que remata sus brazos en los ángulos de la misma, en la forma llamada aspas de San Andrés o Cruz de Borgoña que deberá tener aproximadamente la quinta parte del ancho de la bandera (BOC número 70 de 22 de mayo de 1989).

En cuanto a las medidas, la longitud tiene tres partes, mientras que la altura es dos partes del ancho. La cruz es un quinto de la altura. Los colores son azul mar en el campo y barras blancas. Este trabajo ha contado con la colaboración y asesoramiento de Harold Rivero, auxiliar técnico de protocolo, especialista en protocolo y ceremonial.

El escudo

El escudo de la isla de Tenerife, que asume el Cabildo como institución continuadora del antiguo Cabildo que se constituyó en La Laguna (por ser la capital de la isla a raíz de la Conquista), fue concedido por Juana de Castilla  (Juana la loca) por Real Cédula de 23 de marzo de 1510. El documento de concesión recoge expresamente que el escudo puede lucir en la bandera de la isla, en los estandartes, edificios, etc. Simboliza la incorporación de la isla a la corona de Castilla y León y, por consiguiente, la evangelización bajo la advocación de San Miguel. La leyenda significa: “Miguel Arcángel acudió en ayuda del pueblo de Dios. Tenerife me hizo”. La corona simboliza la monarquía. Este blasón presenta la peculiaridad de ser ostentado por dos instituciones: el Ayuntamiento de La Laguna y el Cabildo de Tenerife.

A partir de 1934, el Cabildo comenzó a utilizar un escudo no oficial en los documentos del tranvía insular. Hay en circulación otra versión del escudo de la isla, utilizado por el Cabildo, al que se le ha incorporado una hojas de palma y modificado el texto. No obstante, este escudo no es oficial al no ajustarse a la descripción de la Real Cédula de 1510 y no haberse aprobado la modificación.

En 1991 se diseñó un logo corporativo a partir del escudo heráldico consistiendo en una simplificación de los elementos de este, que se implementa en todos los documentos, publicaciones, web, etc.