CD TENERIFE

“Mi vestuario está lleno de jugadores con unos valores muy importantes”

El entrenador blanquiazul destacó al grupo de jugadores con los que cuenta en su plantilla| SERGIO MÉNDEZ
El entrenador blanquiazul destacó al grupo de jugadores con los que cuenta en su plantilla| SERGIO MÉNDEZ

-Han firmado una pretemporada casi perfecta: ¿los resultados son lo de menos en los encuentros de verano?
“Es evidente que de puertas para afuera siempre se analizan los resultados porque eso es lo que da aliento, esperanza e ilusión, pero creo que, tanto de puertas para afuera como de puertas para adentro, lo más importante son las sensaciones que hemos transmitido esta pretemporada, sobre todo de bloque, de equipo, porque hemos sido un conjunto competitivo que es cierto que hemos jugado contra equipos de Primera, de una entidad importante, y considero que hemos estado a una muy buena altura. A partir de ahí esperamos poder extrapolarlo al campeonato y tener esas mismas sensaciones ya con puntos en juego. Ojalá podamos empezar sumando en Soria”.

-¿Les faltó poder medirse a algún cuadro de Segunda contra el que su equipo no estuviera tan a merced o pudiera llevar más la iniciativa?
“Personalmente me gusta jugar contra equipos de nivel en las pretemporadas. Me gusta que me exijan, porque eso te permite, aunque nunca es lo mismo, entrar en la competición antes de tiempo. No es lo mismo jugar contra equipos de entidad inferior que, quieras o no la cabeza siempre tiene tendencia a relajarse, que contra equipos de superior categoría. Para nada necesitábamos un partido contra un rival de Segunda”.

-El año pasado al equipo le costó hacer goles, ¿está contento con esa faceta por lo visto en pretemporada?
“De lo más satisfecho que estoy es del equilibrio. Esa famosa palabra que todos los entrenadores queremos no siempre se puede conseguir y en ese sentido creo que el equipo es un conjunto muy equilibrado tanto en defensa como en ataque. Generamos suficiente en ataque, hemos sido bastante eficaces, aunque a uno siempre le gustaría serlo más. En defensa nos han provocado muy, muy pocas ocasiones de gol. Cuando un equipo logra eso, es muy difícil de batir”.

-Le ha dado buen resultado jugar con Vitolo, Abel y Aitor en el centro del campo, ¿es algo que se podrá ver en liga?
“Sí, se podrá ver. Nos hemos guiado por las circunstancias porque comenzamos con un plantel y mi obligación como entrenador es que, con ese plantel, podamos encontrar un encaje dentro de la idea de fútbol que tenemos. Por mucho que tú quieras jugar de una manera, si los futbolistas no encajan es complicado. Teníamos un perfil de futbolista muy concreto en ese sentido y decidimos ir por ahí, pero lo más importante es que queremos ser un equipo con las variables suficientes para no ser previsible”.

-¿Le trastocó los planes la marcha de Javi Moyano?
“No, porque yo aplico la frase que a grandes problemas, grande soluciones. Un jugador que no quiere estar creo que no debe de estar. Él pidió salir, llegó a un acuerdo con el club y ya está. Le agradezco lo que ha hecho por el club, el trato conmigo fue excelente y le deseo lo mejor”.

-Tras el encuentro en Las Palmas dijo que más que usted nadie defiende más a Cristo González, ¿maduró en el filial el año pasado?
“Entiendo que la vida de un ser humano es un aprendizaje constante, más cuando eres joven. No quiero personalizar en Cristo porque parece que aquí el fútbol base se focaliza en Cristo y son muchos los muchachos que están con nosotros; creo que son muchos los que están haciendo mérito cada día para estar con el primer equipo y eso ya es mucho. A partir de ahí a ver si también hacen méritos para consolidarse en el primer equipo, porque para mí lo verdaderamente importante no es que los chicos suban, sino que consoliden, que es un proceso que para algunos es más largo y para otros es más corto”.

-Llegó mediada la temporada pasada y salvó al equipo, que era el objetivo, ¿qué ha podido hacer ahora, pudiendo planificar desde el principio?
“Son circunstancias distintas. Cuando tú vas a un equipo a mitad de temporada es porque se cree que algo no funciona, vas con un equipo hecho y tú te tienes que adaptar lo más rápido posible a ese grupo que tienes para tratar de convencerlo de que tienen capacidad de salir adelante. Ahora, empezando desde cero, partimos, primero, con la ventaja de que mantenemos un grueso importante de la plantilla, que ya estuvo conmigo y ya nos conocemos. Además, a la hora de traer los nuevos jugadores, puedes poner tu granito de arena para tratar de fichar a la gente que crees que es necesaria para tu manera de entender el juego”.

