altos vuelos

Gracias por estar a la altura – Por Tomás Cano

Es una noche de este verano, cualquier noche. Nos reunimos los amigos de verdad, los pocos amigos de verdad. Somos seis en la mesa antes de cenar, algunos piden un refresco y otros empiezan con vino. Lo que voy a relatarles es cierto, o es verdad, aunque sea mi verdad. Repasamos el sector aéreo español, partiendo de la base que no es una reunión de carcamales, somos gente que seguimos ganando nuestro sustento de la aviación. Qué presidentes de AENA y directores generales de Aviación hemos tenido en este sector: excepcionales. Recuerdo a Pedro Tena, qué gran persona. Yo trabajaba en los años 80 en una línea aérea que no teníamos posibles, así que me presente a verle porque teníamos que poner un aval de diez millones. ¡Se imaginan diez millones de las antiguas pesetas!. Me preguntó : “¿Llevas el talonario encima?”. Yo le contesté: “¡ Pues sí !”. “Hazme un cheque por ese importe y cuando tengas o podáis tener el aval te lo devuelvo”. Llamó al entonces querido y respetado coronel Garro y le dijo: “¡Guarda este cheque hasta que te traigan el aval!”. Gracias a esa decisión la compañía se convirtió en una gran empresa. Como ya no me importa lo que digan de mí, daré nombres de personas que han estado a la altura de las circunstancias en este sector. Jesús Pérez Blanco, un magnifico subdirector general comercial de Aviación Civil, con él pasamos de una situación de no liberalización a una liberalización absoluta; excepcional su trayectoria, aunque alguna vez discrepamos, tiene mi respeto y admiración porque son personas que han hecho mucho por nuestro país. A todo esto hay que añadir directores generales, como Juan Manuel Bujía, Manuel Mederos o Fernando Piña; y lamento dejarme nombres en el tintero, pero han estado a la altura todos ellos de las circunstancias por las que ha atravesado el sector. Y qué decir de AENA y presidentes como Manolo Abejón y otros muchos, junto con los directores de aeropuertos inolvidables de Madrid, Mallorca o de cualquier otra ciudad. AENA ha sabido adelantarse siempre a los acontecimientos y nos ha dado a las líneas aéreas infraestructura. Nosotros no creo que hayamos hecho muy bien las cosas para la movilidad. La conversación era franca y sincera; eran tantos los nombres que prometí escribir unas letras, como recordatorio. Yo, que he dirigido compañías aéreas en este país, puedo decir que han estado todos a la altura, han entendido el transporte aéreo y han sido transformadores silenciosos de un sector hoy tremendamente pujante. Yo hablo por mí, tengo grandes dudas de que haya sabido estar a la altura de estos personajes, tal vez mis colegas no estén de acuerdo, pero gracias por el apoyo recibido durante tantos años y la comprensión para un sector complicado y muy agresivo. Gracias por su dignidad; por cierto, dignidad, que no se cuántos ingredientes lleva la receta de la dignidad, pero que lleva huevos, lleva huevos, anótenlo los necios.