LUCHA CANARIA

Los equipos de Tenerife necesitan una solución

La presencia de cinco equipos en la Primera Categoría de Tenerife supondrá un grado extremo de compromiso por parte de todos sus representantes y las federaciones. Ofrecer un calendario con bastantes encuentros de competición para hacer posible cumplir con los presupuestos y los compromisos pasa por dejar atrás los personalismos y buscar el bien común de todo el colectivo.

Es la hora de las ideas imaginativas, como cuando bajo la presidencia de Marcos Pérez se creó la máxima categoría (uniendo los equipos de Primera y Segunda). Actualmente bregar conjuntamente Primera y Segunda B no parece una idea descabellada.

En cuanto a los nueve equipos de la máxima categoría de Gran Canaria, su número les proporciona unas competiciones insulares sólidas y la igualdad en la confección de las plantillas augura que no se conocerán a los campeones hasta el final, lo que beneficia el espectáculo y el interés por la competición.

Por tanto, el frente común de los cinco equipos de Tenerife y los tres de Fuerteventura es básico para que tanto tinerfeños como majoreros puedan convivir la próxima temporada en Primera Categoría.

La Copa Lukia con la que la Federación Regional quiere arrancar la temporada, puede ser la primera tabla de salvación de tinerfeños y majoreros la próxima campaña, a la que podría unirse alguno de Gran Canaria si el formato ofrece la posibilidad de compatibilizarla con su Liga insular. Pero esta competición se antoja insuficiente si hay que esperar por la Liga Gobierno de Canarias.