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El bien pagado y sus muchachos

1. Si es cierta la información que esta semana pasada ha publicado Interviú, que yo leo gracias a este periódico que distribuye la revista, Bermúdez, alcalde de Santa Cruz, es el tercer edil mejor pagado de España. Gana 81.503,88 euros al año, más que el presidente del Gobierno de Canarias, más que el presidente del Gobierno de España y algo menos que el alcalde de Bilbao (Juan María Aburto, del PNV, 89.514 euros) y que el socialista primer edil de Valladolid (Óscar Puente, 82.944,26 euros). Y si ustedes quieren ver la lista de enchufados, algunos de ellos inútiles de toda solemnidad, vayan al Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife del 7 de agosto. Allí aparecen, uno por uno, con sus sueldos, todos los enchufados de Bermúdez: secretarias, jefes de prensa, secretarios de no sé qué y no sé cuánto. Un escándalo. Algunos de ellos sin carrera, sin oficio ni beneficio. Ganando más que gente que se ha partido el culo estudiando y opositando y que ha tenido la desgracia de no saber hacerle la pelota a nadie ni afiliarse a un partido político. Me da asco, mucho asco.

2. Y es un agravio comparativo para quienes están parados, con dos carreras y cuatro másters por banda, y no han podido acceder a un cargo público, como éstos dados a dedo, sin oposición, por los santos cojones del alcalde. Entra en los cargos gente que no ha dado puto golpe en su vida, sólo por haberse acercado o quizá afiliado a un partido en almoneda, porque en las pasadas elecciones perdió ¡60.000 votos!, que es casi una sentencia de muerte. Bermúdez reparte así, entre él y sus culichichis, los dineros que pagamos los ciudadanos del IBI, del impuesto de circulación, de las licencias de obras, de las mesas que los bares sacan a la calle. Impuestos repetidos y absurdos que sirven, no para llevar la calidad de vida a los ciudadanos sino para llenar los bolsillos de él y de su gente. Qué asco.

3. En este país, lo peor de la corrupción es que es legal. Porque lo que yo leí en el BOP es corrupción permitida, en la que no entran los fiscales, a lo peor porque hay normas por encima de ellos. Joden a un alcalde de pueblo por ponerle la luz a un vecino de estranjis, pero lo que cuento les pasa por alto. Que lean el BOP, coño, para que se enteren.

achaves@radioranilla.com