LA VICTORIA

La nueva rotonda del municipio impulsa la Rambla de Acentejo

Responsables locales e insulares presentaron ayer los trabajos en la Casa de la Castaña. / FRAN PALLERO
Responsables locales e insulares presentaron ayer los trabajos en la Casa de la Castaña. / FRAN PALLERO

La Rambla de Acentejo es una vieja demanda de los tres ayuntamientos de la comarca que la próxima semana comenzará a hacerse realidad con la construcción en la TF-217 de la primera de las tres rotondas en La Victoria. A esta intersección le seguirá la de La Matanza y por último se ejecutará la de Santa Úrsula, dado que es la que presenta mayores dificultades por la orografía del terreno. El material que se extraiga de la primera excavación se aprovechará para el resto. Así lo aseguró ayer durante la presentación de los trabajos en la Casa de la Castaña el director insular de Fomento, Miguel Becerra, quien estuvo acompañado en rueda de prensa por su homóloga en Carreteras, Ofelia Manjón; el alcalde de La Victoria, Fermín Correa; el primer teniente de alcalde y concejal de Tráfico de La Matanza, Juan Rivero; y la alcaldesa en funciones de Santa Úrsula, Úrsula Delgado.

Las obras, de “vital importancia” y que supondrán un coste de 934.000 euros, contribuirán a mejorar la conectividad entre las tres localidades y la seguridad en la citada vía, donde circulan a diario entre 12.000 y 17.000 vehículos. Y en un futuro, también tendrá repercusiones en la actividad comercial en la zona.

Un técnico del Cabildo explicó los pormenores del proyecto. / FRAN PALLERO
Un técnico del Cabildo explicó los pormenores del proyecto. / FRAN PALLERO

El plazo de ejecución de los trabajos es de 18 meses y consistirán esencialmente en la construcción de tres rotondas con la consiguiente eliminación de algunas plazas de aparcamiento que en en el caso de La Victoria se reducen a dos. En este municipio la intersección en la que se actuará será el acceso a la TF-5 (PK 4+000), mientras que en La Matanza será el de la carretera general TF-217 con la calle Limeras (PK 1+600), y en Santa Úrsula el acceso al enlace de Cuesta de la Villa (PK 8+800).

Según explicó Jorge Ortega, el técnico que diseñó el proyecto, actualmente se presentan inconvenientes en cualquiera de ellos, como el hecho de que las glorietas no son idóneas para todas las intersecciones ni tampoco la solución más conveniente dado que entre otras cosas no permiten girar a la derecha con seguridad. De este modo, la actuación que se plantea permitirá “calmar” la velocidad de los vehículos y hacer los correspondientes cambios de sentido.

No obstante, advirtió que los trabajos no serán fáciles y supondrán inconvenientes para los vecinos, puesto que no se cortará el tráfico, razón por la cual también se demorarán más.

Una solución para la inseguridad vial

La carretera TF-217 (antigua C-820) servía antiguamente de conexión del norte de la Isla para los viajeros que procedían de Santa Cruz o La Laguna. Esta vía, al igual que ocurría en todas las que fueron diseñadas a finales del siglo XIX o principios del XX, se articulaba desde el centro del núcleo urbano (ayuntamiento o iglesia principal) hasta el centro del siguiente núcleo urbano. El elevado coste de la urbanización de nuevos terrenos, necesarios para el desarrollo de los núcleos poblacionales, provocó el aprovechamiento de estas infraestructuras viales para la expansión de ciudades lineales. El paso a la economía urbana y el aumento del número de vehículos en casi un mil por ciento en los últimos 30 años, unido al aprovechamiento de fincas agrarias para acceder a los barrios más alejados, ha provocado una alta intensidad de tráfico, especialmente en las intersecciones, y una evidente inseguridad vial, aspectos que precisamente se quieren solucionar con el proyecto que va a ejecutar el Cabildo de Tenerife y cuyas obras comienzan en La Victoria de Acentejo la próxima semana.

Armonía entre los tres
En este sentido, Becerra destacó la “armonía” entre los tres ayuntamientos a la hora de planificar las obras, un aspecto “fundamental” para afrontar las dificultades que conlleva.

También anunció que en septiembre se sacará a licitación el proyecto de la Rambla de Acentejo, una obra más amplia que supone potenciar la carretera TF-217 como un eje de carácter comarcal vinculado al comercio. La idea es crear la infraestructura urbanística adecuada que permita convertirla en un gran eje comercial con los equipamientos adecuados y, de forma paralela, diseñar una estrategia específica para dinamizar toda la zona y convertirla en una auténtica vía de promoción económica.

En otro orden de cosas, Miguel Becerra y Ofelia Manjón confirmaron que le trasladaron al viceconsejero de Carreteras del Gobierno de Canarias que contemple una modificación de la Ley de Carreteras a efectos de tener en cuenta la idiosincrasia de cada municipio.