El aragonés agradece la profesionalidad de Javi Moyano mientras jugó en la Isla| SERGIO MÉNDEZ
El aragonés agradece la profesionalidad de Javi Moyano mientras jugó en la Isla| SERGIO MÉNDEZ

-¿Qué significan Suso y Vitolo para este equipo?
“Son los dos jugadores bandera porque yo creo mucho en ese sentimiento de pertenencia ahora que ya conozco un poco lo que es el sentir de la Isla. Creo que nadie va a querer más al Tenerife que Vitolo o Suso. Yo lo podría llegar a querer mucho, lucharé mucho por él, pero no soy de la tierra y por mucho que quiera decir que estoy muy identificado con Canarias yo no soy canario. Como Ricardo, son jugadores de aquí, que lo demuestran con su compromiso y su comportamiento. Para ellos el Tenerife es mucho más que un club de fútbol, es el lugar donde quieren estar”.

-Ha entrenado en plazas importantes, muy futboleras, como Huelva o Cádiz, ¿es tan complicado el entorno futbolístico de la Isla?
“Todo club que tiene una historia importante, que tiene una masa social importante y que tiene un entorno mediático importante es complicado, pero no solo pasa en Tenerife. He estado en Cádiz y te puedo asegurar que es una plaza muy dura; he estado en Huelva y también lo es. Quizás Girona es distinto en ese sentido. Lo que sí creo que es diferente es que, al ser una Isla, todo está muy concentrado y parece que todo lo que sucede se sobredimensiona mucho más. Ante eso lo que hay que hacer es evadirse y entender que forma parte de la profesión porque al final, si ganas, todo va bien y si pierdes todo es peor. Tenerife no es más dura que otras plazas importantes”.

-Decía José Luis Oltra que él suprimiría las ruedas de prensa de después de los partidos, ¿está de acuerdo?
“Yo no suprimiría nada del fútbol, pero creo que esto se ha convertido en una farsa. Vivimos en un mundo bastante falso que uno tiene que entender. Yo hay cosas que no entiendo, pero las acepto porque creo que lo más importante es la convivencia desde el respeto. Los medios de comunicación han cogido una dimensión que nos les corresponde, los profesionales podemos pensar a veces que somos divos, cuando no es así, y considero que entre profesionales debemos de llevarnos bien aunque cada día y cada semana digamos lo mismo, porque si uno escucha las ruedas de prensa previas y las post partido y se va cinco años atrás, posíblemente vea que siempre estamos diciendo lo mismo, preguntando lo mismo y respondiendo lo mismo, algo que me parece bastante absurdo”.

-Le escuché en una ocasión decir que, de no dedicarse al fútbol, habría sido agricultor, ¿no le chirría a veces el mundo del fútbol?
“Soy como me han educado. Soy de un pueblo pequeño, de provincias, soy hijo de viuda, no soy hijo de marqueses, y en mi casa nunca faltó nada y tampoco sobró nada. Me han intentado educar con unos valores como persona que en mi profesión creo que no me da ninguna licencia para ser ningún imbécil ni creerme más que cualquier otra persona. Entiendo que mi profesión tiene una exigencia, que represento a una entidad y soy un personaje público y que debo de comportarme. A la persona que está detrás de este entrenador le gusta que la traten como ella trata a los demás sin diferenciar ningún tipo de clase social porque así entiendo la vida”.

-Hace años, Pep Guardiola lo defendió a usted después de que un periodista no respetara algo tan simple como que se expresara en catalán. Aquello llegó a ser casi un debate público, ¿llegó a sentirse utilizado?
“A mí lo que no me gustó es que todo aquello se politizara. En aquel momento aquel periodista, no aquellos periodistas, porque no sería justo decir que fueron varios, fue un maleducado, porque era algo que habían pactado entre ellos y porque creo ciegamente en el ser humano para esa convivencia que le he comentado antes. Si a mí me preguntan en catalán y yo sé hablar en catalán, pues contesto en catalán. Nada más que dominar una lengua y que una persona me pregunte en ella y yo le contesto. A partir de ahí los sectores más radicales de derechas me intentaron castigar o machacar y desde Cataluña se intentó, no aprovechar, pero sí utilizar lo que había sucedido para politizarlo. Yo me negué rotundamente a que se me interpretara mal porque yo solo quería tratar con respeto a un señor que me había hablado en catalán. En ningún momento defendí ningún nacionalismo, ni la independencia ni nada. Tampoco a los del otro sector porque no me interesa, repito que a mí lo que me interesan son las personas”.

