sur

Los no empadronados acentúan aun más el aumento poblacional

Los ayuntamientos que han registrado un mayor crecimiento de población en los últimos 20 años sostienen que el aumento podría ser mayor, incluso, que el que indica el Instituto Canario de Estadística, ya que en los datos oficiales no consta un fenómeno que se vive en esta comarca: los residentes no empadronados. Fuentes municipales afirman que mientras en el norte de la Isla existen más empadronados que residentes, en el Sur este fenómeno se produce a la inversa. Algunos ediles ponen el ejemplo de la colonia gomera asentada en toda la zona sur, que “en muchos casos” continúa censada en la Isla Colombina. “Eso se aprecia cuando llegan las elecciones para elegir alcaldes y ves que los candidatos vienen aquí a hacer campaña”, afirman.

Pedro Martín, alcalde de Guía de Isora, municipio que contabiliza hasta 70 nacionalidades, pone el acento en un cambio de tendencia que se aprecia en el último lustro: “Los magrebíes se han ido retirando a raíz de la crisis del tomate, y muchos latinoamericanos -venezolanos y colombianos, sobre todo- han tenido que regresar a sus países o buscar otros destinos por el freno de la construcción”. Martín destaca que, paralelamente, “cada vez vienen más familias europeas a pasar largas temporadas, de 6 a 9 meses al año, y trabajan por Internet desde aquí. La mayoría son rusos, ingleses, alemanes y ahora italianos”, afirma.

El mandatario isorano también se refirió al gasto municipal que genera el crecimiento de la población. “Un aumento del número de habitantes siempre conlleva un mayor coste en las prestaciones de servicios, pero hay otro factor que tiene una mayor incidencia en los presupuestos: la dispersión de la población”, indicó.

La concejal de Hacienda y Desarrollo Económico de Arona, Dácil León, apunta un dato significativo que tiene reflejo en los presupuestos municipales: “Siendo un municipio eminentemente turístico, las partidas destinadas a este capítulo representan menos de la mitad que lo que asignamos a servicios sociales, porque la prioridad es hacer frente a las necesidades de las personas, y atender a alrededor de 85.000 habitantes significa un gasto brutal, y el binomio ingresos-recursos es muy complicado”, indicó. La responsable de Desarrollo Económico afirma que “hay mucha gente que va y viene del municipio en busca de trabajo y en los últimos años la situación ha estado muy parada”. Pese a todo, se muestra convencida de que el municipio está en condiciones de afrontar un aumento poblacional en los próximos años similar al que han reflejado las cifras del Istac.

Granadilla es otro de los municipios con más tirón. El ejemplo más claro lo encontramos en San Isidro, un núcleo que no existía hace 30 años y que se ha convertido, junto con Los Cristianos, en la localidad con mayor número de residentes del Sur. La clave, a juicio de Nicolás Jorge, concejal de Seguridad, Transportes y Comunicación, es su situación: “Está muy bien conectado, anexo a la autopista, cerca del aeropuerto y próximo al polígono industrial, con lo cual se convierte en un lugar muy atractivo para vivir”, apunta. Para Nicolás Jorge, Granadilla es ahora un importante polo de atracción económica: “Hemos pasado de ser un municipio agrícola a un lugar donde se concentran grandes infraestructuras turísticas, comerciales e industriales”.

San Miguel representa otro de los casos de fuerte crecimiento. Nuria Marrero, concejal de Servicios Sociales, lo achaca a cuatro razones: la calidad de vida que ofrece esta localidad, la expansión de la zona residencial en la parte baja del municipio, la cercanía a los núcleos turísticos y la actividad del polígono de Las Chafiras. Marrero percibe una leve recuperación del empleo “que se empieza a notar muy suavemente en una menor presión sobre los servicios sociales, aunque mantenemos una partida de emergencia”.