Del olvido al rescate

Interior de la ermita de San Antonio de Padua, declarada BIC. / DA
Interior de la ermita de San Antonio de Padua, declarada BIC. / DA

El Tanque cuenta con edificios de alto valor patrimonial que merecen ser conocidos por los visitantes y que pueden llegar a constituir uno de los principales atractivos no solo del municipio sino también de la comarca. Sin embargo, muchos de ellos se encuentran en un estado de conservación deficiente y es necesario proceder a su restauración.

En los últimos años este municipio de la Isla Baja ha estado sometido a un abandono “histórico”, según el alcalde, Román Martín, por parte de las diferentes administraciones por diversos motivos. Además de la crisis económica, relativamente reciente, todas ellas no habían logrado ponerse de acuerdo y acometer las acciones necesarias para restaurar los bienes patrimoniales de la localidad, varios de ellos declarados Bien de Interés Cultural (BIC), como la ermita de San Antonio de Padua y los inmuebles aledaños.

Responsables de las tres instituciones y técnicos, durante la visita que hicieron el lunes al casco histórico. / DA
Responsables de las tres instituciones y técnicos, durante la visita que hicieron el lunes al casco histórico. / DA

Sin embargo, días atrás los responsables del Ayuntamiento, el Cabildo de Tenerife y el Obispado dieron el primer paso para pasar del olvido al rescate. Así, un convenio entre las tres instituciones permitirá, con una inversión de 71.000 euros, demoler la vivienda anexa a dicha iglesia, que se encuentra muy deteriorada y no tiene ninguna relación con el conjunto arquitectónico, y restaurar la sacristía, una obra que no supondrá la interrupción del culto, confirma Martín.

Esta acción también permitirá ampliar la carretera insular próxima a la plaza al objeto de que los coches puedan pasar con cierta garantía, especifica Román Martín, quien recorrió el lunes la zona acompañado de la consejera insular de Patrimonio, Josefa Mesa; el vicepresidente primero del Cabildo, Aurelio Abreu, además de varios miembros del Obispado y técnicos insulares. No obstante el proyecto de recuperación es mucho más amplio y seguirá con la reforma de la plaza, en la que se contempla volver a instalar el escenario antiguo, cambiar el pavimento y demoler una serie de infraestructuras del siglo XX.

El alcalde asegura que trabajará para que haya continuidad en 2016 y luchará para que en los próximos presupuestos haya recursos que permitan culminar esta “ambiciosa” iniciativa.

La ermita de San Antonio de Padua

En mayo de 2011 el Gobierno de Canarias declaró Bien de Interés Cultural (BIC) la iglesia de San Antonio de Padua y los bienes inmuebles aledaños. Fundada hacia 1540, constituye el nodo fundacional de El Tanque Bajo; reducida a cenizas por la erupción de 1706, pero reconstruida en el mismo emplazamiento muy lentamente durante el siglo XVIII por la pobreza del lugar. Erigida en parroquia en 1642, el edificio es de planta rectangular y capilla mayor de planta cuadrada y mayor altura que el buque de la nave. La torre que sustituye a la originaria data de 1955. En el entorno inmediato del templo se localizan diferentes edificaciones, algunas de bastante antigüedad, entre las que destacan el antiguo Ayuntamiento, originario del siglo XVII, aunque modificado posteriormente, la Casa de los Martelos, del mismo siglo, que escapó de las destrucciones provocadas por el volcán, y La Alhóndiga, inmueble aislado de planta rectangular en un emplazamiento que domina la iglesia. La delimitación se justifica para englobar la iglesia y la totalidad de los inmuebles aledaños, que configuran un espacio de gran valor patrimonial correspondiente al área fundacional del núcleo de El Tanque, en gran parte destruido como consecuencia de la erupción volcánica de 1706. Se incluyen, asimismo, espacios libres ruralizados que contribuyen a reforzar el carácter rural que ha poseído tradicionalmente este conjunto.