-¿Sus familias son las que más sufren las críticas que reciben?
“El entrenador que llega al fútbol profesional y no entiende que la vida del técnico es solitaria tiene que dejar la profesión. Debe entender que el que está en el punto de mira permanente, aunque le parezca injusto, que es algo que no viene a cuento en este deporte, es él, si no, mejor que deje de serlo. A mí me afecta poco porque tanto las alabanzas como las críticas las manejo igual. Es más, siempre he dicho que la crítica es buena porque te mantiene en alerta para que no te vuelvas loco tampoco. Lo que sí me cuesta más llevar es cuando hay críticas feroces que llegan a tus allegados porque ellos no lo entienden como tú. Si veo sufrir a los míos me jode más, porque a ellos les cuesta más entender que te machaquen”.

-Eso de ir partido a partido parece ahora que lo ha inventado Simeone, ¿no?
“Boskov decía que fútbol es fútbol y lo es ahora y lo era hace 50 años. Cuando yo jugaba ya escuchaba eso. Lo más importante que ha hecho Simeone no es enarbolar el discurso de partido a partido, sino que el mismo convenza a un vestuario y que el mismo entienda que no es el partido a partido, sino algo más allá, es el día a día, el entreno a entreno, poder ver que en cada entrenamiento se pueden hacer cosas que te ayuden a ganar el domingo. Cuando logras que eso cale en el equipo es cuando de verdad ves, algo que yo trato que ocurra en mis equipos, que cada entrenamiento y cada partido debe ser tratado como si fuera el último”.

-Usted convenció al vestuario a su llegada cuando el entorno del club vivía una guerra civil…
“Sí, era una situación convulsa. Mi gran suerte es tener un grupo al que convence mi discurso. Eso es tan simple de explicar porque es un grupo con unos valores humanos muy importantes. Cuando un entrenador da con un grupo de personas, que es lo difícil, que tiene muchos valores en común es todo más fácil. Al final no se trata de imponer, sino de proponer”.

-Dijo Sacchi que no hacía falta ser caballo antes que jinete, ¿el haber sido futbolista da un plus al entrenador?
“Para ser un gran entrenador uno no tiene que haber sido futbolista, pero creo que haber sido futbolista te da una ventaja. Cuando hablo de ser futbolista me refiero a haberte tenido que ganar las perras con esto, haber sido profesional, porque te da la ventaja de saber lo que se huele en un vestuario, saber qué siente uno que no juega, o uno que está pendiente de renovar o saber qué se siente cuando dos se llevan mal. Todo eso te da ventaja para gestionar un grupo, no más conocimiento, pero sí una intuición mayor de lo que sucede dentro de un grupo porque tú ya lo has vivido”.

-¿Es complicado entrenar a un jugador que quiere renovar o que está llegando al fin de su carrera deportiva?
“Detrás de cada jugador hay una persona. A mí no me gusta generalizar en nada, porque es como si le dijera que los periodistas son todos unos… Detrás de cada periodista habrá una persona que querrá hacer su trabajo bien hecho y que estará manipulado por un medio también. Pues detrás de cada futbolista hay una persona, con su forma de ser y de sentir. Cada persona y cada jugador actúa de una manera distinta y no por el hecho de, por ejemplo, acabar contrato quiere decir que todos se comporten de la misma forma. Yo siempre antepongo a la persona al profesional, porque lo verdaderamente importante para mí es la persona que está detrás de ese profesional. Siempre será más fácil que entienda que tiene que haber un comportamiento profesional porque eso lo beneficia a él y al grupo” .

-El Tato Abadía es uno de sus referentes como técnico, ¿le hubiera gustado entrenar en aquel fútbol de antaño?
“Y Narcís Juliá, que estaba hasta hace poco en el FC Barcelona. Me gusta ser entrenador en los tiempos en los que soy, me considero un privilegiado y estoy más que agradecido a que esta profesión me haya permitido vivir de ella y lo más importante: poder disfrutar de lo que más me gusta. Amo esta profesión con locura, la acepto como es y no creo en el pasado. Si hablo del día a día, del partido a partido, es porque creo lo mismo de mi profesión. Si ahora todo está más mediatizado mi obligación es poder manejarme ahí”.