de refilón

A la bartola

Hay que respetar el descanso de los demás, se decía antiguamente. No vamos a entrar ahora en lo que es o en lo que se ha convertido el respeto. Digamos, eso sí, que lo que antes era objeto de respeto ahora es objeto de entretenimiento. Llevado al plano político, basta con observar la exacerbada importancia que le han dado a las vacaciones de algunos políticos. La última, Manuela Carmena. Visto desde otro punto de vista, también puede parecer una gran torpeza tener unos días de asueto y dedicarlo a descansar en lugar de ponerse a adelantar trabajo. Una de las que más ejemplo está dando es, sin duda, Cristina Cifuentes. Aunque la mayoría esté estos días a la bartola, no hay tiempo que perder.

A la vuelta de la esquina tenemos las elecciones catalanas, cuyos directores de orquesta intentarán desafiar nuevamente la ley. Aunque una hipotética declaración unilateral de independencia es mucho más que un desafío.

Y a final de año… ¡Eso sí que va a estar bueno! Por un lado los electores, cual esponja encharcada a la que no le entra ni una gota más. Y por otro lado, los partidos volcados en que se les preste atención y les demos -oiga usted bien- nuestra confianza. Los partidos mayoritarios intentarán salvar los muebles para quedar medianamente bien en el nuevo escenario de representación multipartidista que se vislumbra. El PP tirará de la recuperación económica y un hipotético gobierno de Podemos, mientras que el PSOE tirará del empleo precario y el desmantelamiento del estado del bienestar. La paradoja de Podemos será afrontar sus primeras generales convertido en lo que detesta: un partido político organizado. UPyD y Vox si los he visto, no me acuerdo. Y C’s será, en mi opinión, la baza más impredecible. Más pronto que tarde empezarán las quinielas de nombres, después las campañas. Y mientras tanto, hacemos correr ríos de tinta que van a parar a ningún lugar.

@cristination_